27 de febrero de 2013

A LAS MUJERES


La liberación de las mujeres es una carga para las mujeres. Les obliga a luchar contra aquellos que pueden darle lo que más amarán en su vida: un hijo. 


Últimamente muchas chicas me preguntan si tengo novia.


Treinta kilos menos después las chicas miran con deseo a mi primo Paco. Pero oye, ellas siguen diciendo que lo importante está en el interior.


El feminismo ha hecho de la mujer una criatura independiente, con dinero, casa y trabajo, y a ser posible, con algún perro y algún gato. A Alguna liberada me la he encontrado con una pecera y sus pececitos o algún animal exótico. El feminismo les ha enseñado que los animales son el mejor sustituto de la maternidad. Esto es perverso y nos da la medida del carácter criminal de esta ideología.


El patriarcado es una invención del feminismo.


La paridad es el sueño de una mujer que desea formar mayorías de mujeres en cualquier sitio.


Una mujer es capaz da amarte y de odiarte en cuestión de un segundo, y en la misma proporción y con la misma intensidad, por lo que es difícil saber cuándo te quiere más.


Los gemidos de una mujer han inspirado más de una sinfonía. Estoy seguro. Ahora deben gemir como burras, o al menos eso puede deducirse si es que la música actual puede venir inspirada por un gemido femenino.


Los hombres han hecho tanto por la degeneración social y el invierno demográfico en Europa como las mujeres. El feminismo ataca a todos, no sólo a la mujer.


Mi perra me quiere mucho. Y es un amor incondicional, sobre todo a la hora de comer. Ella me ve y me lame la cara y no para de mover su rabito. Es una delicia. En el fondo sé que me quiere camelar con sus encantos femeninos, aunque sean de perra. Pensar que en toda mujer hay algo de perra. Lo eterno femenino está en todo lo femenino, no sólo en la mujer.


Observar una mujer bella siendo acariciada por el sol vespertino, con su mirada clavada allá donde no llega siquiera el infinito, es ser partícipe de un poema cantado por los dioses.


La caballerosidad es un arte exclusivamente masculino, un culto a la rendición a los encantos de la mujer, por la que damos todo en pos de hacerla sentir como nuestra reina. Lástima que la liberación femenina haya hecho de la caballerosidad un acto “denigrante” para la mujer, un acto de machismo más o menos aceptado; lástima que la mujer quiera perder el privilegio de tener a un hombre a sus pies.


Una mujer celosa es extremadamente erótica y femenina, y me hace ver en la mujer algo que la desnuda completamente. Al contrario que a las liberadas o liberados (?) a mí no me importa ser la propiedad de mi novia; es más, le exijo que defienda lo que es suyo con uñas y dientes. Y es que conseguir una pareja es producto de una conquista, conquista consecuencia de una batalla en la que ganaron los dos. Una vez tomado el territorio hay que protegerlo a toda costa: eso es darlo todo por lo que amas y quieres.



Nunca entenderé por qué muchas mujeres dicen abiertamente que les gustaría ser como Pretty Woman.



18 de febrero de 2013

LA HISTORIA COMO MITO O LA PROPAGANDA HISTÓRICA

Los hilos son finos, pero muy fuertes

No subestimemos el poder del cine, de la literatura y de todo el arte en general; tengamos cuidado con toda esa basura que nos meten en la mente o por los ojos o por todos los sitios a la vez. No son simples bagatelas, son armas que corrompen y lobotomizan a las personas, obligándoles a ver el mundo de una forma ya pensada. La gente dice que piensa, dice que es libre, pero ¿acaso los librepensadores no nos damos cuenta de que repiten el mantra vertido por the stablishment? El librepensamiento es pensar con toda la libertad que sólo uno es capaz de darse: es un acto de la voluntad. ¿Pero cuántos actúan a voluntad? Sólo hay que hablar con el común de los mortales y percatarse de que sus opiniones y razonamientos son producto de la voluntad de otro, de una voluntad que maneja y domina a su antojo. El arte como medio de manipulación, como medio propagandístico, como un poder al servicio de los intereses dominantes. Y yo veo propaganda por todas partes, veo engaño y manipulación por doquier. Hay que estar alerta: en lo más nimio, en lo más absurdo te intentan inocular el veneno de la modernidad y de lo decadente. Pero el predominio del marxismo cultural en el ámbito cultural e ideológico no ha sido gracias a que las masas hayan leído a doctos marxistas –ideólogos o artistas de nivel– que exigen, para su lectura, una comprensión y cultura superiores. No, en las masas el marxismo cultural se ha inoculado de otra forma. Las masas ni siquiera saben que están siendo manipuladas por el marxismo cultural, desconocen qué ideología les mueve. Este es uno de los motivos por los cuales todos tienen sensación de libertad, sensación de no ser manipulados. Pero son siempre manipulados, cada vez que ven una serie del tipo Aída, Mujeres Desesperadas, Sexo en Nueva York, etc., adoptando los "modelos a seguir" para la vida cotidiana, que en esos productos se presentan como reflejo de la modernidad y de una vida acorde a las necesidades del siglo XXI.

Apágala
La idea de que la historia carece completamente de toda praxis científica no es un capricho discursivo, sino una realidad; la historiografía, la que por definición debe encargarse de la historia bajo una metodología, ha sido relegada por la creación de mitos y las fantasías y caprichos de unos escritores de ficción que no se atienen a los hechos con objetividad, sino a las realidades del mercado para hacer un producto de tintes “históricos” atractivo que pueda venderse, siendo siempre afín al régimen. Y así, visto como producto, la figura histórica de cualquier personaje queda reducida a molde, cogiendo forma mediante la pluma de cualquier escritor a sueldo. El peligro aquí no reside únicamente en la inventiva del escritor, sino en la recepción de la información por parte del lector, en general incapaz para la crítica y el discernimiento de lo que es real o no, que dibuja en su mente la recreación ucrónica del escritor como verdadera, pudiéndose así cambiar la percepción histórica en la sociedad, teniendo que aguantar al típico charlatán que se cree doctorado en Historia por ver cuatro películas y un documental. Por ello las masas ven en los griegos antiguos una horda de sodomitas o en los nazis unos salvajes rubios carentes de humanidad, en Sócrates un defensor de la democracia o en la tragedia de Dresden y en el lanzamiento de bombas atómicas en suelo japonés un mal menor o necesario. La creación artística tiene entonces un fuerte calado social y es un arma formidable para la lucha metapolítica, en cuanto a impacto cultural se refiere, pero sobre todo porque llega allí donde la intelectualidad se hace demasiado farragosa para el vulgo. ¡¡El movimiento necesita del talento de artistas, no sólo de intelectuales!!

Desde que tengo uso de razón he sabido que en democracia y en cualquier otro lugar lo que importa no es tener razón o la justicia, sino tener la fuerza suficiente para imponer un criterio, aunque éste sea equivocado; y que sea equivocado no quiere decir que no pueda cumplir una función acertada para quien la utilice de forma premeditada. Bajo el influjo de la narrativa histórica o el cine se puede manipular la percepción del pasado y dirigir el futuro, lo cual puede o no beneficiar al sistema en ciertas circunstancias. Y esto hay que tenerlo en cuenta, el arte y todas sus vertientes son otro poder para el régimen, para cualquier régimen, y no lo va a ser menos para el sistema democrático. Quien controla los medios de comunicación, quien controla las productoras musicales, cinematográficas… tiene un poder nada desdeñable: determinante.

En la actualidad una película de ficción de Hollywood sobre el holocausto, por ejemplo, pasa por relato histórico veraz para las masas. Y la historia es contada como un cuento a un niño, donde hay buenos y malos muy bien definidos en los que siempre ganan “los buenos”; la historia es contada moralmente y siempre bajo un punto de vista con un fin político, propagandístico y de manipulación: nada que ver con la historiografía. Siguiendo con el ejemplo del holocausto, las películas sobre el tema citado y la Segunda Guerra Mundial tienen el mismo fin que las películas propagandísticas de ensalzamiento nacional de antaño, sólo que con otros objetivos, que ya conocemos: mantener vivo el fantasma del fascismo, no apagar la llama antifascista, demonizar todo tipo de nacionalismo, celebrar y ensalzar la victoria de las fuerzas liberomarxistas (adalides de la “democracia”) sobre el Mal Absoluto y mantener el negocio del holocausto, que el noble Finkelstein, judío, denunció en su famoso libro “La Industria del Holocausto”. 

En tu cabeza debes ser tú quien mande
Existen hechos históricos que no se pueden cuestionar. El holocausto es el más famoso de esos sucesos históricos y posiblemente el único, por lo que el plural utilizado antes es más bien un error premeditado de "por si acaso". El hecho de que no se pueda cuestionar y que en ciertos países esté penado el hacerlo me hace sospechar sobre la realidad o no de la muerte de tantos inocentes bajo tan lamentables circunstancias. Se trata de una duda lógica, no tiene sentido que si algo es real no pueda cuestionarse o investigarse para esclarecer científicamente e historiográficamente la realidad de los hechos. El holocausto ha pasado a ser uno de esos elementos incrustados en todo historiador como dogma y que no debe saltarse, debiéndose relatar tal como dicta the establishment. Si no: multas, cárcel… o donde no es penado por ahora con cárcel simplemente serás un antisemita, un nazi y un asesino, es decir, un señalado que será debidamente ninguneado o marginado. No obstante, muchos valientes se han enfrentado a estas dificultades añadidas. Y resulta más que curioso que en este mundo de "libertades" pueda cuestionarse todo, pero absolutamente todo, menos ese supuesto episodio acaecido al pueblo judío. La historia ha sido mancillada por el dogma: ¡¡sobre este asunto se hace imposible todo revisionismo histórico!!

El holocausto es el pecado original moderno para el hombre blanco, y todo blanco debería despojarse de ese pecado. Nosotros los blancos somos como Jesús, apaleados por una multitud de judíos, que desean nuestra muerte y destrucción. Este paralelismo en un paganizado suena extraño, pero no nos vamos a escandalizar por eso a estas alturas, pues como paralelismo queda como anillo al dedo.■


Textos de interés:
- NEGACIONISMO
- REVISIONISMO HISTÓRICO
- NEGACIÓN DEL HOLOCAUSTO
- ¿POR QUÉ ESTÁ PROHIBIDO NEGAR EL HOLOCAUSTO EN 30 PAÍSES CON DURAS PENAS DE CÁRCEL?
- ELLOS
- LOS PELIGROS DEL CINE: HISTORIA DE LA GRAN HERRAMIENTA DE MANIPULACIÓN PARA EL CONTROL DE LAS MASAS

16 de febrero de 2013

LAS PELOTAS DEL SISTEMA

DEPORTES, FÚTBOL, RACISMO ANTIBLANCO Y MANIPULACIÓN DE MASAS



Dinero y manipulación

Dinero a mansalva, sueldos millonarios, fanatismo desmedido, conspicuos beneficios. Nadie en el mundo se merece ganar 18 millones de euros al año, y menos por jugar al fútbol. Lo que recibe es desproporcionadamente mayor que lo que da. Un futbolista, y el futbol en general, no tiene ninguna utilidad social que no vaya más allá de lo meramente deportivo, o como entretenimiento: el mundo podría ser sin el fútbol, el fútbol no es esencial para el mundo, aunque quizás sí lo sea para este régimen. El fútbol como disciplina deportiva ha sido totalmente envenenado por el negocio. Quien quiera ver un partido de verdad tiene que irse a ligas de categoría inferior, donde los sueldos son nimios, o ver un partido de fútbol entre niños, donde el dinero no juega, sino sólo el deporte, el deporte en unos niños apasionados, picados y envalentonados detrás de una pelota, demostrando sus habilidades. Ningún cirujano que ha salvado centenares de vidas es seguido por las masas, ni ningún docente que ha consagrado su vida por la educación de los más jóvenes, ni siquiera un corredor de ultrafondo, que empujado por su pasión, lleva su cuerpo a las metas más grandiosas, a cambio únicamente de la gloria, siendo el dinero algo insustancial. Y mientras tanto, las masas se pelean por un portugués y un argentino, se preocupan por sus vidas y hablan incluso de lo injusto que es que el nigeriano que juega en Rusia gane más que los dos citados; muchos dicen que hasta merecen ganar todo eso, pues cosa curiosa, todo futbolista, millonario hasta lo indecible, tuvo una vida dura, de dificultades, etc. ¡Demagogia!, ¡nada justifica que un jugador de fútbol gane todo ese dinero! Esto lo discuten muertos de hambre, gente hasta el cuello con su hipoteca o en miserable paro. Esto es cómico, pues lo que ganan estos simples mortales en un mes, habilidosos con una pelota, pero carentes de todo lo demás, podrían solucionar todos los problemas económicos durante años de al menos cincuenta personas. Nadie se merece ganar tanto dinero, es completamente inmoral. Al menos así lo es para mí. Y aquí tomo partido.

La vida para las masas, o para buena parte de las mismas, gira en torno al fútbol y concretamente entre dos clubes de fútbol. Parece que en la vida no hay nada más. Las masas no quieren pensar en otra cosa y se escudan en que la vida es demasiado miserable para estar siempre preocupados por los problemas cotidianos. Los medios de comunicación alimentan esta realidad. Los medios deportivos juegan a favor del Estado y de los poderes detrás y por encima del estado, ofreciendo siempre la comidilla del día para estos hombres y mujeres fanáticos del fútbol, que demuestran un gran vacío en sus vidas. Por supuesto, esta manipulación va dirigida sobre todo al público masculino, aunque también hay muchas mujeres, cada vez más, envenenadas. Asimismo, he de decir, sólo de pasadas, que si para el hombre es la prensa deportiva (o monólogo del fútbol), para la mujer lo es la prensa del corazón. Pero bien, a las mujeres se les atrae al mundo del fútbol, ¿cómo? Los deportistas, o empleados del establishment mediático-deportivo al servicio del Ministerio Innombrable de Manipulación Masiva del Estado de Ocupación, hacen de modelos, posando, mostrando ciertos encantos masculinos que tanto atraen a las superficiales mujeres (digo que ellas son superficiales –y no todas-, no que sólo ellas lo sean, pues es obvio que los hombres también lo son –y no todos). De esta forma observamos cómo el fútbol y todo lo que rodea satisface todas las pasiones y focaliza la fuerza de la masa en otra dirección que no sea el poder.


Racismo antiblanco en el deporte

El fútbol es un buen medio para proyectar toda la propaganda marxista cultural y para nosotros un buen medio para observar con claridad qué poderes mandan y manejan el mundo, además de cuáles son sus planes. El racismo antiblanco es un tema candente, y vemos cómo las organizaciones deportivas (y todas en general) del fútbol y los clubes o sociedades deportivas se han convertido en auténticas luchadoras contra el racismo, o racistas antiblancas, según nuestro punto de vista. Los clubes saben que es bueno para su “sello de identidad” (proyección comercial) y prestigio convertirse en una especie de ONG o paradigmas del estado moral de cosas dominante. Tal actitud les otorgará gran reputación y para el establishment será un buen medio para focalizar toda su propaganda a las masas: el fútbol juega un papel importante como medio propagandístico, así como “todas” las series de televisión o películas.

Por todo esto nos encontramos noticias de este estilo:

Terry, multado con 277.000 euros y cuatro partidos

Terri tuvo la “mala hybris” de dirigir insultos a quien no debía. Insultos “racistas” que ningún blanco puede decir. Y aunque fue declarado no culpable por la justicia ordinaria si lo fue por la “justicia del fútbol”. No ocurre lo mismo cuando es la inversa:

Suárez: "Me llamo blanco de mierda". Mickeal: "Es un idiota" 

Dicho suceso ocurrió en el baloncesto, pero es indicativo del estado de cosas predominante en el deporte. Y se ha llegado a tal extremo de que un club de fútbol puede ser susceptible de sanción porque el público, espontáneamente, profiera insultos racistas, o entendidos como tales: 

El Sporting, sancionado por insultos racistas

El club puede ser de nuevo multado por gritos racistas

Italia multa al racismo

Toda la propaganda marxista cultural en el mundo deportivo va dirigida siempre a atacar a la raza blanca, desdibujando cada vez más la fisionomía de los países europeos. Las selecciones europeas de fútbol están representadas, muchas de ellas, por personas no europeas, y quien no tiene en sus filas a no europeos son centro de críticas. Esto no ocurre por ausencia de blancos en selecciones africanas. El fútbol, en este sentido, es un indicador de la decadencia u ocaso de Europa como territorio de los hombres de raza blanca por un lado, y del estado moral de cosas natural o sano por otro. Por ello molestó ese espontáneo grito de “¡No hay italianos negros!”, lo cual demuestra que existe una idea clara de lo que es y no es europeo, aun siendo la masa la que hable. Dicha proclama no supone un ataque racista, por lo que aquí juega una vez más la interpretación del sistema y nos pone de relieve sus intenciones: europeo puede ser cualquiera. Dicho público simplemente tomó partido sobre una forma de entender la identidad italiana, alejada de la visión multicultural que proponen los medios de intoxicación marxiano culturales para los países predominantemente blancos. ■

11 de febrero de 2013

LA MONTAÑA


Mis dioses son las fuerzas de la naturaleza. Cada vez que salgo a la montaña vivo mi religión activamente. Mi templo es el mundo y mi vida una oda a los dioses.



Quien no posee un espíritu proyectado al heroísmo no es un montañero, sino un dominguero.


Muchos piensan que soy un loco, un suicida, un negligente, por irme a la montaña y exponerme como me expongo. Creo que la gente exagera. De todas formas, no entiendo por qué extrapolan a mí todas sus inseguridades y complejos.


A quienes dicen que van a la montaña a no hacer kilómetros, sino a “disfrutar”: ¿cómo demonios avanzan? ¿Y por qué son tan envidiosos?


La montaña te pone en tu sitio. De cuántos arrogantes me he reído en plena cuesta.



Los que hacemos muchos kilómetros… y muchos desniveles… también disfrutamos.


Los árboles son templos vivos donde se siente el espíritu de la Tierra.


En la naturaleza todo es devenir.


Los dioses disfrutan observando a los montañeros: te lanzan ventiscas, lluvia, rayos, truenos, un sol infernal… Algunas veces no te dejan subir la montaña; y es hermoso ver a un simple mortal enojado con los dioses cuesta abajo, con una leve sensación de fracaso. Pero el mortal dice “volveré”… y vuelve: es gratificante poder vengarse de los dioses.


Hacer veinticinco kilómetros en Sierra Nevada con mal de altura y sobrevivir.


Enteraros ya, para un pagano los dioses son impíos, y bajo tal ejemplo debe mostrarse el mortal ante lo que devenga –impío en la misma medida que un Dios-, pues sabe que los dioses esperan del mortal el desafío para ponerse a la altura de ellos.


Para ser el favorito de los dioses o de alguna deidad concreta... hay que ganárselo. Por ello las montañas no tratan a todos por igual.


Todos los hombres ansían la libertad pero nadie la tiene o nadie la encuentra; o esperan a que se la den. Es absurdo. La vida de los hombres se ha vuelto tan complicada y enrevesada por culpa del propio hombre… Pero luego vas al campo y te encuentras a la vaca pastando, a la cabrita por los montes, al cerdito por el barro, al caballo sobre el cerro, a los buitres en el cielo y a un sinfín de seres que viven sin preocupaciones humanas con todas sus necesidades relativamente cubiertas, aunque también pueden sufrir la escasez (sequía, ausencia de presas o de carroña…). Intuyo que eso es la libertad: no creo que un animal sea menos libre en la medida en que yo me pueda sentir así por el hecho de que una vaca no tenga mi inteligencia. La libertad es sólo algo al alcance de los no-hombres, y en los hombres sólo una sensación. Nuestra inteligencia y raciocinio nos privan de un sentimiento real de libertad, de libertad natural, de libertad a la altura de un águila que rasga a su presa y se la come aún viva. No podemos ser libres y sin embargo la libertad lo abarca todo rededor de nuestras vidas sin que ello suponga un drama real, a pesar de mucho exaltado por la libertad: que se la quede. Todas las ideologías basadas en la libertad parten de un error tremendo: su falta de respeto a y comprensión sobre la naturaleza humana. Nuestra naturaleza es el compromiso, y eso es nuestra libertad.


Para encontrar la gloria has de haber superado todos los temores, y con todo ello la propia muerte.


La fuerza no es sólo física: cuando las piernas fallan sólo queda la mentalidad y una voluntad superior.


La montaña desnuda a la persona.


Quien espera de los dioses protección... es un mimado, y un esperanzado.


Que existan dioses benefactores se debe únicamente  porque el hombre se ha ganado el favor por sus propios méritos. Los dioses saben del valor y de la valentía, y por ello sólo a los valerosos y valientes protege. Eso no es ser piadoso, sino ser justo.


La montaña es el último rincón para dar rienda suelta al espíritu heroico.


¿Por qué lo haces? Porque es lo que le da sentido a mi vida.