30 de junio de 2013

CUANDO AMAR ES GENOCIDIO

Enamorados de lo ajeno



Enamorarse es una enfermedad adolescente, y algunos/as parece que nunca van abandonar la pubescencia. ¿Quién no ha sentido alguna vez los síntomas de tal enfermedad, que afecta sobre todo al juicio? Esa tendencia de querer sufrir por otra persona, te corresponda o no, y que te hace sentir tan dichoso como desdichado: es un flagelo emocional, una huida de lo real. Lo bonito de enamorarse es sentir el amor mismo embargándote, su encantamiento dominándote, ese engaño a los sentidos, que se pierden y trastocan en un fanatismo hacia algo que bien ha llevado al hombre a la estupidez y el ridículo. Enamorarse es hacer de otra persona el objeto de un ser idealizado que creamos por nosotros mismos: el amado es una creación del enamorado; simplemente, el amado es un recipiente donde se vierten todos los sueños, esperanzas e idealizaciones. En definitiva, dicho interior se necesita materializar en alguien y estar enamorado es ante todo estar enamorado del amor.

El racismo antiblanco tiene total impunidad, se trata de un racismo legal
Dos personas enamoradas son dos personas engañadas por sus delirios y sus carencias: realmente no se ven a sí mismas, no se quieren por lo que son, por lo que el enamoramiento es producto de un amor carente de autenticidad. Más que enamorarse, hay que amar sin enamorarse, querer a la otra persona como lo que es, ni más ni menos.

En definitiva, el enamoramiento es un encantamiento que nubla la razón, como dije anteriormente. En muchas ocasiones, denoto en personas con síntomas de enamoramiento un desprecio a sí mismas, una especie de implantación interior de la pena, una auto-victimización, cristalizándose como objeto de sus propios reproches. Esta persona en ocasiones se siente no merecedora de lo que ama. Enamorarse te empuja a la estupidez y a veces al suicidio por lo amado enamoradamente.

Las sociedades europeas, que enamorados de lo ajeno se desprecian a sí mismas, ven en lo que no son ellos una superación de lo que son. Su desprecio a sí mismos, su auto odio, su autoculpa, les hace pensar que la historia debe seguir sin ellos: el hombre blanco debe sentirse mal por todo crimen que haya cometido un blanco a lo largo de la historia en busca del perdón. Sólo eso explica por qué una sociedad de mujeres y hombres blancos se autodestruye mancillando su sangre y su propia cultura. El europeo ya no quiere ser europeo, muchos de ellos prefieren ser un caciquillo en una isla caribeña rodeado de mulatas, aunque sea durante una semanita mediante una agencia de viajes, o muy cristiano, un hombre falto de cariño deseoso de dar papeles a alguna amerindia para hacer la buena acción del día y de su vida, y mediante tal aberración dar hijos bastardos a Europa. Pero ves la televisión y claro, cada vez más multiculturalidad, cada vez más mestizaje, cada vez... Amar lo ajeno es lo obligatorio, o eso o eres un fascista o eres una persona inculta, retrasada y anacrónica, una persona que ni lee ni viaja.

Los progres se pasan todo el día diciendo que el patriotismo, el nacionalismo, el identitarismo, todo eso que defiende lo propio, se cura viajando y leyendo. Y yo me pregunto, ¿cómo se cura lo que ellos sienten, ese desprecio por lo propio, ese amor desmesurado por lo universal, ese afán por querer destruir mediante la mezcla toda diversidad, tanto cultural como racial? Supongo que una vez que los interesados en tal genocidio consigan sus planes y no haya en el mundo ninguna persona blanca primero, ni ningún negro, u oriental, o árabe... después, se dirán, ¡oh, qué hemos hecho! Todos los hombres serán iguales, no habrá razas, o si acaso una, ¡si, ya sí!, la humana, pues no habiendo razas que diferenciar sólo perdurará la especie... Y todo esto sucederá por enamoramiento, por amor a lo ajeno, que se ha impuesto como elemento de progreso, de avance, de superación de toda la especie humana y como un mandamiento universal en pos de la humanidad. Hablamos de un amor que es todo entregarse, que es todo someterse al extranjero y al nuevo orden. No obstante, puede que al final sólo queden los judíos y los demás, quién sabe.

Esta mujer, activista, es de origen judío, y su resentimiento no tiene límites
Cada vez hay más bodas interraciales, cada vez hay mayores conversiones al Islam en Europa, cada vez hay más violaciones de mujeres blancas por extranjeros... No confundirme con un islamófobo, mi sentimiento es laico al respecto en una forma de estado ordenada, simplemente soy consciente de que el florecimiento del Islam en Europa es gracias a la política de inmigración masiva. A mayor inmigración mayor incremento del islam. Es por ello que Europa perecerá, perecerá cultural y genéticamente. Y cuando todo el plan culmine Europa habrá muerto.

Y la muerte sucederá por amor, por ese amor a lo que no es propio. Pero sólo se puede amar realmente lo que te hace ser tú mismo. Alguien que quiere a sus padres, alguien que ama a su tierra y su cultura no la traiciona adoptando otras costumbres o mancillando su sangre con la de otras razas. Esta nueva actitud de defensa de la mezcla es racismo, es una falta de respeto a la diversidad, es el nuevo amor, el amor de los modernos. Pero yo sólo veo maltrato y odio por lo propio: amar enamoradamente es despreciarse en la medida que uno considera que lo que ama es mejor que uno mismo (uno hace objeto de otra persona toda su idealización, le da tintes de deidad), y el objeto de todo eso se plasma en lo distinto, en una falsa comprensión de la tolerancia y el respeto a lo diferente, mientras que amar de verdad es estar orgulloso de sí mismo y amar todo aquello que ha hecho de ti lo que eres, siendo capaz de amar aquello que pueda dar continuidad a lo que te representa.

Más amor a lo ajeno, más multiculturalidad, más diversidad en las sociedades mayoritariamente blancas, sólo significa una cosa: menos gente blanca en el mundo. Si el odio racial es absurdo, no lo es menos amar lo ajeno por desprecio a lo propio. ¿Acaso no se dan cuenta? Me temo que no, o sí, quién sabe.

Progres, modernos, racistas mezcladores, multiculturales, antiblancos... os digo una cosa: leer y viajar os sirve de muy poco. Rezar para que no haya una reacción, o mejor, prepárense, quizá el hombre blanco no haya dicho su última palabra aún.■


Información de interés:
- Racismo progre (xenofilia) y racismo identitario. Consciencia racial e inconsciencia racial 
- Soy multicultural. Multiculturalismo identitario: una visión antirracista 
- Sudafrica: El genocidio que el mundo silencia-Racismo Negro 
- Egípto: Una nueva periodista blanca y britanica violada en la la plaza Tahrir, cuando cubría una nota sobre la democracia islámica 
- El 71% de violadores en Madrid en 2007 eran extranjeros 
- Otro crimen racista en Estados Unidos: Dos adolescentes negros estrangulan hasta la muerte a una niña de 12 años y arrojan su cuerpo a un contenedor de basura 
- ESTADOS UNIDOS: CRÍMENES ENFERMOS DE SAÑA Y ODIO CONTRA HOMBRES, MUJERES Y NIÑOS BLANCOS

14 de junio de 2013

EL PROGRE, ESE "HOMBRE NUEVO"

Nota: lo aquí dicho se basa en mi propia experiencia con estos seres. Ellos negarán todo lo aquí expuesto.

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El progre es un esclavo y un flojo. Y esclavo de su propia flojera, además. Desde rollizos hasta famélicos, desde amariconados, amanerados o sensibleros, desde porretillas a padres de familia y amos del hogar, son un fenómeno abundante en el mundo urbanita. Hay que salir de las ciudades para rodearse de gente decente. Y aún así hay riesgo, por lo creciente de este fenómeno, así que lo mejor es no rodearse de demasiada gente y elegir un círculo selecto: una especie de élite personalizada. No me alejo de estos meapilas de banderas rojas por miedo o por odio, sino por salud: me quiero demasiado como para regalarme y me estimo lo suficiente como para no compartirme con cualquiera. Mi desprecio es profundo hacia estos hombres feminizados en carácter y modales.


Los progres dan certificados de inteligencia y de persona culta; si no rezas en su dirección eres un ignorante y un idiota. Mientras tanto los progres hacen el ridículo por televisión, ¡pero pocos se dan cuenta de que hacen el ridículo! Son dogmáticos, intolerantes y democráticamente antidemócratas: pues van contra buena parte del demos. Dan certificados de buena ciudadanía, son resentidos, son casposos de bandera roja, son malfollados y malfolladas, son fanáticos de la idea de la libertad, que no luchadores por ser libres de. Miradles, esos aires de superioridad moral, esos gestos, esa pose emotiva y esa visión de convertir a España entera en una cheka en la caza del fascista.



La ignorancia es atrevida, y entonces aparece una progre desnudándose en la vía pública.


El ateísmo es la cuarta religión abrahámica y la favorita de los progres. Basan su fe en la creencia de Dios, en decirle a Dios ¡no! todo el tiempo. Más que despreciar a Dios, le adoran (aunque no amorosamente). El ateísmo es el cristianismo odiador. Es que no desprecian a Dios, para eso habría que tener categoría.


El progre es el hombre nuevo, el hombre de la modernidad. Si, es el hombre nuevo, y como tal se revela como una creación artificial dentro de un contexto ideológico y de opresión mediática excesiva. Hay que tener mucho carácter, ser muy fuerte y tener criterio para no caer en las redes de esta conversión a lo progre... o para salir de esa forma de ser y estar en el mundo. También hay que tener buen gusto, por supuesto.


Mi experiencia con las mujeres progres: les va la marcha, les gusta recibir duro, les encanta la sumisión. Así que chicoprogre, sólo vas a ser el amigo de ella: deja de tragarte su rollo de igualdad, ella quiere azotes en el culete. Pero sólo hay una excepción, y son las terriblemente feministas: prefieren otra mujer.


El hombre progre ha perdido o corre el riesgo de perder toda su virilidad en este mundo moderno; y quienes la conservan son llamados monos, ¿¡por qué!? El progre es un simio capado, o el perrito de una mujer. Las pícaras, de hecho, usan a los progres como aguantaperchas cuando van de compras. Que espectáculo más bochornoso.


El dominio femenino creciente en todas las esferas de la vida pública gracias a una ideología discriminatoria que valora en la mujer sólo la mujer (referido al sexo, que no a la feminidad, de la que carecen muchas mujeres) en lugar de la capacidad de éstas, se debe más a la culpabilidad inoculada en los hombres que a un logro de la mujer. El hombre ha sucumbido ante la "debilidad" y artimañas femeninas para sentirse culpable de su dominio y potencia viriles: y este es el gran logro del feminismo. 


El progre es una sensibilidad femenina aunque se deje barba y no se lave. El hombre progre es como una mujer: son iguales. Sin embargo la fórmula contraria no es aplicable. Las mujeres nacen, los hombres se hacen. Hay un gran abismo entre ser sexo masculino y ser un hombre.

Resucita un republicano, de la tricolor, que luchó en la guerra civil. Luchó por España, por una forma concreta de España, pero por España. Ve lo que hay ahora y va a la sede de Izquierda Unida, donde se lía a guantazos con todo el mundo al grito de ¡progres no!


Está la historia oficial, la historia falsificada, la historia revisada y luego la que te cuentan los progres.


Los progres son autores de libros de autoayuda, y consumidores de los mismos. Y no es por nada, muchos de los autores de estos libros son judíos, ¡por qué!



Los progres no son marxistas, sino peones papagayos del marxismo cultural. Con los marxistas al menos se podría tener un debate serio. Son la herramienta de los marxistas, y por ello el marxismo cultural es el objetivo a combatir y a destruir en pos de reconstituir la sociedad en su sentido de orden natural de las cosas, de conciliación nacional y de comunidad soberana.

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Textos de interés:
- El progre y su miseria intelectual y ética
- ‎”10 PASOS PARA SER UN INTELECTUAL PROGRE COMPROMETIDO”
- Manual del intelectual progre en facebook

9 de junio de 2013

RACISMO, SUPREMACISMO Y GENOCIDIO


NOTA: Para simplificar he decidido utilizar el concepto “racismo” con significado de “odio racial”, es decir, en sentido progre. Para aclaraciones al respecto os recomiendo este artículo: Racismo progre (xenofilia) y racismo identitario. Consciencia racial e inconsciencia racial.



No vamos a hablar sobre nazis ni sobre comunistas. Voy a hablaros de los racistas, supremacistas y genocidas modernos, los que hay ahora, los que ejercen ahora, los que debemos nosotros denunciar porque son los que nos gobiernan, los únicos ejecutores: ¿para qué sirve el comunismo hoy si no es para decir que no es auténtico comunismo y ser el tonto útil del liberalismo?, ¿para qué sirve el nazismo hoy sino para desviar la atención, para hacer pensar a todo el mundo que siempre habrá algo peor? Y aunque la pregunta retórica acierta, tal vez se equivoque en lo de peor, porque sí hay algo peor, y nos es contemporáneo, sincrónico, sin que de ello se den cuenta una gran mayoría: demasiado tiempo delante del televisor, demasiado tiempo en las escuelas, demasiado tiempo en las ciudades.... Debéis estar atentos porque cualquiera puede estar cerca de un racista, de un supremacista y de un alentador del genocio; incluso puede que alguno lo sea sin saberlo –puede que alguno de vosotros lo sea sin saberlo-, porque al fin y al cabo no le han enseñado ser otra cosa. Pero aunque sea inocente en cuanto que actúa bajo la conciencia e imposición de otro, uno siempre debe ser responsable de sus actos y debe, por lo tanto, pagar por ellos. Y pagarán.

Este nuevo genocida del que os hablo se ha asegurado de forma brillante pasar por un auténtico tolerante, por un auténtico defensor de la diversidad, por un auténtico amante de la vida; pero la realidad es bien distinta a ojos de quien quiera o sea capaz de verla. Hablamos, cómo no, del marxista cultural, del liberal, del mundialista, del capitalista… Pero séase el marxista cultural quien articula esta nueva visión ideologizada de racismo, supremacismo y orquestación del genocidio racial; séase el marxista cultural el nuevo ideólogo que marcará la pauta y dejará vía libre a los poderes mundialistas y a todos los que van junto a tal causa para lograr su fin: un nuevo orden mundial.


EL NUEVO RACISMO Y EL GENOCIDIO

No hay lugar para la pureza racial. No hay lugar para la homogeneidad de las sociedades de los países europeos. El marxista cultural, brillante racista, se las ha ingeniado para convencer a una gran mayoría sobre lo absurdo de la raza hasta el extremo de trivializarlo. Si no te convencen siempre te pondrán algún video sobre las supuestas atrocidades nazis o a pobres apresados carcomidos por el hambre en campos de concentración. Sin embargo, no enseñarán vídeos ni imágenes sobre las matanzas perpetradas en Palestina. Te hablarán de la trata de esclavos, de los negreros, pero no de quiénes se lucraron mayoritariamente mediante el negocio de la carne humana (1) (2) (3). Ellos te pondrán todo aquello que pueda llevarte a tu auto-odio, sobre todo si eres blanco. No hay que sobrevalorar esta inoculación de auto-odio y los serios esfuerzos que para ello se ejecutan: dicho ejercicio no es más que un ejercicio de racismo.

El nuevo racista te dirá que las razas no existen, pero a la vez te hablará de negro y de blanco, dejando claro que sabe distinguir. Te obligará a mezclarte, te dirá que es lo bueno y que tu cultura y tu país son aberraciones que deben desaparecer porque han hecho mucho daño al mundo y no son elementos lógicos para el siglo XXI.

Para que te odies más te convencerán de que los países africanos, especialmente los dominados por elementos de raza negra, no han evolucionado por culpa del hombre blanco, que les privó de mucho a causa del colonialismo. Sé perfectamente que el colonialismo fue producto de la codicia de los países poderosos de Europa, embargados de la avaricia que trae consigo la mentalidad acapadora de la forma de capitalismo de entonces. No obstante, esos pueblos no habían desarrollado sociedades complejas, mientras en Europa ya hace más de 2500 años se forjaba una de las culturas más formidables y en China, bastante antes, dinastía tras dinastía daban poder a una cultura complejísima y vasta. No, no es culpa de los pueblos blancos que esos pobrecitos africanos no vivan a la altura de posibilidades en vida material, ni hayan llegado a cotas de conocimiento intelectual similares. No, no es nuestra culpa.

El marxista cultural te engaña, te quiere hacer sentir culpable. He aquí el paralelismo con el sacerdote, con un sacerdote judeocristiano. No es casualidad, la forma es la misma. El sacerdote ama a Dios, le teme, y aun así actúa como actúa, pero el otro lo odia, o no lo odia (quién sabe), pero tiene a Dios presente: en eso consiste el ateísmo. ¡Huye, huye del sacerdote, de cualquier tipo de sacerdote! ¡O mejor, haz que huya él de ti!

Todo aquel que te intente inocular odio sobre lo que te hace ser lo que eres es un racista. Aquel que te empuja al mestizaje es un racista puesto que pretende aniquilar la diversidad racial. Aquel que te hace venerar culturas que no son la tuya, es un racista. Si te odias por ser blanco, eres un racista. Aquel que… Y ESO ES GENOCIDIO.


EL SUPREMACISMO RACIAL Y EL GENOCIDIO

Cuando el marxista cultural no sabe cómo convencerte de que las razas no existen suele recurrir a un argumento bastante ingenioso. Te dice que el mestizaje mejora la raza. ¿A cuál? ¿Si un negro y una blanca se mezclan a qué raza mejora? ¿A la blanca o a la negra? ¡A ninguna de las dos! Saldrá una persona que no será ni lo suficientemente blanca ni lo suficientemente negra como para sentirse perteneciente a algún sitio. Así nace el hombre de la modernidad, el sueño de un mundo globalizado sin identidades, sin raíces. El mestizaje y su promoción suponen la puesta en marcha del genocidio. Genocidio que tiene como fin acabar con toda diversidad y pureza raciales, y de la que el hombre blanco es totalmente sensible, estando expuesto como un árbol en el bosque a las inclemencias del tiempo.

Pero bien, es posible que el marxista cultural no haya querido decir que mejora la raza, sino la especie. Y entonces ahí tenemos el modelo de hombre que quiere este tipo de ser, un hombre universal, un mundo en el que el todos sobraría, pues existe El Igual. En un mundo donde existe la igualdad absoluta todos son prescindibles. Y de lo prescindible es fácil deshacerse. ¿Quieres ser un cualquiera o alguien especial, alguien diferente, alguien que contribuya con su propia riqueza al mundo?

Si esto no os ha convencido, me he encontrado con más de un marxista cultural (que ni siquiera sabía que lo era) aseverando que la endogamia es mala para el desarrollo de la ¿raza humana? Por lo visto, irte con una persona de tu raza puede provocar que el nacido de tal relación contraiga alguna enfermedad. Y ponen de ejemplo a las casas reales europeas. Esto provoca risa, no se puede tomar en serio a alguien que viene con un argumento de tal naturaleza. La raza blanca o la negra o la oriental son por sí mismas ya muy diversas. Y si por endogamia entiende este ideólogo el emparejamiento de personas del mismo tronco racial, vemos como al hombre blanco no le ha ido tan mal. Y eso a muchos les molesta.

Y bien, si esto aún no te ha convencido, te intentará convencer de que no tengas hijos. Y si el marxista cultural no te ha convencido en persona pondrás la tele y te catequizarán o te intentarán convencer de otras maneras. ¡No te dejes engañar!

Y el marxista cultural se esforzará en hacerte sentir inferior, amigo identitario, especialmente si eres blanco. Por ello siempre salen noticias racistas como esta:

Es una cuestión de raza y color de piel
Por qué un corredor blanco nunca volverá a ganar los 100 metros lisos
Diversos estudios aseguran que la fisiología de los atletas negros les permite rendir más y de forma más eficiente que los caucásicos

Los medios ensalzan al negro por su genética. Si se ensalza a un blanco por muchas de sus virtudes la noticia que de ello pudiera surgir sería un acto de racismo y de incitación al odio, un hecho denunciado por supremacismo blanco por cualquier ONG o lobby.

Pero en definitiva, y a pesar del párrafo anterior, para el marxista cultural el mestizo es un hombre superior, o eso o simplemente quiere acabar con el hombre blanco porque piensa que no merece vivir a causa de todo el daño que ha ocasionado a la humanidad (jajajaja). Las razas bien diferenciadas son, por lo tanto, inferiores, para este ser, aunque no lo reconozca (pues bien afirma una cosa como niega otra aunque la afirmación y la negación se contradigan), pero por lógica así debe ser: algo que mejora es por definición mejor o superior a lo que mejora. ¿Veis cómo se forja lo totalitario de la igualdad? Para hacer a todos iguales primero hay que borrar todo atisbo de diferencia. Esto es genocidio.■

1 de junio de 2013

LOS SOLITARIOS Y LAS CENIZAS

La soledad era fría, es cierto, pero también era tranquila,
maravillosamente tranquila y grande,
como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas.
Hermann Hesse, El Lobo Estepario


El fénix surge de las cenizas más fuerte que nunca. Hay que sentir el calor del fuego, sentir como te descompones hasta quedar reducido a nada. Buscar un comienzo (que es lo mismo, o casi lo mismo que sucumbir a un final: ser consumido) siempre es posible -o inevitable- y cuando encuentras la voluntad para ello las cenizas recobran una nueva forma o proyección. El mito del Fénix es nuestro mito, el mito del eterno retorno, el mito de lo eterno, de esa llama que siempre arde, refulgente. Somos el todo o nada, el todo y la nada, no nos conformamos con poco, ni con migajas: no somos revolucionarios, somos la revolución, cada acto nuestro nos delata. Queremos todo, todo lo que dicte nuestra voluntad y nuestro capricho, ¡que se joda el sistema! ¿Queremos comernos el mundo? Si, y aún así mi temor es quedarme con hambre. ¿Queremos ver arrodillados a los débiles y malogrados? Si. Son débiles y malogrados, no tened piedad, arrodillarse es lo que tienen que hacer, no pedís otra cosa sino que hagan realidad sus deseos. Pídele al burro que rebuzne, lo hará de todas formas, y por ello te hará caso. Con los débiles y malogrados pasa lo mismo, diles que se arrodillen, lo harán de todas formas, pero lo harán en una buena dirección, en tu dirección. ¡Luego despréciarles! Eso o ¿vas a ser tú quien se arrodille ante ellos?

La soledad como sensación o sentimiento es el primer encuentro vital con la nada. Es como verse en un desierto sin comida ni agua, donde la vida sólo es posible para los fuertes: para los que cuando ven la soga o el vacío, se ríen. El solitario se encuentra en medio de muchos o de pocos, y aún así, el sentimiento de soledad permanece. La soledad, el sentimiento de alejamiento de lo mundano, como estar un paso entre el último hombre y el superhombre, entre el amor y el desprecio a lo que somos como hombres y el deseo impetuoso de lo que queremos ser, hacia lo que nos queremos elevar. El solitario camina entre los abismos, entre cimas erguidas hacia arriba o hundidas hacia abajo.

¿Nunca te has sumido en ceniza, nunca has sentido dentro de ti el polvo en suspensión? Tocar fondo, sentir la gran humillación, y surgir luego más fuerte que nunca. Somos seres alados de fuego.


La amistad, que del latín amicĭtas, por amicitĭa, de amicus
amigo, que deriva de amare, amar

En torno al solitario siempre hay una aureola de romanticismo, en cierto modo porque así nos han dicho los poetas y narradores. Los cuentos y las historias siempre los embadurnan con cierta mentalidad soñadora y adelantada a su tiempo, o, en algunos casos, como personas que quieren llamar la atención, enamoradizos y deseosos, a toda costa, de la compañía de alguien; personas envueltas en una y mil frustraciones, en drama interior. Los solitarios son también algunas veces forzosamente solitarios, pues por su carácter y pensamiento se convierten en apestosos sociales, y de ello, muchos de los amigos y amigas que leen este espacio, saben mucho; y sé que muchos de ellos harán de ello queja o victimismo, y les aconsejo que dejen mentalidad tan pobre y se crezcan en esta situación, que sólo debe servir para una cosa: ser más fuertes, ser más temibles.

Camaradería
Los solitarios son por un lado fuertes y soberanos, por otro endebles de ánimo y apesadumbrados; los primeros escasean y no lamentan la soledad, los segundos sí, y abundan; constantemente, como una maldición, lamentan el mejor de los silencios, que es estar consigo mismo: temen escucharse. En definitiva, hay solitarios que son penosos, y otros que son firmes y valerosos, y muy alegres: no depender de los demás es dar mucho a los demás, ¿qué felicidad puedes transmitir o qué seguridad puedes dar si antes no has conseguido hacer de ti un ser casi invencible ante los azotes mundanos de los que tanto se aprovechan los timadores del diván? Y es que una persona soberana, habiendo superado la libertad, supera de la misma forma lo mundano, y claro, ante una visión así qué puede importar el criterio de los otros y para qué iba a necesitar uno la aprobación de los demás. Alguien que necesita el asentimiento y la compañía a cada instante es alguien lleno de carencias y de inseguridades, más propio de un adolescente que quiere impresionar que de alguien que realmente está seguro de que aquello que hace es lo correcto... aunque luego puedan errar.

Hay personas que sienten pena y lástima por los solitarios. Muchas personas me lo han llegado a decir, "que nunca seré feliz por cual y tal cosa". Esto me obliga a echarme en cualquier sitio a carcajadas, a rebozarme en el suelo riendo sonoramente, ¡cómo si yo buscara la felicidad, como si fuera algo que se pudiera siquiera buscar, como si la felicidad fuera un lugar, somo si yo fuera un ser de comisuras caídas! Exagero, obviamente no me tiraría por lo suelos, pero si tuviera menos pudor podría pasar. Yo siempre he sido dado a la soledad, a autoexcluirme. No me gustan las masas, no me gustan los grupos numerosos de gente y sus aborrecibles, tediosas y vanas conversaciones; lo hago por mí y mi salud mental, por lo que ahorraros vuestra estúpida lástima: lo lastimero está en aquellos que aceptan a cualquiera a su lado en pos de no estar solos... ¡cuánto miedo!... ¡sí!, en vosotros, ¡pobres de espíritu!. Es mejor estar solo que mal acompañado, y de esto ya habló León Riente en un gran texto.

Yo elijo mis amistades. No hay que aceptar a cualquiera. Qué queréis que os diga, a despreciar se ha dicho, y a admitir a los que pueden enriquecerte personalmente. Esto no es una postura asocial, simplemente la amistad es algo demasiado grande e importante como para otorgársela a cualquiera. De la misma forma que no hemos de ser personas modernas, dadas al vicio, dadas a acostarse con cualquiera, hemos de hacer lo propio con la amistad. Ser más selectivos y menos pródigos. Un amigo es como un amante donde el sexo no cuenta, ni existe en el vínculo creado entre dos voluntades que se comparten en lo más íntimo. Esto último quizá suene incómodo a más de uno. Que se incomode: la amistad es casta y sin embargo una forma de amar. Una amistad de este tipo quizá es lo que ha llegado a confundir a muchos, en querer catalogar de homosexuales a toda la Grecia antigua y a todos los nazis, como hacen los comunistas. Los lazos de camaradería son íntimos, y esa realidad es así. No hay nada de malo en amar a tus amigos e iguales, aunque sean hombres. No hay nada de sexual ni de homosexual en ello, tampoco hay nada de malo en demostrarlo. El amor de la amistad no tiene nada que ver con el amor romántico entre dos personas.

No obstante, bien sé que la camaradería y la amistad no han de venir unidas, y que son cosas distintas, pero lo primero contiene a lo segundo -o puede contenerlo-, y la amistad a secas puede no compartir ni causa ni lucha.