27 de julio de 2014

CORRUPCIÓN SOCIAL: LOS DE ABAJO Y LOS DE ARRIBA


Somos los de abajo y vamos a por los de arriba: el mundo seguirá siendo igual.

Somos los de abajo y vamos a por los de arriba: es como apoyar un cuadrado equilátero sobre otro de sus lados.

Somos los de abajo y vamos a por los de arriba: habrá lo mismo que arriba sólo que más cantidad, y hasta es posible que abajo no haya nadie ya, pues los de abajo ya son los de arriba.

Da igual quien esté abajo o arriba o quienes demonios sean los de abajo y los de arriba, pues la corrupción empieza desde abajo precisamente; sólo que los de abajo pueden robar menos y encima se excusan en que… porque lo hacen los de arriba. El problema de la corrupción es estructural; los políticos, los banqueros, no hacen nada que no harían los de abajo. Lo demás es demagogia, “todo el mundo” mete la mano si puede y sólo los “raros” luchan por ser incorruptibles.

Hace falta un grupo de personas íntegras e intransigentes, un grupo de sobrehumanistas que vayan a por los de arriba y a por los de abajo. Los de arriba deben pagar por lo que han hecho, los de abajo también. La demagogia de pobrecito los de abajo se la dejo a marxistas trasnochados.





Los bancos han engañado a mucha gente. Han seducido y embaucado, alimentando la avaricia de los de abajo… que querían ganar más sin trabajar. La corrupción empieza en el mismo espíritu, cuando este es envuelto por los bajos “instintos”. Cuanto más tienes más esclavo eres y cuanto más quieres más esclavo eres de tus propios deseos. La riqueza no está en lo material, sino en el espíritu. Pero que cada uno viva como quiera... sin fastidiar a los demás.


Donde vivo hay mucho espabilado. Muchos de esos espabilados son los de abajo: todos, no conozco a los de arriba. Esos de los de abajo quisieron durante una época vivir como reyes. Ahora tienen nada, viven siendo víctimas de su propia avaricia pretérita: ahora es que no pueden dar rienda suelta al quiero todo lo que se me antoja, se han quedado sin nada y esperan tiempos mejores. No pensaron en las consecuencias y que iban directos a la esclavitud del mercado; no lo piensan siquiera ahora. Ahora votan a PODEMOS.


Hay auténticas víctimas del sistema y luego están los que han escarmentado, llorando como el niño al que le han puesto una piruleta en la boca y de repente se la quitan. El de la piruleta era el de arriba. Durante un tiempo no era tan malo o, al menos, nadie se quejaba. ¿Por qué?



La justicia española es muy lenta. Con todos los años de crisis que llevamos y la inmensísima mayoría de ladrones y estafadores siguen en la calle. ¿Es lenta la justicia? Para quitarle la casa a una persona suele ser más rápida. La justicia sirve al poder, como la policía. Lo de la división de poderes fue el sueño de un francés utópico que como siempre se olvida de “lo que el hombre es”, prefiriendo basar la idea en un supuesto imaginario de hombre: “lo que el hombre debería ser”.

Dicho esto: el optimismo antropológico como creador de ideologías.




Las palabras adquieren un valor “de significado” y otro de “en la práctica”. Por ello las personas aún diciendo que luchan por lo mismo distan tanto en los resultados. Hasta un traficante de armas puede luchar por la libertad, aunque sea la suya. El corrupto puede hacer lo mismo. Le damos demasiada importancia a ciertas palabras. Porque al fin y al cabo lo que importa es lo de “en la práctica”. Y en España, durante muchos tiempo, libertad parecía significar roba ahora que puedes. España es buen país para robar. Si lo haces muchos mirarán para otro lado, y si te juzgan, tranquilo, que a ese juez también lo juzgarán por juzgarte o lo apartarán del caso. España es así, un paraíso para robar, sobre todo si es mucho dinero. Dicen que eso cambiará, pero no estoy muy seguro.


Ser honrado es algo extraño: tanto, que sorprende y hasta molesta. Me ha pasado en el trabajo. También les sorprende ver a alguien pensando. ¿No es interesante? No, esto no es una broma, me ha pasado de verdad. Sociológicamente creo que tiene mucho valor esta situación.


Es mejor ser “pobre” y honrado, que rico y... La única aspiración en la vida debería ser “ser nosotros mismos” y “hacernos a nosotros mismos”, no “tener más” y “ser lo que tenemos”.



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 ¿Si Espartaco hubiese culminado su venganza y destruido Roma el mundo sería mejor? ¿Habrían vencido realmente? Todo lo bueno viene de las fuerzas creadoras, y Espartaco no era una fuerza creadora, sino un gran héroe resentido que ansiaba profundamente la venganza. Aunque suponga un agravio comparativo para Espartaco, mil veces mejor que cualquier hombre de la actualidad, así es un poco como veo a PODEMOS: esclavos encolerizados contra el sistema sin ánimo creador.

6 de julio de 2014

LAS MENTES OCIOSAS Y LAS MENTES INÚTILES


España pide a gritos toda una generación dispuesta a morir por ella para enterrar a sus enemigos bajo sus pisadas. ¿Pero dónde está? Un país deja de existir cuando quienes lo conforman no sienten su patria como aquello que les da su aliento. ¿Habrá muerto España y no nos hemos dado cuenta?


Quizá sea hora de darle un vuelco al diccionario. Aquello a lo que éste denomina como mente ociosa es en realidad la mente inútil. La mente ociosa es la mente creativa, la mente que se divierte mediante la creación, una mente que se cierne casi despreocupada de todo en pos de una pasión. Todo lo bueno que tenemos en el mundo ha venido de una mente ociosa, es decir, libre y ultramundana.

Y es que la filosofía sólo es posible con la mente ociosa. Las mentes inútiles no son capaces de pergeñar un buen pensamiento, y menos sacar de él todos sus frutos.



Sólo una mente ociosa se plantea formidables metas. Una mente inútil vive todo el día en el sofá o sentado en una silla… perdiendo el tiempo.


Es la mente ociosa la mente trabajadora. Aquella mente trabajadora en la que todos piensan es en realidad la mente mecánica, la mente esclavizada en los medios de producción, que enferma el espíritu; es decir, estamos ante una mente máquina.


Hay esclavitud allí en quien vive haciendo lo que le da la gana sin ton ni son, porque en realidad no vive torno a lo que pudiera decidir o razonar por sí mismo, ni toma decisiones soberanas, sino que vive a impulsos, a pulsiones… sin ningún objetivo. Un hombre sin metas es un hombre a la deriva.


El trabajo sólo es bueno cuando significa el medio para vivir y para enriquecer a tu pueblo; nunca lo es cuando es para enriquecer a intereses egoístas o te imbuye de tal manera que te absorbe y no te deja vivir. El ideal burgués que a todos nos envuelve, clímax de la sociedad capitalista, es en realidad esa mente inútil y mecanicista.



La mente que busca ocio en un cine, o en un partido de fútbol, o en un bar… En realidad no vemos a la mente ociosa, sino precisamente a la mente mecanicista, que dicta que después de trabajar debes gastarte el dinero en elementos de esparcimiento para no pensar… en el trabajo.

Todo confabula y conspira para hacer de tu vida un algo inútil y meramente productivo dentro de la cadena capitalista que centra tu vida en producir y consumir.


En mi libro de relatos Escorias y Cenizas reza al comienzo, a modo de frase advenediza: “La locura es mi herramienta de trabajo”. Sin duda eran grandes momentos para mi mente ociosa. Desde entonces no he vuelto a escribir “ficción”. Sin duda necesito motivación. Con la literatura se pueden decir muchas cosas, casi todo; incluso aquellas cosas que de otra forma serían ilegales.


Mirarte a los ojos en un espejo y observar el infinito…



La democracia griega se basaba en el patriotismo y en la línea de sangre transmitida generación tras generación; es decir, en la exclusividad del hombre griego libre. No hay democracia sin patria. Cuando una democracia empieza a ser de todo el mundo, ya sabemos lo que pasa con lo que es de todo el mundo: es de todos y a la vez de nadie y finalmente no hay democracia, sino oclocracia.

Yo quiero mi democracia y no la democracia de “los cualquiera”. Yo quiero mi patria y no una patria de extraños.

3 de julio de 2014

EDUCACIÓN, NATURALEZA HUMANA Y DERECHOS HUMANOS


En mi web dedicado al senderismo digo: “Dicen que el montañismo es la conquista de lo inútil. Pero no es cierto. Es la conquista de uno mismo, y eso no puede ser jamás algo inútil.” Quienes dicen algo así como “lo inútil” viven imbuidos de la mentalidad materialista, de la mentalidad de amor hacia los objetos, de la mentalidad que relega la trascendencia a un segundo plano o literalmente lo borran de su vida; son los mismos que dicen que la filosofía no sirve, que la pintura no sirve, los mismos que sólo desean lo práctico y que dé un beneficio económico, sólo económico. Dicho en montañeros o que se dicen montañeros equivale a tratar a la naturaleza como un producto, como otro objeto más con el cual poder comercializar y sacar dinero, o simplemente disfrutar como el que va de compras a relajarse. Con esto no critico a los pueblos que viven del “turismo” de montaña, y que ofrecen sus servicios, sino la propia mentalidad del mundo moderno, que despoja a todo de su belleza, de su alma, de su profundidad, de aquello que hace de las cosas elementos simbólicos de una trascendencia oculta y no meros trozos sacados de una fábrica. Critico esa sociedad, esa forma de vida, afanada en mercantilizar todo y crear un mundo frío y desolado espiritualmente, un espíritu el humano completamente enfermo de su propia realidad.

Quien ama la naturaleza vive en constante rebelión contra el mundo moderno y material, porque ante todo lo material es un medio para un fin mucho mayor, y nunca el fin mismo.


Los títulos académicos son una exigencia que pone frenos a la mente libre. La mente libre se aburre en la enseñanza reglada, pues no puede dar rienda suelta a toda su creatividad. La enseñanza reglada como elemento rígido, homogeneizador y aborregante, ha hecho mucho daño a las mentes libres y brillantes. Dios sabrá cuántos genios han fracasado en el mundo académico por culpa de la enseñanza que nos somete. Bien se sabe que muchos de los más destacados genios nunca fueron a la universidad, algunos ni siquiera fueron a la escuela. El talento, el don, la voluntad de poder, son atributos de la genialidad que se perfeccionan con la sabiduría adquirida a lo largo del tiempo vital o que viven latentes desde el nacimiento y que al finan brotan por sí mismos o se malogran. Son atributos que a su vez dotan de ciertas actitudes, algo que no se puede prefabricar en ningún colegio. Los títulos hoy hacen a los cualificados; es eso hoy lo valioso, el resto da igual.


Por ejemplo: Leonardo


Mitad animales, mitad dioses. Así nos pensamos a nosotros mismos. Nuestra parte de Dios habla con la razón, la animal con los instintos que nos negamos con nuestro lado endiosado. Como un único ser, sin dualidades, bien deberíamos mirarnos como dioses estúpidos o como animales con un instinto elevado a la capacidad de raciocinio.


La voluntad humana es un impulso antinatural en cuanto capaz de oponerse al orden que impone la naturaleza. Es capaz de erosionar el mundo y hacerlo a su forma aunque esto puede dar lugar a graves consecuencias. Por muy dioses que nos pensemos el pulso siempre lo ganarán los dioses, es decir, la naturaleza. Nunca me cansaré de decirlo: “La razón no debería servirnos para crear realidad, sino para entenderla.”


Los debates son buenos para establecer alianzas, frentes comunes o enemigos. En los debates es bueno tener la razón y exponer razonadamente: no se trata de convencer sino de hablar lo más cercano a la certeza. Pero en la vida mundana, es decir, la efectiva, la inmediata, aquella que no basa sus razones en la razón, el poder se compone de otras formas, y no todas ellas favorables a la razón. Lo que importa es una mayoría de gente o una minoría dominante que pueda domar a la masa como un jinete a su buena bestia. Por lo tanto, ya puedes tener razón en todo, que sin apoyo de una mayoría o de un grupo de poder, estás perdido: tu verdad vale nada; es más, la Verdad pura, de existir, no tendría valor.


El igualitarismo consiste en obligarte a ser como todo el mundo. Todo un atentado a la individualidad, a la diferenciación. Por ello el igualitarismo es por sí mismo una ideología. No existe una ideología que nos obligue a ser diferentes. Sin embargo si existe un frente anti-igualitarista. El igualitarismo es una forma antinatural, demasiada diversidad existe como para obviarla mediante razonamientos.

No obstante, no confundamos el igualitarismo con la igualdad. Una cosa es partir en igualdad de condiciones y otra igualar. Una cosa es ser iguales ante la ley y otra ser iguales en todo como personas. La igualdad debe partir desde la función del derecho, no como elemento que defina a todos los seres humanos.


Detrás de todas las medidas y políticas que fomentan el genocidio y exterminio del hombre de origen europeo, es decir, blanco o caucásico, existen muchos defensores de los derechos humanos.