30 de abril de 2010

MI LUCHA


NOTA: El autor de este blog, de ser cierto, condena el Holocausto, además de todo tipo de genocidio; pero defiende, en la misma proporción que condena lo anterior (y son proporciones inabarcables), el derecho a todas las razas y pueblos a existir y a defenderse ante las agresiones externas. Por otro lado, condeno la censura que imprimen siempre los vencedores en la historia y la falsificación que de ella hacen, así como la moralización de ésta y la pérdida de toda objetividad y rigurosidad.

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Por fin me he leído el Mein Kampf, escrito por Adolf Hitler Pöltz. Sin duda me he leído una edición mediocre, con faltas de ortografía y errores de expresión incluso, no sé si por incompetencia de los editores o de forma premeditada. He aquí los datos de la edición.
Adolf Hitler, MI LUCHA (Mein Kampf: discurso desde el delirio). Colección «Ave Fénix Histórica» nº16, Barcelona, año 2003. Traducción de Sandra Schenker.
Me he tenido que conformar con lo que hay al haberme sido imposible hacerme con una edición como mínimo correcta. Pero a pesar de ser una edición mediocre me ha hecho pasar buenos ratos y ver la visión del demonizado fuhrer alemán: chivo expiatorio por excelencia de (casi) todo. No obstante, sería una ingenuidad pensar que la traducción está hecha con buena conciencia y no con la intencionalidad de falsificar párrafos, cambiar alguna palabra por otra o sesgar la obra.

Como bien es sabido Mi Lucha fue escrito en la prisión de Landsberg tras haber sido encarcelado por una intentona de golpe, inmortalizado en la historia como putsch de Bürgerbräu. En la prisión escribió el libro del que voy a hablar, espero que con la máxima imparcialidad y profundidad. Así que sigamos desmontando la edición y a Sandra Schenker, mujer a la que no he podido poner una cara, traductora de la edición que tengo entre manos y autora, igualmente, de la pequeña introducción; o así creo, pues no viene firmada.

Para empezar, Mi Lucha viene subtitulada de la siguiente forma: "Mein Kampf: discurso desde el delirio". Una vez acabada la lectura, para no precipitarme en juicios, me dije a mí mismo que discursos delirantes hay muchos pero no precisamente el del líder nacionalsocialista. Al contrario, veo un discurso sensato, acorde a su época -donde el antisemitismo no era propiedad de las NSDAP, sino de multitud de personajes y fuerzas políticas de diversa ideología (muchos de esos personajes y fuerzas políticas han sido exonerados y salvados en el presente, ya sea por omisión o mediante buena propaganda)-, además de colmado de amor y sinceridad hacia su pueblo, cultura y raza, es decir, hacia su grupo étnico.

En la introducción se dice lo que sigue en uno de sus apartados (Págs. 7, 8). 

-Entre líneas aportaré reflexiones propias-

DE LA OMISIÓN DE LA HISTORIA A LA CORRIENTE REVISIONISTA
Algunos libros como Mi Lucha han sido prohibidos o no recomendados con la intención de dejar constancia patente del rechazo a las tesis defendidas en ellos. Pero esconder datos sobre la historia no hace más que crear mitos, falsos mitos.
- Estoy deacuerdo. Una de las pocas cosas sensatas dichas. En cuanto a tesis rechazadas se referirá en concreto al racismo exacerbado, cosa cierta en el nazismo; racismo no menos cierto, aunque bajo otros presupuestos, que en el progresismo o en el cristianismo o... ideologías o doctrinas que rechazan igualmente lo diferente para reducirlo a un "igual", a una inmensa masa de individuos indiferenciables a escala global.
Y en este ambiente mítico ha surgido la corriente revisionista.
La corriente revisionista pretende que el holocausto nazi no existió o por lo menos que no alcanzó tan desorbitadas dimensiones. Pretende que «la fantasía del holocausto» no fue más que una trama de los judíos para lograr establecer el Estado de Israel.
- La corriente revisionista ha aportado datos objetivos que ponen en duda la realidad que nos venden los vencedores de la guerra. Si tan convencidos están de los crímenes del nazismo ¿por qué no dejan que se estudie libremente?, ¿por qué hay tanto interés por parte de los propios judíos en ser víctimas de todo? Si escribís "negacionismo" o "revisionismo" en cualquier buscador podréis encontrar muchas lecturas y videos para leer y ver siempre de forma crítica.
Esta corriente: reduce el número de víctimas de seis millones a medio millón; niega la existencia de los campos de exterminio y, así, afirma que Auschwitz no fue más que un campo de trabajo y que los hornos crematorios, que todavía hoy se pueden visitar, fueron construidos después del fin de la Segunda Guerra Mundial para desprestigiar a los nazis…
- Se niega precisamente por el oscurantismo que se mueve en torno a todo el asunto. Hoy se estima que hay entre 12 y 15 millones de judíos en todo el mundo. En 1933, según datos del enlace que podréis leer a continuación, la población judía en Europa era poco mayor de 9 millones.
De ahí que yo vea, como muchos, exagerada la cifra de 6 millones de judíos muertos a manos de los nazis en sus campos. O es exagerada o los nazis fueron muy pero que muy eficaces. En todo caso da igual que murieran seis millones o dos judíos, el matar por motivos de raza o cultura es despreciable y lo condenaré siempre. Aún así, en muchas informaciones se duda de los hornos crematorios y cámaras de gas… y por eso te meten en la cárcel. Los afirmacionistas deben tener algo escondido para querer evitar a toda costa que se investigue El Holocausto.
La prohibición directa o indirecta de ir a las fuentes del nazismo impide comprender su tono, impide enfrentarse a la corriente revisionista con el conocimiento necesario para la crítica.
- Este párrafo es muy ingenioso. Precisamente son los que no niegan el holocausto, los que hacen caso de todo lo que se dice, quienes son víctimas de los reproches de los revisionistas y negacionistas. No hay ningún investigador afirmacionista que haya estado en la cárcel o sufrido persecución mediática y difamación. De hecho, está tipificado como delito negar el holocausto en diversos tribunales de todo el mundo. Ejemplo:
Condenan a cinco años de prisión a negacionista austríaco detenido en España

Una vez más la libertad de opinión queda desacreditada. ¿Cómo es posible que pase esto en un Occidente que se vanagloria de sus logros en el terreno de la libertad? Está claro que te dejan departir hasta que no eres incómodo. A mi parecer, si querían castigar o desacreditar a los negacionistas, no lo hacen precisamente mandándoles a la cárcel o multándoles, eso, si acaso, da alas a los negacionistas y hace sospechar que la verdad no es como nos la detallan.
Las pruebas de la gravedad del holocausto pueden manipularse, pero no el exaltado tono de los discursos del nacionalsocialismo.
- El mismo tono exaltado de Hitler y sus discursos era algo tan común en la época en tantos otros líderes que no lo veo como argumento contra los nazis.
Ahora parece que incluso Hitler era políticamente correcto. Ahí van dos de sus frases que demuestran su racismo y su obsesión por el mejoramiento de la raza:
«El Estado declarará impropio para la reproducción a todo aquel que se halle evidentemente enfermo o padezca de incapacidad hereditaria, respaldando su actitud con la acción». (Hitler, Mi lucha, «El Estado»)
«Considérese cuán funestas son las consecuencias que a diario trae consigo la bastardización judaica de nuestro pueblo y reflexiónese también que este envenenamiento de nuestra sangre, sólo al cabo de los siglos -o tal vez jamás- podrá ser eliminado del organismo nacional. Millares de nuestros conciudadanos pasan como ciegos ante el hecho del emponzoñamiento de nuestra raza, sistemáticamente practicado por el judío». (Hitler, Mi lucha, «La farsa del federalismo»)
- ¿Qué Hitler parece ahora políticamente correcto? Ya vemos quién desvaría y a qué se refería lo de "discurso desde el delirio", a casi toda la introducción.

El enfoque de Hitler en su libro es claramente racista y xenófobo. Para Hitler, la raza y la nación van unidas, odia tanto al no ario como al extranjero de cualquier nacionalidad que no sea la alemana o de la órbita germana; con ese enfoque "racio-nacionalista" no solamente adquiere la raza un componente nacional sino que la propia nacionalidad encierra en sí lo que es la raza (se habla de raza alemana, raza checa, raza rutena…). Pero eso se destila en el discurso, un discurso para exaltar a las masas y favorecer un espíritu de orgullo nacional y de amor a la patria, algo de lo que carecen hoy desgraciadamente los españoles. En la práctica bien sabemos que Hitler no escatimó esfuerzos en crear alianzas tanto en el mundo musulmán como en Oriente. Pero ante todo era antisemita, y a pesar de ello en el libro no se desprende ninguna muestra o prueba que dé verosimilitud a La Solución Final. En la contraportada se dice: "El argumento más efectivo contra las corrientes revisionistas que niegan el holocausto es el mismo Mein Kampf". Pues no, este libro no me parece un argumento válido para los vencedores de la guerra. En Mi Lucha solamente leo la voz de un hombre embargado por el amor a su patria y a la historia que le antecede, un hombre concienciado en la importancia de la sangre, del pueblo y del trabajo. Por otro lado, se pueden entrever los deseos de venganza de muchos alemanes tras la derrota en la Primera Guerra Mundial y el mal llamado Tratado de Paz de Versalles, tratado abusivo e injusto con el que los vencedores se cebaron contra Alemania.
«Estaba convencido de que el Estado se había impuesto la misión de contener y obstruir la acción de todo alemán realmente grande, apoyando, por el contrario, todo aquello que fuese antialemán. Yo detestaba la mezcla de razas que se exhibía en la capital (se refiere a Viena), odiaba aquella abigarrada colección de checos, polacos, húngaros, rutenos, serbios, croatas, etc., y, por encima de todo odiaba a los judíos, ese fangoso producto presente en todas partes: judíos y siempre judíos». (Pág. 51)
Cuando digo que el libro está escrito sensatamente tengo mis motivos: Hitler argumenta sus postulados, no parecen dictados precisamente por un lunático o un enfermo mental. Incluso justifica su antisemitismo y explica cómo llego a tal extremo. Llegó a tal extremo al darse cuenta de que los judíos no eran alemanes, sino extranjeros que mediante el sionismo pretendían un Estado propio. Los judíos, pues, no lucharían por Alemania y ningún estado que no fuera el propio, sino por el interés de su raza, de su cultura y nada más: o Israel o el dominio mundial (hoy sabemos que las dos cosas). Los judíos son el pueblo más resistente sobre la faz de la tierra, de eso no cabe duda y hasta el propio Hitler lo destaca. Cabe enfatizar en que casi existen tantos judíos en Estados Unidos como en Israel… y bien es conocida la orientación política internacional que tiene el gobierno norteamericano. Por otro lado, en aquella Alemania pre-nacionalsocialista (anterior al triunfo de las elecciones de 1933) era más que evidente el control que los judíos tenían sobre la economía y los medios de comunicación, lo que contribuía a la desconfianza de los gentiles: ¿por qué una raza extranjera quiere hacerse con todo el control de las finanzas y de los medios de comunicación? Además, el bolchevismo estaba a la vuelta de la esquina y bien es sabida las connotaciones judías que tiene dicha ideología, a pesar del antisemitismo de muchos de sus dirigentes. Si el cristianismo es la religión judía para los gentiles (es decir, para no judíos), el marxismo es ideología judía para los dichosos gentiles. Una relación muy imprecisa pero que puede servir para ilustrar toda la influencia judía tanto en lo ideológico como en lo religioso ya actúe o no la raza judía directamente.
«(…) Las oficinas estaban llenas de judíos. Casi todos los empleados eran judíos y casi todos los judíos eran empleados. Sorprendíame aquella muchedumbre de combatientes de la raza escogida y no podía menos que comparar su elevado número con la escasez con que esta raza estaba representada en los campos de batalla.
En el mundo de los negocios era todavía peor. La nacionalidad judía se había tornado allí verdaderamente "indispensable"». (Pág. 75)
En nuestro país, sin conciencia de Estado ni siquiera en nuestros gobernantes (que parecen más administradores de una ONG), donde la nacionalidad se le da a cualquiera, se está dando un grave caso de "bastardización", tal como lo consideraría Hitler. El Universalismo, que está aglutinando y destruyendo todas las identidades culturales y raciales, contribuye a que cualquier persona pueda ser de donde sea sin importar quién es él y de dónde viene. La humanidad no es una nacionalidad, sino un concepto zoológico y antropológico que define la diversidad cultural y racial del planeta. El Universalismo es el etnocentrismo globalizado: una cultura y una raza para todos. Y Hitler se planteaba, ¿quién puede ser alemán?:
«Apenas si es posible figurarse que exista alguien capaz de suponer que un negro o un chino, por ejemplo, puedan convertirse en alemanes porque hayan aprendido esta lengua y estén dispuestos a hablarla por el resto de sus días y a votar por algún partido político alemán. Semejante proceso equivaldría a un principio de bastardización de nuestra raza y no sería en este caso germanización, sino por el contrario la destrucción del elemento alemán.
Desde el momento en que la nacionalidad, o mejor dicho la raza, no es una cuestión de idioma sino de sangre, sólo sería posible hablar de germanización si el proceso pudiese alterar la naturaleza de la sangre de la persona a él sometida. Esto no obstante, es imposible. Por consiguiente, para que tuviese lugar la germanización, sería indispensable la mezcla de la sangre, la cual equivaldría a rebajar el nivel de la raza superior». (Pág. 134)
Para Hitler era de especial interés educar a su pueblo en el deporte. El deporte despierta el espíritu de lucha y de sacrificio. En la actualidad observamos cómo mediante los entretenimientos, la comida basura y el adocenamiento de la sociedad, componentes nefastos de la vida sedentaria moderna, la ciudadanía se inmola. Hitler demostró que la inculcación de grandes valores hacía a un pueblo fuerte, que despertaba de él una voluntad capaz de todo. Hoy en día, lo único capaz de levantar esa voluntad es el dinero, y no por su patria, sino por sí mismo y los plutócratas: todos los días pensamos en lo dinerario, más que en sexo incluso, lo que es lamentable y rúbrica de una vida ruinosa y decadente. En la época del nacionalsocialismo tengo entendido que sólo el 7% del salario era lo que todo alemán invertía en una vivienda. Hoy supone una barbaridad que me da vergüenza poner. Volviendo a lo primero, cabe destacar como curiosidad cómo Hitler gustaba del pugilismo como deporte:
«En las escuelas de un Estado nacional habrá de dedicarse más tiempo al ejercicio corporal. No deberá transcurrir un solo día sin que un muchacho no consagre al menos una hora al adiestramiento físico, así de mañana como de tarde, en forma de juegos y de gimnasia. Hay un deporte en particular que no se ha de excluir de ninguna manera: el boxeo. Apenas si es posible creer lo falsas que son las ideas imperantes sobre éste entre las personas «educadas». Suponen tales personas que es natural y honroso para un joven aprender esgrima y batirse en duelo, pero mirar como una grosería el boxeo. ¿Por qué? No existe deporte alguno que estimule tanto como éste el espíritu de ataque; requiere una decisión rápida como el relámpago y templa y agiliza el cuerpo. Y el hecho de que dos jóvenes resuelvan sus disputas trenzándose a puñetazos, no es en modo alguno más grosero que sí lo hicieran empleando al efecto una pulida hoja de acero». (Pág. 142)

Para el tercer Reich era muy importante la propaganda. En el propio libro, en la introducción, se le echa en cara al movimiento nacionalsocialista el hecho de que toma a la ciudadanía, es decir, a la masa popular, como a un conjunto manipulable y estúpido. ¿Acaso no es así? Pero es que esa perspectiva existe en cualquier ideología realista, y más en aquella época, cuando no habían tantos cortapisas a la hora de expresarse: antes había mayor claridad en los mensajes. Hoy en día es más que latente el borreguismo, y ese borreguismo es una demostración objetiva de esa estupidez y maleabilidad de la masa. Por otro lado, construir una propaganda que llegue al menos inteligente de los individuos es una muestra del talante popular y proletario del movimiento nacionalsocialista y que éste no excluía a ningún alemán fuera cuáles fueran sus capacidades.

Se habla de demagogia, de manipulación… La manipulación existe allí donde no se reflexiona sobre la información recibida o cuando uno se deja llevar por las emociones. En todo caso, no entiendo por qué se condena el ejercicio de la demagogia cuando es algo inherente en la política actual y de siempre. No hay política sin demagogia. La política discursiva que ha conocido el hombre siempre ha consistido en desparramar halagos, en la esperanza… todo político es un demagogo. Pero hay dos tipo de demagogia (en el plano emocional), una que miente y otra que dice la verdad, una que lucha por los verdaderos sentimientos que transmite y habla con el corazón y otra que lo hace de forma ladina, engañando y aprovechándose de la masa estúpida que conforma la sociedad. Nadie podrá negar que el tercer Reich no fue una época de prosperidad para Alemania y sus ciudadanos, lo mismo que el fascismo para Italia. ¡Oh, pobres borregos! Es verdad que Hitler utilizó a su pueblo pero todo pueblo elige a su gobernante para ser utilizado por el bien de sus propios intereses, ¿acaso no ocurre eso en nuestra democracia? Una política no demagógica, es decir, una política basada en argumentaciones, en la crítica constructiva y en lo intelectual donde se cultivara la razón (de la sensata, de la que está en el mundo, no la de "ideas universales" -los universalistas son platónicos modernos), una forma de ser político que en definitiva abogara a la inteligencia en lugar de a las emociones, sólo sería posible en sociedades donde la masa social fuera lo suficientemente educada y responsable, además de comprensiva, inteligente e intuitiva. Sin embargo, la sociedad que existe en la realidad es muy diferente de lo que muchos fantaseadores idealistas creen, la sociedad es maleable e ingenua, además de muy estúpida (no es un insulto, sino una palabra descriptiva de la sociedad). Queda mucho para que se alcance la mayoría de edad.
«Toda propaganda debe ser popular, adoptando su nivel intelectual a la capacidad respectiva del menos inteligente de los individuos a quienes se desee que vaya dirigida. De esta suerte, es menester que la elevación mental sea tanto menor cuanto más grande sea la masa que deba conquistar. Si se tratara, como acontece con la propaganda destinada a llevar adelante una guerra, de reunir a toda una nación en torno a determinado círculo de influencia, jamás se podría poner suficiente cuidado en evitar un nivel excesivamente alto de intelectualidad.
La capacidad receptiva de las multitudes es sumamente limitada y su comprensión escasa; por otra parte, tienen una gran facilidad para el olvido. De modo que toda propaganda, para que sea eficaz, se debe limitar a muy pocos puntos, presentándolos en forma de gritos de combate repetidos hasta que el último hombre haya interpretado el significado de cada uno. Si se sacrificara este principio al deseo de presentar la propaganda bajo múltiples aspectos, ésta perdería su efecto, ya que la muchedumbre resulta impotente para dirigir y asumir el material que se le ofrece; además se debilitaría, acabaría perdiendo su eficacia». (Pág. 70)
Para concluir, decir que evidentemente el movimiento nacionalsocialista no era democrático, por lo que rechazaba el parlamentarismo, el sufragio universal y la pluralidad política, siendo éstos los pilares fundamentales para comprender el componente totalitario del nacionalsocialismo. El parlamentarismo y la vida democrática suponen un derroche de recursos y de dinero público demasiado elevado, además de que no beneficia en absoluto a la premura de decisiones y a la efectividad que un Estado requiere. Por el contrario, se defiende la figura del líder, quien no debe estar supeditado a opiniones o mandatos ajenos. Y cómo no, el NS fue un movimiento que ofrecía una nueva visión del mundo con una idiosincrasia anticapitalista, poniendo en jaque la actividad preferida por la judería: la usura.

«8. El joven movimiento es en esencia y organización antiparlamentario; rechaza, tanto en su principio como en su composición, cualquier teoría basada en el sufragio de las mayorías, que implique el hecho de que el jefe se vea rebajado a no tener otra misión que la de poner en práctica órdenes y opiniones ajenas. El movimiento sustenta, así en las cuestiones pequeñas como en las grandes, el principio de la autoridad incuestionable del jefe, combinada con su más absoluta responsabilidad. Uno de los deberes principales del movimiento consiste en lograr que este principio rija, no sólo en lo que respecta a sus propias filas, sino también, y en forma decisiva, para toda la nación». (Pág. 122)



Fragmentos de Mi Lucha que me han llamado la atención:

«(…) El 27 de marzo de 1919, muy de madrugada, se intentó detenerme, pero cuando mostré mi fusil a los tres jóvenes que venían a arrestarme, éstos perdieron los bríos y se marcharon por donde habían venido. (…)» (Pág. 81) 

«(…) Nadie tiene derecho a pecar a expensas de la posteridad, es decir, de la raza». (Pág. 98) 

«Cuando los nacionalistas celebramos una asamblea, éramos nosotros mismos y no otros los soberanos. Más de una vez ocurrió que un puñado de nuestros camaradas se impuso heroicamente sobre una masa furiosa de elementos rojos. Seguramente que a la postre habría podido ser dominado aquel puñado de quince o veinte hombres, pero bien sabían los otros que antes se les hundiría el cráneo al doble o al triple número de ellos. Y a esto no querían exponerse. (…) Como un enjambre de avispas caían sobre los perturbadores de nuestras asambleas, fuese cual fuere la proporción numérica de éstos, sin temor a ser heridos, dispuestos a todo sacrificio y plenos siempre de la gran idea de abrir paso a la sagrada misión de nuestro movimiento». (Pág. 177) 

«(…) ¡No se libertan los pueblos por la inacción, sino mediante sacrificios!». (Pág. 263)

Otros textos del Mein Kampf:

Otros textos relacionados escritos en este blog:

Otros enlaces de interés:

23 de abril de 2010

EL VULGO Y LA FE


Últimamente suenan ecos con intención de procrear hijos españoles en mi círculo de “amigos” (entre comillas, la amistad no se la concedo a cualquiera, ya no, he madurado y crecido). Es algo a celebrar y me llena de alegría, pues harán faltan hombres o mujeres para la lucha que se nos avecina; me llena igualmente de alegría la existencia de mujeres blancas que quieran parir. Es posible que en pocas décadas seamos minoría los blancos en Europa, quienes deberemos defender nuestra identidad racial y cultural, quienes deberemos combatir al extranjero que viene a enseñorearnos, además de cubrir con telas y violar a nuestras bellas mujeres blancas: que el hombre blanco siempre haya hecho más con menos no me consuela. Es de celebrar pues la venida de nuevos hombres y mujeres, por lo que por misión me tengo, a pesar de sus padres, advertir a sus hijos de que no vean demasiada televisión, incluso ser pesado y brusco en cuanto a su alimentación y que no escuchen a sus padres si éstos no saben educarles: no me parece razonable que eduquen a unos niños padres que piensen que llevarles a un lugar de comida rápida es todo un placer o que la lectura y toda la cultura en sí no tiene nada que ofrecer, que ni siquiera es importante; la máxima LA IGNORANCIA ES LA FUERZA servirá para el vulgo o para otros, pero no para identitarios, para los defensores de Europa, para los hombres de bien; no es que celebre o ensalce la rebelión familiar pero a veces un hijo supera a sus padres y necesita liberarse. No puedo quedar impasible ante este hecho, si los gobernantes de la nación que han traicionado a sus ciudadanos y a su propia historia (obedeciendo a sus amos plutócratas) no quieren educar a su pueblo para así tenerlo a su merced que no lo haga, pero habremos de crear un asentamiento de resistencia fuerte los que si queramos una civilización hercúlea; el hombre blanco habría de militarizarse, formarse y crear un foco de resistencia que garantice a los que lo deseen que la pureza, la civilización y los grandes valores no se extravíen favorecidos por la propaganda judía y progre que nos meten constantemente mediante la televisión, los cines, etc. Hemos de luchar contra la bastardización de nuestra ciudadanía.

Estamos en época de comuniones. Yo fui obligado a consagrarme ante la fe cristiana, ante el judío crucificado idolatrado por los gentiles: si mediante la fuerza el hombre blanco ha dominado a muchos con pocos efectivos, los judíos, siendo menos en número, han dominado y conquistado mediante la fe y su don sacerdotal grandes territorios y las mentes de personas de todo el mundo. Cuando veo mi foto de comunión y observo mi rostro advierto a un niño cuya única felicidad de tal día fue encontrada sólamente en los regalos. Que los niños hagan la comunión hoy es gracias al chantaje del regalo: si te consagras a la fe cristiana te harán muchos regalos, les dicen papá y mamá. Pero no olvidemos que el cristianismo es una fe extranjera, algo ajeno a Europa que lleva hostigándonos poco más de dos mil años. Espero que los viejos dioses despierten. Cómo anécdota, he de decir que ya fuera por condición natural o por vaguedad no me aprendí ningún salmo de los que nos enseñaban en catequesis, a excepción del padre nuestro, y que bien pronto maté a Dios aunque pervive en mi a modo de cadáver. Dios nunca muere, las ideas, una vez pensadas y difundidas son indelebles… en el hombre al menos.

Explico a estos padres-borregos que no me parece bien que se les bautice primero y que se le obligue a hacer la comunión después si sus hijos aún no tienen conciencia ni opinión propia, es decir, cuando aún carecen de uso de razón. La fe debe ser confirmada como un acto verdadero, les digo, y por lo tanto éstos deberán obrar en consecuencia una vez llegados a la mayoría de edad –no es para mí entonces un horror la religión, es decir, el hecho de que se postren ante un Dios porque piensan que tal idea les hará fuertes ante el doloroso devenir que es la vida, para mí el horror es que luchen por dicho Dios y no por lo único real: su patria, su pueblo, su tierra, su sangre... Le digo a estos padres que sólo piensan en su satisfacción personal y que un niño no es un juguete, ni un muñeco al que puede instrumentalizar y sellar de por vida con cosas tan trascendentales para el ser humano como la fe. Luego dije que allá cada padre, que cada cual haga lo que prefiera y piense que es mejor para sus hijos; el enfado hacia mí siempre es grande, enfado que no entiendo porque ¿acaso no puedo opinar? Europa ha luchado mucho para llegar a la laicidad, lo que es sinónimo de libertad de pensamiento y desarrollo. Dos mil años de cristianismo y aún tenemos ganas de más podredumbre, hasta tenemos ganas de abrazar otras religiones dañinas y extrajeras como el islam. El vulgo, una vez más, ignorante de su historia, de su pasado, de su sangre, de los viejos dioses, se rinde ante los cultos del desierto… No niego a Dios, pero si le niego que me mande. Los dioses… o que se dediquen a lo suyo o que me inspiren para ser mejor, pero que no gobiernen mi mundo.

Un niño no se educa solamente en la fe, sino que se le educa con el ejercicio duro y con el arte de la guerra. El pacifismo y las ideas universalistas han dañado tanto el espíritu fáustico, han debilitado tanto al europeo, que en la actualidad lo veo irreconocible respecto a nuestros antepasados europeos; lo denoto incapaz de defenderse, rendido... No existe paz que no se haya ganado sin sangre derramada. Por otro lado, la fe no trae nada, la fe consiste en esperar, en depositar esperanzas en otros, en creer en un devenir milagroso. Sólo es necesaria la fe propia, y esa fe propia es lo que llamamos voluntad, la fe en nuestro propio avanzar, en nuestro propio impulso, en nuestra propia acción. Tener voluntad es tener fe de sí mismo, tener esperanza sólo de uno mismo, porque al final lo que se hace o se deja de hacer proviene de cada cual… y de nadie más. ¡No a la filosofía de la espera!, ¡sí a la de acción!

Muchos piensan que he cambiado demasiado, que he pasado de la izquierda a la derecha. Cierto es que antes abracé ideas progresistas, pero siempre tuve los ojos en el suelo, en lo real, y, os lo digo en serio, me costó mucho convencerme de que no podía seguir una vía que traicionaba todo aquello por lo que creía haber luchado: contra el capitalismo, contra la clase burguesa, contra la fe monoteísta… La izquierda y la derecha no son valedores de nada importante, son conceptos desfasados que no tienen sentido en la actualidad. Ninguna de las facciones defiende al trabajador o a los desfavorecidos, sino a la alta finanza; ningunas de las dos facciones se posiciona contra los plutócratas. Ambas facciones defienden la libertad, pero la libertad de los capitales, del mercado; creen en la intervención estatal, pero si es para favorecer a los bancos; con todo el dinero que nuestro país ha dado a los usureros se podría haber reindustrializado media España, haber dado mucho trabajo a los españoles, pero no. Hoy defender a los españoles es sinónimo de fascista o de desfasado, y así te califican tanto los de derechas como los de izquierda, ¡los muy modernos! Estoy por encima de todo eso, a mí lo que me sirve es mi identidad, y bien sé que mi identidad no está representada ni por el idealismo universalista ni en una clase política encajada en lo mal llamado derecha e izquierda.

Para concluir, decir que en este blog siempre se ha reivindicado el nihilismo. Mi nihilismo no es negación ni destrucción sino afirmación de la nada y del sinsentido de la existencia. Ante esta desmesurada visión solamente no hay que tener miedo y afrontarlo. Aún así, yo veo gracias a esto una oportunidad del hombre para crear y darse sentido. El hombre es un ser artístico, genio creador de su propio mundo. Y para crear ha de pasar por la fase previa del nihilismo: todo pintor necesita un lienzo inmaculado, todo escritor necesita un folio en blanco… el hombre también necesita de la nada para concebirse un todo. Por ello el hombre es más grande cuanto mejores son sus valores, cuanto más importantes y difíciles de defender son todo aquello por lo que tanto lucha y defiende hasta la muerte. El problema de ese proyecto creador es cuando no surge del orden natural de las cosas, sino de la abstracción idealista del hombre, es decir, cuando el mundo creado por el hombre surge de la interiorización y racionalidad excesivas, cuando el mundo exterior ajeno al espíritu humano deja de importar.■

16 de abril de 2010

DIFAMACIÓN A LIDERES "NO CONVENIENTES"

Esta es la noticia:
- Investigan si Terre'Blanche fue asesinado por una agresión sexual


Y esta es otra:
- Echan al sucesor de Jörg Haider por revelar que ambos mantenían una relación gay


Y aquí otras dos:
- Cómo Hitler ocultó su homosexualidad
- Hitler era homosexual, según un historiador alemán


Como bien sabéis el líder afrikáner Terre Blanche murió a manos de dos hombres de raza negra hace pocas semanas. Ya se comentó algo al respecto en mi artículo anterior. Poco se ha tardado en difamarle al dar los medios entender que era homosexual, puesto que se investiga el posible móvil sexual del asesinato: a saber si es verdad que se investiga dicho móvil y no es sino una patraña lanzada por los medios para desacreditar al movimiento afrikáner y a su exlíder. Por otro lado, y tirando de ironía, que igual no lo es, me cuesta creer que puedan llamar xenófobo y racista a alguien que le gustan los hombres negros. Qué mayores episodios de amor que los actos proctológicos, ¿no son dichos episodios los favoritos de los progres? (jajaja).

Para esta reflexión, aviso, se va hacer necesario que se dé por hecho que tanto Terre Blanche, como Hayder o Hitler eran homosexuales , no porque yo lo crea (si eran "gays" me da igual), sino porque de esta forma puedo, con la propia verborrea y pensamiento políticamente correctos, atacar a los interesados en que no prospere ningún movimiento identitario; en todo caso si tenían cierto gusto por lo masculino fue de una forma viril, como en el caso de Ernst Röhm, quien al parecer no ocultaba su homosexualidad. Virilidad y homosexualidad no están reñidas, lo demás son alocadas mariconas montadas en una carroza con desajustes hormonales.

El caso es que los marxistas culturales, los ingenieros sociales de la nueva era y catalogadores de lo que se puede decir y no, obreros para el plan que promueve la decadencia de la raza blanca, la virilidad, la familia, la patria, la identidad y todo el mundo occidental, nos enseñan que "ser homosexual es bueno", que "no es malo ser judío", etc.; pero sin embargo, y he ahí cuando toda esa moral de pacotilla se vuelve en su contra, de repente parece que ser homosexual es un espanto y que ser judío también lo es; y bien, podría decirse que es muy lógico señalar que Hitler era judío y que sin embargo era antisemita o que Hayder era homófobo pero a la vez homosexual, pero cuando el "es homosexual" o el "es judío" se transforman en un arma dialéctica peyorativa para difamar al rival ideológico por parte de los mismos que nos están bombardeado con lo bueno que es ser homosexual, es cuando uno se pregunta si es lícito utilizar aquello que es tan bueno como un insulto aunque sea contra el mismísimo fuhrer o Hayder o Terre Blanche. Es decir, llaman tácitamente homosexual a Terre Blanche como si eso fuera malo, utilizando la palabra homosexual como un insulto, de la misma forma que utilizan la palabra judío contra Hitler como una ofensa para ridiculizarlo.

De repente, todo se ha vuelto en contra de ellos, los progres y políticamente correctos.■

9 de abril de 2010

CONFLICTO RACIAL EN SUDÁFRICA

Nota: en este artículo simplemente recopilaré algunos datos que sirvan de análisis y reflexión, además de pequeños añadidos de mi puño y letra. Aprovecho para advertir que el autor de este blog condena cualquier asesinato o ataque racista, aunque eso sí, creo necesaria la defensa de la propia raza y nación bajo cualquier forma. También defiendo y creo necesaria las relaciones entre la diversidad racial, cosa que no es posible en sociedades cosmopolitas y multirraciales, donde la conflictividad está asegurada y se pone en peligro la diversidad identitaria.




El 3 de abril de 2010 Eugenè Terre Blanche (lo enlazo ha judeopedia porque al parecer no se puede entrar a metapedia) sufrió un ataque racista que le costó la vida. El lobby antiblanco intenta justificar a los negros criminales mediante la escusa de que éstos no recibieron el pago requerido por su trabajo. En Europa no ha habido una respuesta contundente de protesta ante lo que es claramente un ataque contra la raza blanca y una extensión de Europa en Sudáfrica. 

Datos de judeopedia sobre el estado sudafricano donde pongo en negrita o colores datos que creo destacables:
La mayoría de la población son negros de origen africano en un 79,6%, xhosa, zulu, y otros 8 grupos. El porcentaje sin embargo es el más bajo del África subsahariana, el multirracismo y la multiculturalidad existentes le ha valido el nombre del país del arcoiris. El 9,2% de los sudafricanos son de raza blanca, de origen holandés (bóers) o británico. Un 8,8% son mestizados llamados coloured, descendientes de los bóers y esclavos de origen malayo o africano. Un tercer grupo es el de los asiáticos (indostaníes en un 91%) que viven sobre todo alrededor de Durban representa el 2,4% de la población. De los cuatro grupos étnicos, solo la población blanca se está reduciendo debido a la baja tasa de fecundidad y a la emigración de sudafricanos blancos hacia Europa, América del Norte y Oceanía.
Desde la caída del régimen del Apartheid en 1994, unos 850.000 sudafricanos blancos (un 16% del total) han emigrado, sobre todo a Reino Unido y Australia ante el incremento de la inseguridad y de las medidas de discriminación positiva. Ante esta situación, desde 2006 el gobierno ha comenzado a tomar medidas incentivas para reducir la emigración de la cualificada población blanca, del mismo modo se han iniciado medidas a favor del retorno de los emigrados. Durante los últimos años había signos de que algunos de estos emigrantes habían empezado a volver a Súdafrica y según los más recientes informes del instituto de estadística de Súdafrica (StatsSA) el número de blancos en el país ha crecido por primera vez desde hace muchos años.
La principal religión tanto entre los negros como los blancos es el cristianismo, mayoritariamente reformado. Pero también se practican cultos tradicionales africanos, el Islam, el Mormonismo, y el Hinduismo, también subsiste una comunidad judía (3% de los blancos)

Es el país del mundo con mayor número de infectados por SIDA, lo que unido a una baja tasa de natalidad para los estándares africanos (2,16 hijos por mujer), ha hecho que su población haya disminuido durante 2003, según el CIA World Factbook.

El 14/10/2009 El Mundo publica la siguiente noticia en su portal digital:

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/13/internacional/1255454387.html 

pero yo quiero destacar lo siguiente porque refleja quiénes son los afrikaner, cuál es su lucha y quiénes son los verdaderos valedores, patriotas y amantes de ese país, porque no había Sudáfrica antes de la llegada del hombre blanco, portador de civilización, orden y tecnología:
Como siempre, invocó el recuerdo de la Guerra de los Boers, hace más de un siglo, en la que unos 26.000 afrikaners murieron en campos de concentración erigidos por los británicos. "Si combatimos la Commonwealth británica, también podremos sobrevivir al CNA", declaró Terre Blanche, que con sus aliados había convocado el mitin para unir a 23 grupos de extrema derecha bajo la única bandera del AWB. Quieren llevar la lucha de los afrikaners libres al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, donde van a exigir su derecho a crear una república secesionista.
Cabe destacar que siendo la raza blanca una minoría que encima ha sido víctima de discriminación positiva favorable a los negros son el verdadero motor de la economía sudafricana, ya que están situados en el sector industrial y tecnológico y son la mejor mano de obra, la más cualificada. Sudáfrica es por lo tanto el país africano con mayor crecimiento económico de África, situado por encima de Argelia, Egipto o Marruecos. Es decir, raza blanca es sinónimo de riqueza y prosperidad: el espíritu faústico (jeje). Algo similar pasa en Sudamérica. Véase la siguiente gráfica:

http://pt.wikipedia.org/wiki/Lista_de_pa%C3%ADses_africanos_por_PIB_nominal 

En Sudáfrica siguen sonando los ecos del Apartheid, el resentimiento hacia el hombre blanco debe ser enorme, cosa que creo natural... xenofobia hay entre ambos grupos raciales y eso es bueno en parte para salvaguardar cada cual su identidad cultural y racial. Para entender el concepto xenofobia y xenofilia os recomiendo este artículo de obligada lectura de León Riente:

http://circulo-identitario-nietzsche.blogspot.com/2010/04/cuestionando-la-xenofilia.html

Para concluir quiero mencionar la última película de Clint Eastwood, Invictus, que pudo verse en 2009. Lamentablemente no pude ver la película pero con sólo visualizar el tráiler uno puede deducir algo interesante. Morgan Freeman, que interpreta a Nelson Mandela, decía algo así como que era paradójico que fueran los blancos quienes defendieran a la selección sudafricana de rugby mientras que los negros defendían y animaban a la selección inglesa.


Algo parecido pasó durante la pérdida de las colonias americanas bajo el poderío del Imperio español. Los que defendieron el Imperio español no fueron los criollos, sino la población autóctona del lugar, los no eurodescendientes.■