21 de diciembre de 2013

REFLEXIONANDO


Todo lo que un hombre necesita saber reside en la naturaleza; lo demás es inventado.


Uno es siempre lo que hace, no lo que dice. La acción habla de la persona, la palabra es lo más parecido a una máscara... o no. Si el hacer concuerda con el decir, nos encontramos ante la persona íntegra. Es que con el decir sólo podemos valorar intenciones, mientras que con la acción estamos ante una demostración de sinceridad o de falsedad respecto a lo anterior.



El heroísmo no es matarse por nada. Matarse por nada ya lo hacen aquellos obsesionados con el dinero.



"No hay más patria que el estómago", me dijo un sabio hombre de más de setenta y cinco años. "De ella se acordarán cuando haya hambruna", continuó. Hambruna, que no hambre, digo yo. Supongo que tendrá parte de razón, más viendo la capacidad de aguante o de desidia o de flojera que tienen los ciudadanos españoles para alzarse contra el gobierno títere que les representa. Para el próximo año más crisis y más subidas de impuestos. Que lo disfruten en casa viendo la tele.



El destino común es algo tan determinante para una nación, si esta quiere sobrevivir, como para un individuo ser soberano, si es que quiere ser libre.


Elegir a la guapa nunca fue mi prioridad: sólo he buscado en mi vida mujeres con las que poder hablar y... evidentemente. Lo cual es complicado, no se crean, pero no por lo de ..., sino por lo de hablar.


La única belleza real es la que te ofrece la naturaleza. El hombre, en su afán de transformación y de edificación, imbuido en un sistema económico que no tiene un fin enriquecedor hacia el espíritu, que sólo consiste en alimentar a la bestia capitalista, depredadora de hombres, desprecia la belleza en pos de un bien que tenderá su mano al dinero, haciendo a los hombres cada vez más miserables y más grotescamente civilizados.



El otro día un chico me llamó civilizado como si ello fuera algo en detrimento a lo tribal. Civilización y tribu comparten "todo" excepto la complejidad. Lo maravilloso de la tribu es su simplicidad, una simplicidad que hemos perdido en pos de complicarnos la vida con innumerables impuestos, cosas inútiles, etc. Por lo demás tribu y civilización pueden partir de una realidad orgánica, aunque a decir verdad esa realidad se pierde en aquello que vienen a denominar "de amplio espectro"; y me refiero a la civilización. El Occidentalismo deja la realidad orgánica en un simple parámetro universal: lo humano, tanto en su dimensión biológica como ética. Se pervierte así el sentimiento de pertenencia en pos de convertir el mundo en la única patria, el único país... en un nuevo orden. La Masonería vencerá, lamentablemente.


Diógenes de Sínope fue un gran hombre. Él, hastiado de la naturaleza humana, andando con su lumbre buscando una persona honesta. Eso me hace percibir que ya en aquel tiempo que muchos imaginamos como glorioso, culmen de la humanidad y grandeza de un modo de civilización enorme como la de aquella Grecia antigua, ya estaba plagada de la misma miseria ética que vivimos hoy. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿El hombre sigue siendo la misma cosa pero con distintos ropajes?






En mi vida todo es un presente y un pasado. Ante mí, una penumbra que no me deja ver... nada. Viajo en el tiempo como un planeta entre las tinieblas del universo. Veo estrellas, pequeños luceros, pero a años luz. La soledad infinita, como una estocada en los riñones, se apodera de mi espíritu, pero este no se resiente, ya no desde hace... ¡tanto tiempo! Como una dura piedra abrazada por las manos más fuertes, siendo incapaz éstas de romperla; así siento mi espíritu, un tanto presionado, pero pétreo. Y aún así vivo, porque es la vida lo único que tenemos. Ser creadores, ser vosotros mismos, sobre todo ser soberanos, sin esta actitud no hay libertad ni creación ni yo que sirva; eso es ser disidente en un mundo que te quiere esclavizar de mil maneras distintas.