23 de septiembre de 2011

EL FEMINISMO, ESA IDEOLOGÍA MARXISTA CULTURAL (II): SEXO Y GÉNERO


«La perspectiva de género nos viene a decir que, las diferencias entre hombres y mujeres responden a una percepción cultural, social y psicológica y no a condiciones biológicas. En otras palabras, la sociedad inventa las diferencias entre los sexos, éstas no tienen un origen natural. (…)

El sexo se basa en el aspecto externo, fisiológico de la persona y el género en los comportamientos, actitudes, pensamientos de hombres y mujeres de acuerdo a un orden preestablecido.»

Todo lo que le ha pasado a la mujer es por culpa de la sociedad, es por culpa de la sociedad que la mujer siempre haya sido “obligada” a llevar a cabo ciertas pautas de comportamiento, es por culpa de la sociedad que la mujer sea femenina. Esa afirmación es la que sale de todo marxista o persona con “preocupaciones” sociales en la modernidad, achacando lo femenino, como se ha dicho, a una imposición, puesto que lo masculino y lo femenino forman parte de lo cultural, mientras que ser macho o hembra forman parte de lo biológico, algo sin valor en un mundo basado exclusivamente en lo racional; así piensan seres de tan agudizado ingenio, así piensa todo animal marxista de la modernidad.

Esquema interpretativo del dualismo marxista-cultural propuesto por los ideólogos a sueldo de CC.OO., con el que nos intentan convencer de lo arbitrario de lo femenino y de lo masculino, constituyendo meras opciones transmitidas socialmente o una imposición cultural.

Yo pienso que es ahora cuando a las mujeres se les está diciendo e imponiendo cómo tienen que ser, mucho más que antes, más que nunca. Las mujeres, también los hombres, reciben constantemente información sobre pautas de comportamientos desde la televisión, recibiendo órdenes de los ingenieros sociales, ingenieros que no están en la capilla o en el Vaticano, sino en un cómodo sillón en Los Ángeles, en un Ministerio, en los programas de sobremesa de las televisiones públicas y privadas, en el Forem, en las aulas de los colegios, institutos y universidades, en la psuedocultura de consumo, etc. Así que mujeres, desengañaros, no sois libres, ahora no estáis liberadas, sino perspicazmente orientadas hacia un fin, inteligentemente manipuladas y engañadas, astutamente esclavizadas, sibilinamente enseñadas sobre lo que es ser libre o no por y para unos interesados.

Hablando de sexo y de género ya entramos de lleno en el combate cultural, pues en esa dualización existe el esfuerzo real de estos marxistas culturales por desnaturalizar el mundo y generar una confrontación entre sexos en un plano cultural, un mundo, al parecer, aislado del biológico. Yo afirmo que no tenemos género, sino sexo.

Según los ingenieros sociales, reitero, el sexo se refiere a lo meramente biológico, mientras que el género designa algo cultural, algo que es, al parecer, transmitido culturalmente y que establece la diferencia entre lo masculino y lo femenino; de esta forma lo femenino y lo masculino son opciones culturales y no una imposición biológica. Aunque en el siguiente enlace se confunde lo sexual con lo “de género” –a lo cual se le achaca la culpa de toda desigualdad en el panfleto que hacemos referencia–, la siguiente noticia no deja de adquirir una delirante y aplastante lógica en un mundo que pensaba que no la tenía (jaja); pero claro, se trata de una lógica marxista cultural o promovida por tal ideología: Bebé criado sin identidad sexual en Canadá desata polémica

Según el panfleto en el que basamos este escrito, lo cultural es la base de toda desigualdad y puede evolucionar, puesto que no es inmodificable: por ello es el terreno cultural el campo de batalla. Debo recalcar lo de “evolucionar”, porque ello conlleva que la evolución va dirigida irremisiblemente hacia la igualdad (no lo dicen en el esquema, pero se sobreentiende), y hacia ese fin va enderezado todo el esfuerzo del ingeniero social: eliminación de lo masculino y de lo femenino, pues ante la pretensión de igualarse desaparecen ambos, ¿y qué surge? A mí esta dualidad me parece peligrosa (es decir, la de dos mundos, un mundo biológico y otro cultural tal como expone el ingeniero social), pues no hay necesidad de desvirtuar lo biológico, ya que lo biológico da lugar a, ¡determina!, lo cultural; y de hecho es lo que determina el papel de cada cual dentro de una cultura. Es lo biológico lo que determina el comportamiento social de la mujer y del hombre. Desnaturalizar la vida humana es una calamidad. En definitiva, vivimos en un mundo donde claramente se quiere eliminar el carácter propio de lo eterno femenino y de lo eterno masculino, crear un mundo donde como mínimo lo femenino y lo masculino sean opcionales, pues según el nuevo orden moral lo masculino y lo femenino constatan imposiciones sociales en el hombre y en la mujer.

Si se relativiza –o se obvia– toda diferenciación natural biológica, dando prioridad a ese nuevo mundo de género –inventado–, es posible construir ese ideal marxista del “hombre nuevo”; de esta forma respondemos a la pregunta “¿y qué surge?”. Surge ese ser humano que no es ni hombre ni mujer, que no es una construcción natural, sino artificial, de género, racional, de ingeniería, escrupulosamente cultural y social, como el que hace un muñeco, un ser de serie, estandarizado, mecanizando y sin identidad. Lo natural, lo real, lo inmutable, siempre ha sido un muro imposible de derrumbar para cualquier idealista que basa su mundo en imaginerías, por ello construyen un mundo alejado de lo biológico, es decir, el susodicho mundo de “género”, una dimensión aparte donde ya, bajo parámetros racionales, bajo la estela del combate cultural, puede pugnarse lo biológico y reducir a hombres y a mujeres a lo mismo, ¡a lo mismo! Pero eso será imposible, pues el orden natural de las cosas siempre vuelve a su cauce a pesar de la locura de unos que establecen un orden racional a la desesperada, forzado, irreal y completamente dañino e injusto.

¿Vamos a consentir esto?... ¡No!■

De interés:

Más propaganda marxista cultura:

14 comentarios:

  1. el marxismo "filosófico" ("materialismo-dialéctico"), y el económico ("materialismo histórico") son un fracaso absoluto porque van contra la realidad de las cosas y las tendencias naturales de los hombres. El instinto de la propiedad, de la autoridad, la jerarquía, las luchas o guerras no pueden ser abolidas para establecer una paz igualitaria y el fin de la historia (que sería el "comunismo" o paraiso de los ateos). El "marxismo cultural" y concretamente el mal llamado "feminismo", pues atenta contra la mujer y su misión maternal tiene que fracasar rotundamente. Además, su lucha contra la "sociedad patriarcal" es claramente una guerra a muerte contra los varones sanos o viriles que todavia tienen claro su conciencia de lo que son.
    Supongo que esa creación artificial de un ser andrógino (ni masculino ni femenino) es una
    muestra de su irracional pretensión de querer corregir a la mismas Nsaturaleza. Se diria que es algo así como una imitación satánica de las ideas del doctor FrankeSTEIN. Lo de "satánica" lo digo en el sentido de que Satán (el mono o imitador de Dios) trataria de cambiar la creación del hombre que en las Tradiciones Primordiales son Adan y Eva ...(Hombre y Mujer bien diferenciados). Julius Evola tiene
    interesantisimas obras sobre el tema de lo Masculino (solar) y lo Femenino (lunar).

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  2. El otro día me acordé de artículos de este estilo, cuando escuché a unas compañeras de clase elogiar la serie "Sexo en Nueva York". La propaganda feminista la encontramos en todos lados y nos la intentan de meter a la fuerza. ¿Quién no ha escuchado alguna vez una voz crítica con aquellos comentarios opuestos a la mierda feminista? Lo que yo digo siempre: el feminismo no ha liberado a las mujeres, sino que las ha esclavizado a los hombres sin escrúpulos convirtiéndolas en objetos sexuales. Podrá sonar cansino que diga siempre el mismo comentario, pero me gusta hacer hincapié en ello.

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  3. CREO MUY IMPORTANTE Q LEAIS ESTE ARTïCULO

    http://www.hermandaddelvalle.org/article.php?sid=6236

    TRATA SOBRE LA IDEOLOGIA "DE GÉNERO"


    Parece que hay más gente que coincide con DAORINO,
    SALUDOS

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  4. Otro buen golpe contra la ideología de género y el feminismo, Daorino.

    Sólo voy a incidir en esto que sigue. Dicen los ideológos a sueldo del sindicato amarillo y vende-obreros Comisiones Obreras:

    El sexo se basa en el aspecto externo, fisiológico de la persona y el género en los comportamientos, actitudes, pensamientos de hombres y mujeres de acuerdo a un orden preestablecido

    Pero bueno, ¿esta gente creen que han logrado ya convertir en idiotas a todo el mundo? Para dar carta de naturaleza al dualismo sexo/género que se sacan de la manga, se inventan otro rígido dualismo cuerpo/mente o cuerpo/actitud, o algo así, sellando ambos ámbitos como si de compartimentos estancos se trataran. ¿Han oído hablar esta gentuza alguna vez de las hormonas o, más bien, es que creen que nosotros no hemos oído hablar nunca de ellas? ¿Prentenden que ignoremos la existencia de los andrógenos y sus efectos virilizantes a nivel puramente corporal pero también del comportamiento?

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  5. Gracias, Julio, por esa información. Este fin de semana le meto mano, no quiero leerlo de pasadas, sino detenidamente.

    Muy agudo, León Riente. Estos personajes, moralistas sacerdotales de la modernidad, deslegitiman el orden natural, se creen por encima.

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  6. Bueno, al final no ha sido el fin de semana, sino el lunes, pero más vale tarde que nunca. He leído el texto y abunda en lo que expongo, lo cual me alegra. Os recomiendo su lectura. Yo os destaco lo de abajo, por si no queréis leerlo entero, pues es un texto bastante técnico, elaborado y largo. Aporta muchas ideas y muchos argumentos. Sobre todo no es un artículo que aboga por un papel de la mujer exclusivamente en el hogar. Yo quiero que la mujer priorice su vida familiar como labor social primordial pero veo razonable que la mujer se desarrolle y se haga así misma en el estudio y porque no, en un trabajo remunerado. Que por cierto, mujeres remuneradas por un trabajo fuera del hogar ha habido siempre. Y aquí el texto, muy preciso:


    Como nos recuerda José María Méndez, Presidente de «Estudios de Axiología», «cuando ha estallado alguna revolución, siempre ha habido algún pensador, que unos cincuenta años antes sembró las funestas semillas que provocarían luego el devastador incendio». Independientemente de que no todas las semillas sean funestas, ni todas las revoluciones nefastas, en nuestro caso estamos ante una concepción que corrobora lo dicho por José María Méndez. Hay «funestas semillas» y, consecuentemente, «devastador incendio». Las semillas están sembradas en una línea en la que, aunque la nómina es muy amplia y con lejanas raíces, podemos señalar, en el siglo XX, a Simone de Beauvoir, Sartre, Foucault, Derrida, Marcuse, Reich y tres mujeres que fundamentaron esta ideología: Kate Millet, Germain Freer y Shulamith Firestone.
    Las constantes ideológicas se pueden resumir en lo siguiente:

    1. El principio de que la diferencia entre los sexos no es algo natural sino producto de una práctica social, es decir un «constructo social». El género es una construcción cultural radicalmente independiente del sexo, viene a ser un artificio libre de ataduras. No existe el sexo ni la diferencia sexual entre el varón y la mujer como una realidad natural propia del ser humano, sino sólo existen géneros, es decir, estilos, roles o papeles sociales opcionales en la conducta sexual del individuo. Por consiguiente, si el sexo no es algo predeterminado por el nacimiento, es consecuencia de una elección o deseo de cada persona. El deseo se eleva así a categoría ética y jurídica.


    (...)

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  7. Simone de Beauvoir, al inicio de su obra El Segundo Sexo, afirma que la mujer no nace, se hace: «No se nace mujer: llega una a serlo» (Beauvoir 1081; 13). Es indudable que está influida por el existencialismo y marxismo de Jean-Paul Sartre, del que fue compañera, aplicando su principio de que la existencia puede a la esencia. (...)

    2. Cada persona debe elegir libremente el género al que le gustaría pertenecer, según la orientación sexual que desea en cada momento o etapa de su vida. De aquí que esta ideología fuese asumida, desde el primer momento por movimientos radicales como el movimiento gay, de homosexuales y lesbianas. La diferencia sexual es la primera alienación del ser humano, impuesta por la vida social y la cultura, a través, especialmente de instituciones socializadoras como la familia y el matrimonio, por ello, un objetivo fundamental de la tarea política debe ser hacer desaparecer todo lo que perpetúa esa alienación. Como señaló Simone de Beauvoir (1981), contundente y base de la teoría de género: La mujer casada es esclava, condenada a la repetición: no influye sobre el porvenir; no se supera hacia la colectividad a no ser por mediación del marido y está especialmente esclavizada por la función reproductora; por la maternidad. Como consecuencia de todos sus planteamientos, de Beauvoir concluye que la mujer debe emanciparse en una doble dirección: por un lado, del dominio y de la explotación del varón y, por lo tanto de las instituciones que sirven a este fin tales como el matrimonio y la familia; así como de la represión sexual a la que ha estado sometida por la religión y la moral tradicional. De otra parte, debe emanciparse de su propio cuerpo, repudiando la maternidad. De aquí se deduce que están muy claras las instituciones que hay que combatir: el matrimonio, la familia, la religión, la moral tradicional y la maternidad. Pero no se trata de simples ideas, hay que convertirlas en una realidad que transforme la sociedad mediante la revolución feminista, que encarnan las feministas radicales socialistas. Se trata de construir un nuevo modelo de Sociedad.

    3. La ideología de género que conecta con el nihilismo y el subjetivismo moral, que condenan al relativismo en virtud del cual cada persona decide por sí misma qué es el bien y qué es el mal, también conecta con el marxismo que postula un igualitarismo absoluto y el camino de la praxis revolucionaria. Pero esta identificación que ha llevado a considerar que constituye «el nuevo nombre del marxismo» tiene sus matizaciones. En su obra, publicada en 1976, Shulamith Firestone, feminista de pro, reformuló el feminismo como un proyecto radical, en el sentido marxista, apuntando a la raíz del problema. La ideología del feminismo radical debe convertirse en una alternativa al marxismo como solución global. Se basará en un «nuevo materialismo histórico», en el cual en lugar de desarrollar una interpretación materialista y económica de la historia, realizará una interpretación sexual de aquella: la dialéctica del sexo.
    (...)

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  8. 4. La extrema izquierda surgida a finales de los 70, en la que se engloba el feminismo radical, cambió sus tácticas revolucionarias para conquistar el poder, propias de la revolución clásica violenta desde arriba, por la revolución desde abajo, mediante la conquista del poder a través de la infiltración cultural, comenzando por la educación y continuando por los medios de comunicación. Su modelo fue la revolución cultural marxista-maoista que trató de destruir la milenaria cultura china con una eliminación o reeducación sistemática de los sospechosos, especialmente intelectuales, mediante un lavado de cerebro. Objetivo: nueva ideología, nueva cultura, nuevas costumbres, nuevos hábitos. Aquí, en Occidente, se han seguido los planteamientos, en el campo del marxismo, formados por Antonio Gramsci. Lo importante es conquistar el poder, mantenerlo y conservarlo. La idea propulsora del pensamiento gramsciano es que la revolución nunca se realizará verdaderamente mientras no se produzca, de un modo en cierto modo orgánico y dialéctico, dentro de lo que llama una cultura, que es lo que habrá de desmontar y sustituir al propio tiempo que se utiliza. La vida humana para Gramsci, es un entramado de convicción, sentimiento, emociones e ideas; es decir, creación histórica y no naturaleza. Si se cambian los valores, se modifica el pensamiento y nace así una cultura distinta, y arma principal, para ello, será la lingüística, que penetre en el lenguaje coloquial, alterando el sentido de las palabras y sus connotaciones emocionales hasta crear en quien hable una nueva actitud espiritual. Como ya sabemos en psicología social, para cambiar las conductas, hay que cambiar las actitudes. Esta labor se realizará actuando sobre los centros de irradiación cultural, universidades, foros públicos, medios de difusión, etc., en los que, «aparentando respetar su estructura y aún sus fines, se inoculará un criticismo que les lleve a su propia destrucción», y todo ello mediante el pluralismo ideológico de la democracia. Este análisis de sobre el qué y el cómo de la revolución cultural que propugna Gramsci, es de una claridad meridiana.

    5. (...)

    La ideología de género utiliza palabras que podemos llamar «talismán» como: opción, igualdad, derechos, salud, matrimonio, familia, etc., que tienen por sí mismo un sentido y aceptación generalizada, y centrales en el lenguaje político-social de uso normal y corriente. Desde esta perspectiva se van introduciendo palabras y exposiciones de nuevo significado pero difíciles, en muchos casos de rechazar: «opción sexual», «igualdad sexual y de género», «derechos sexuales y reproductivos», «salud sexual y reproductiva», «empoderamiento de la mujer», «patriarcado», «sexismo», «ciudadanía», «derecho al aborto», «embarazo no deseado», «tipos de familia», «matrimonio homosexual», «parentalidad», «homofobia», «criatura», y un largo etcétera que los oímos, hoy, con frecuencia y como normales y aceptados en los medios de comunicación.

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  9. A ver si me ha quedado claro: ¿Esa gente dice que el sexo es algo que se elige, que no nacemos hombres o mujeres sino que es algo que elegimos? ¡Joder, pues yo no elegi tener un pene y nací con él ya! ¡Lo que me voy a reír, jajaja!...
    A lo largo de estos últimos años he leído los absurdos que algunos habéis encontrado por la red y habéis expuesto aquí; y siempre pasa lo mismo, nunca terminamos de verlo todo.

    En cuanto a la famosa "realización", yo lo veo un argumento empleado por los capitalistas para disponer de mayor cantidad de mano de obra. Que yo sepa, del hombre jamás se ha dicho que se "realice" trabajando.
    Centrándome en lo que yo opino, diría que la mayor realización que pueden tener el hombre y la mujer es la de formar un núcleo familiar sólida y ver perpetuada dignamente una prole que les haga sentirse orgullosos de su labor. Yo no creo en una familia donde la relación entre progenitores se reparta a partes iguales, sino que tanto el hombre como la mujer sepan cuáles son los objetivos y luchen codo con codo por conseguirlos.

    Y a las feministas les diría que si quieren algo que se lo ganen, pero que las imposiciones, tanto de hombres como de mujeres, son injustas. ¡Meritocracia ya!

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  10. Pues yo voy a añadir la parte del punto 5 que incide en la transformación del lenguaje (creación de una neolengua) y que trata un poco sobre lo dicho por Soldado justo arriba:


    5. Efectivamente, el lenguaje y su utilización va a ser clave de entendimiento de la penetración social de la ideología. La estrategia, como afirma Jorge Scala en su obra La Ideología de Género o el Género como Herramienta de Poder (Sekotia, Madrid, 2010), tiene tres etapas: «a/ La primera consiste en utilizar una palabra del lenguaje común, cambiándole el contenido en forma subrepticia; b/ luego, se va «bombardeando» a la opinión pública, a través de los medios de educación formales –la escuela, medios de masa–. En ellos se utiliza el viejo vocablo, pero girando progresivamente hacia el nuevo significado del mismo; y c/ finalmente la gente acepta el término antiguo, con el nuevo contenido». Y nos pone un ejemplo directo con la palabra «género»: «Al comienzo, se usan los términos sexo y género, de modo intercambiable, como si fueran sinónimos y luego, cuando la gente se acostumbró a utilizar la palabra género, se le va añadiendo, imperceptiblemente, el nuevo significado de “sexo construido socialmente”, por contraposición al sexo biológico. El proceso final, es el común de los mortales hablando de género, como una autoconstrucción libre de la propia sexualidad; aún cuando esto no es posible. Y la afirmación de que es posible lo imposible, exterioriza el “lavado de cerebro” de buena parte de la sociedad» (Scala, 2010, 10-11).

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  11. Justo estaba leyendo un artículo sobre la Escuela de Frankfurt, y encontré al lumbreras de donde salió la idea del "género elegido". Fue Erich Fromm, que dijo algo así: que la masculinidad y la femineidad no eran reflejos de diferencias sexuales "esenciales", como los romanticistas habían pensado, sino que en su lugar derivaban de las diferentes funciones en la vida, y por tanto que venían en parte determinadas por la sociedad.

    En fin, poco más que añadir. De esos lodos viene la degeneración actual.
    Un saludo, tienes un gran blog.
    Llew

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  12. Muchas gracias Llev.

    Y gracias también por el aporte. Algún día escribiré sobre ese lumbreras, tengo varios libros suyos y tengo que desmenuzarlos.

    Hasta pronto.

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  13. Se me olvidó poner el enlace, es el siguiente (eso sí, está en inglés).
    http://snippits-and-slappits.blogspot.com/2009/05/frankfurt-school-conspiracy-to-corrupt_23.html

    Es un resumen bastante bueno. Yo me lo he guardado por si me animo con una traducción :)

    Llew

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  14. Simplemente informar para el que pueda estar interesado de conferencia sobre Ideología de género", impartida por Projusticia y organizada por Democracia Nacional. Os dejo el enlace al anuncio
    http://foro.democracianacional.org/viewtopic.php?p=232846#p232846

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