31 de diciembre de 2015

A MARTILLAZOS (III)


"Libertad para qué" fue lo más inteligente que dijo Lenin; pero antes que él lo dijo de alguna forma Nietzsche, sólo que para el prusiano no fue lo más inteligente. Un fanático de la libertad es el poseído por una interpretación de la libertad, por una libertad aprendida. Por lo tanto no hay libertad más allá de lo que queramos que sea o de lo que nos enseñen. Yo no he visto a nadie que sea libre, como he dicho alguna vez sólo veo a gente que me dice todo el rato lo que es ser libre; es decir, a alguien imponiendo su criterio. 

Siendo la libertad una formulación podemos decir que la libertad moderna es la más abstracta de todas. Antes la libertad era luchar por un hogar y un plato de comida, era algo real, un para qué lícito. Hoy la libertad es una quimera, es nada, es una abstracción, es luchar por algo o contra alguien que piensas que no te deja pensar. Quien no te deja pensar eres tú mismo, ¡imbécil! La sociedad moderna es nihilista por ello, pero nihilista negativa, pues su libertad se basa en la nada o en buscar luchas absurdas para justificarse ante la existencia. O simplemente la lucha por la libertad se justifica por fantasear con ella como el que suspira por un amor platónico.

Un homosexual que lucha mediante la ideología del homosexualismo lo hace en contra de la libertad de las personas homosexuales, puesto que la ideología y su formulación de libertad no son más que una forma de dar órdenes. Es extrapolable a cualquier otra ideología, religión o mandamientos.

¡Qué ninguna idea te dé órdenes!

La esperanza es lo que necesita el hombre para tener cierta seguridad en el futuro, pensando que todo irá bien sin que él haga nada en absoluto.

La libertad absoluta e individual ajena a todo elemento humano externo supone el estado anarquista donde la idea de libertad se impone como jefe totalitario del ser y del cuerpo de cierto individuo. ¡El Estado soy Yo!

Fanáticos de la libertad que se creen librepensadores.

Europa debe volver a su origen. Y no está en Cristo.

Para la izquierda la transversalidad es de extrema derecha y para la derecha la transversalidad es de extrema izquierda. Para los del centro transversalidad es un guantazo en la cara. La política transversal no es ubicable, no es unidireccional. La transversalidad es política holística y tiene que ver más con la aplicación de criterios de sentido común que con practicar pautas rígidas de ideólogos marxistas, liberales, capitalistas, etc. Es decir, la transversalidad no es unidireccional.

La esperanza es la voz del vago que habita en tu voluntad.

La libertad abstracta es nada. Libertad -si significa algo- es algo muy bien distinto a aquello por lo que la gente lucha. La libertad, si debe ser algo, es sólo aquello que hacemos mediante la voluntad, aquello que decidimos, aquello que hacemos nuestro. Nada más. Porque la libertad en sí es nada. Por eso he dicho muchas veces que la libertad es y no es, que es algo que no existe y que a la vez lo abarca todo. La libertad es una formulación. No me digas que luchas por la libertad: dime cuál es tu libertad.

La libertad es una idea tiránica. Su propio pronunciamiento te intenta convencer de que tienes algún control sobre las cosas. Y si hay control es sólo sobre tus decisiones, decisiones condicionadas por multitud de elementos. No hay libertad, sólo lucha ante las circunstancias.

La esperanza en uno mismo no es esperanza realmente, sino orgullo, aquella sensación que nos hace sentir capaces de todo y de amarnos justamente. Es decir, la creencia en uno mismo, el convencimiento sobre que nada viene regalado, sino que deviene a fuerza de trabajo y de voluntad.

25 de diciembre de 2015

LOS “PODERES CAPITALES” Y SUS CÓMPLICES

El comunismo y derivados

La gente defenderá cualquier cosa 
siempre y cuando se sea capaz de convencerla 
de que al hacerlo lucha por "la libertad". 
del texto "A Martillazos (II)"

Se puede ser comunista incluso sin condenar los crímenes del comunismo. Nadie te va a encerrar ni nadie te va a obligar a reconocer y/o arrodillarte; nadie te va a coaccionar para rendir cuentas por algo que no has hecho siquiera, ni a multar, ni a amenazar con prisión. Es decir, no te vas a enfrentar ante la tesitura de pedir disculpas por procesar una ideología que ha matado, mata y seguirá matando a tantas personas durante su existencia, porque vaya, ¡cuando mata el comunismo no es genocidio! Porque ellos son los vencedores de aquella guerra donde perdió Europa, porque ellos si pueden tener libertad de expresión y por ello pueden exigir respeto. La razón te la da el poder, ¡ganar!, no La Razón. Por ello aquello de que es el poder lo único que es real.

Los comunistas no tienen que pedir disculpas ni condenar nada cada vez que empiezan un debate sobre algún tema delicado, no tienen que justificarse, sólo proferir el mantra determinado si la cosa se pone muy incómoda. Les abren medios de comunicación, se abanderan en nombre de la libertad y ya vemos de lo que es capaz la gente de hacer cuando les convences de que luchan por la libertad, cuando les enseñas a ser libres según una visión particular y concreta; como si la libertad fuera algo posible de enseñar. No hay libertad, a la vez es y a la vez no es: sólo es un instrumento para.


Comunismo, capitalismo de estado, apropiación indebida de bienes bajo la legitimación por medio de grandes palabras, prácticas monopolísticas en su máxima expresión totalitaria... el obrero como clase elegida para ser el medio para el desempeño de la producción marxista y encarnar al Hombre Nuevo de la Utopía Igualitaria. La democracia es sólo la dictadura del proletariado, hoy de todas las clases declaradas como oprimidas.

Derivados: el marxismo cultural. Sus seguidores piensan económicamente como un marxista decimonónico pero éticamente piensan en igualar a la baja, degenerar, destruir los valores, eliminar las desigualdades mediante la aniquilación de la diferencia –en esto último no se distinguen demasiado de sus maestros más ortodoxos y ordenados aunque son tendentes a un “capitalismo humano” (¡¿?!)-. Alejados de sus maestros, no son homofóbicos, hacen el amor con ellos; odian a la familia, el orden, lo establecido porque sí y punto, el orden natural, las relaciones heterosexuales; y adoran la fealdad, lo deforme, ven en lo estéticamente bien definido una opresión burguesa. Amantes de todo lo alternativo –sea lo que sea eso-, el arte degenerado, la etnicidad mientras no sea la propia; y por ello practicantes del suicidio étnico autóctono, patrocinadores del mismo, pancarteros del ¡mézclate!, ¡odio el patriarcado!, ¡al abortaje!... etc… etc… etc… Llaman fascismo a todo lo que no les gusta, ven el hombre nuevo en el Hombre Universal... ¡son los hijos bastardos del marxismo, irían paradójicamente directos al gulag!

Para los marxistas culturales hay igualdad pero a la vez los hay más iguales que otros, ¡hay jerarquías de igualdad!, discriminación positiva y por ello: adoración al inmigrante, adoración del no blanco, de lo extranjero… odio a su propio país, auto-odio porque sí, repudio a su origen y costumbres, que verá como imposiciones sociales mientras lo de los otros habrá que respetarlo sin más, incluso impregnarse de esa multiculturalidad.■


El liberalismo y derivados

Votar a los liberales es votar la privatización de todo.
Es con los liberales que el sector público nunca funciona.
¿Cómo va a funcionar si en el poder se pone a gente que está en contra del mismo?
del texto "La Neocasta"


La Libertad guiando al pueblo es un cuadro pintado
por 
Eugène Delacroix en 1830 y conservado en el Museo del Louvrede París. (Más aquí)

El liberalismo económico funciona. Ha sabido transformarse en función de los avances tecnológicos y de las ciencias abstractas al servicio del beneficio. Dicen que triunfa porque se basa en el conocimiento real del ser humano, porque expresa mejor que nadie su naturaleza, su esencia. Yo digo que si se basa en la realidad humana lo hace sólo en su elemento negativo: el egoísmo. El liberalismo económico desbocado, que ha devenido en capitalismo liberal, sin medios que lo regulen, genera desigualdades abismales; no digo ya a niveles específicos de cada realidad social, sino también a nivel planetario. Su concepto de evolución progresiva, el del beneficio por el beneficio, el culto a la muerte a través de la idolatración de objetos inertes que no te abren puertas hacia la trascendencia… El capitalismo mata el espíritu, deshumaniza en cuanto que a todo le da un valor cuantificable. También desnaturaliza, porque nos aleja de la esencia misma de donde venimos. Explotamos el planeta, sin ser demasiado conscientes de las consecuencias. Vivimos como si no hubiera un mañana, como si no tuviéramos herederos, como si fuéramos inmortales.

El liberalismo, de origen burgués, que hizo su revolución antes que el marxismo, creció bajo valores ilustrados y la guillotina. Antiheroicos burgueses, deseosos de paz, de imperturbabilidad, y sin embargo crecieron bajo la luz masónica de un iluminado francés, que expandió una visión distinta por todo el orbe sobre lo que debe ser el mundo, dando por sentado una nueva evolución económica respecto a los modos de explotación anterior. Y bien, los ingleses, no he hablado de los ingleses. Sí, ellos también son precursores determinantes: con su revolución industrial, utilitarismo, positivismo, pragmatismo… 

Hoy también marxistas culturales, por otros motivos, sirven a la degeneración, a la lucha antinacional. Paradójicamente éstos se sirvieron históricamente del nacionalismo para medrar, ¡hasta que dejó de serles rentable! Cuando están en el poder sirven al sector privado, nos engañan diciendo que es por beneficio del interés general. Amigos de las puertas giratorias, se aprovechan de un electorado dócil y desinformado. Suelen desmantelar el Estado mediante su venta.

El liberalismo tuvo un singular origen luchando contra el Antiguo Régimen, y en su visión ética hay elementos positivos, difíciles de rechazar. Pero ahora son ellos el Antiguo Régimen, porque el liberalismo y su evolución capitalista funciona, pero nosotros decimos: ¿y qué? Que algo funcione no quiere decir nada, sólo que funciona. Nosotros nos preguntamos: ¿es justo? ¿sirve a las personas o hace que las personas sean medios de la economía? ¿es sostenible?...■ 


La Gran Convergencia

Izquierda y derecha representan el internacionalismo y el capital. Izquierda es este país y la derecha es la marca España. La izquierda es odio a España y la derecha es vendo a España. (Pueden compartir e intercambiar criterios,praxis y estados de ánimo) Ambas concepciones merecen todo nuestro desprecio, aunque al final son sólo una: se simplifican en un concepto que viene a denominarse moral política. 

El comunismo y el liberalismo han servido y sirven para fines internacionalistas, pese a sus pugnas pasadas ideológicamente hoy van en una misma dirección, incluso existen fórmulas políticas mixtas, y no me refiero a la transversalidad. Sea como sea quieren convertir los estados-nación en meras parcelas administrativas de un poder supranacional. La guerra es hoy nacionalistas contra mundialistas; es sin duda la única división política real.

Los estados-nación, que ellos ven como instrumento, como medios de y para el poder, son vistos por los nacionalistas como espacios vitales de los pueblos diferenciados de otros. Es el territorio ganado, la patria de cada pueblo.

Existe un discurso por explotar, una retórica a reforzar y cultivar. Pero son pocos los intelectuales en tal tarea, y en España no existe una voz audible hacia el gran público con un mensaje nacional coherente. Este discurso nuevo en España debería otorgar las herramientas necesarias para el despertar de una fuerza política nueva, un nacionalismo ideológico basado en la guerra a muerte contra el mundialismo, en la guerra radical contra todas las fuerzas que empujan a la muerte de todos los pueblos y sus naciones. En tal batalla Francia nos lleva años de ventaja. El Frente Nacional no es un trabajo de dos días.■


Los periodistas

En la imagen: periolistos de izquierdas y de derechas. 
Al servicio de un poder, de unas ideas, no de una ética profesional.

Los periodistas no sirven a la certeza, sino al poder. No sirven a la libertad, sino a una ideología: cualquiera que informe con la ideología por encima de la certeza carece de un medio de comunicación libre, por mucho que hable y le dejen hablar.

Queremos una prensa libre en España y nos quejamos de que no la hay. Muchos nos quejamos con razón. Pero no se puede hablar de una prensa libre, ni siquiera de una persona libre, si ésta no informa sobre lo que pasa realmente, ya sea verdad o mentira, pues tanto la verdad como la mentira ocurren.

Objetividad, imparcialidad… ¿cuánto de eso hay en los medios? Los medios están completamente politizados, lo mismo que los propios periodistas. Nunca nos informarán correctamente, harán el juego de la política desde los mass media, con tendenciosidad, con malevolencia incluso, con auténtica execración cuando se trata de hundir a alguien o algo.

Así que sólo tendremos una prensa libre cuando el buen desempeño periodístico se imponga. En los mass media no quiero opinadores, ni listillos con una pluma al servicio de un poder. Los mass media están para contar las cosas, para darnos las herramientas para hilar un juicio lo más certero posible. ¿Es acaso esto posible? No.

Mientras los periodistas no se desgajen de sus vestimentas ideológicas tal tarea será imposible y crearán la realidad con su lenguaje, llamarán de mil formas una cosa para que esta cosa no se vea como lo que es. El periodismo es la gran generadora de sombras de/sobre la realidad, creando un ambiente completamente distinto y que sin embargo será el que la gente vea. Cuando le pregunto a alguien “¿en qué mundo vives?” no lo digo por capricho. Aunque yo ya me sé la respuesta.■


La sociedad

Da igual quien esté abajo o arriba o quienes demonios sean los de abajo y los de arriba, 
pues la corrupción empieza desde abajo precisamente; sólo que los de abajo pueden robar menos
y encima se excusan en que… porque lo hacen los de arriba. El problema de la corrupción es estructural; los políticos, los banqueros, no hacen nada que no harían los de abajo.  Lo demás es demagogia, “todo el mundo” mete la mano si puede 
y sólo los “raros” luchan por ser incorruptibles. 


Tras tantos años de crisis podemos decir que la sociedad, observando lo que vota y como actúa, no es ya víctima, sino mayoritariamente cómplice. Lo son porque o están a favor de la corrupción y del bipartidismo que nos ha llevado a esto, o simplemente por miedo, porque son cobardes. Es posible que sea inconsciente, ¿pero eso es exculpatorio? Esto me hace cuestionar mi propia lucha, en si vale la pena entregarse hacia una masa que es tal por no ser pueblo y si al final no es precisamente este mundo injusto el que se merecen, aunque paguen justos por pecadores. El mundo cambiará cuando la gente cambie. Toda cultura es elevada si lo es su gente.■

18 de diciembre de 2015

A MARTILLAZOS (II)

Estar por encima de la izquierda y de la derecha significa en ciertas ocasiones que puedes atraer tanto a unos como a otros. No debería tratarse de eso, sino más bien de repelerlos hasta que éstos sean capaces de ver por encima de ellos mismos y dejar de ser lo que eran.

¿”A.C.A.B.”?: Tú no eres antisistema, ¡tú eres el policía! 
(Textos para entender esta sentencia: Texto 1,  Texto 2Texto 3.)

Quien dice que no quiere reglas quiere imponer las suyas. Quien dice que es antisistema es porque piensa que tiene un sistema mejor. No hay antisistemas, sino prosistemas de.

Las reglas generales existen para que nadie imponga su criterio a los demás, se supone que son producto del consenso. Tal cosa es establecer un orden entre las personas, en eso consiste vertebrar una sociedad. Por lo tanto el Orden trata en no obedecer a caprichos y pensar en el bien común.




La derecha democrática necesita la violencia de la izquierda radical tanto como el franquismo necesitaba del terrorismo etarra, al igual que los demócratas del Régimen de 78 hasta su aparente aniquilación. Y lo de aparente lo expreso en su amplio sentido, porque no han acabado con ETA, ¡que nadie os engañe!

La democracia ha traído precariedad ética. Eso equivale a decir que una persona de hace 50 años vale más que una persona del 2015, un ser por lo general sin principios, sin objetivos, sin futuro y sin pensamientos o intenciones hacia la posteridad -de crear algo que les sobreviva-; sin familia, sin sangre, sin raza, sin pueblo… Al hombre de hoy se le ha despojado de todo, pero no es culpa de quien roba, sino de quienes se han dejado robar. Sucumbir ante la falsa libertad que nos han “regalado” equivale a algo como vender el alma al diablo.

LA GENTE DEFENDERÁ CUALQUIER COSA SIEMPRE Y CUANDO SEA CONVENCIDA DE QUE AL HACERLO LUCHA POR LA "LIBERTAD"

El individualismo que admiro es el del heroísmo. Ese tipo de hombre no piensa en el dinero, ni en riquezas banales. Hace un culto a la vida, dice sí a la misma, no hace culto a la muerte, a los objetos, a las cosas... que carecen de espíritu.

La voluntad es el músculo de nuestro espíritu. Sin ella somos como hojas llevadas por el viento.

No hay que tener miedo a la guerra, sino a no morir en una.

Una de las enseñanzas del capitalismo liberal es que una televisión de pantalla plana y 40 pulgadas es mejor que la sonrisa de un hijo que "jamás" piensas tener.

11 de diciembre de 2015

DÉFICIT DE AUTOESTIMA

La decadencia como expresión civilizacional

Portada del grupo musical Devastación, que ilustra perfectamente este artículo

El judeocristianismo, así como otras religiones o escuelas filosóficas para “cansados” (ver textos 1 y 2) son de baja pulsión vital. Sienten temor a la demostración de fuerza, a los impulsos vitales que perturban siempre su tranquilidad, la tranquilidad del estático -¡de la mentalidad burguesa!-; temor a la impulsividad y a las pasiones, sobre todo a la afirmación de todo lo que en la vida deviene, el asumirlo por muy doloroso que sea.

El judeocristianismo, por ejemplo, que ha configurado la civilización occidental, reconoce en su debilidad, en su rendición de la voluntad a una abstracción, su expresión de superioridad respecto del fuerte. Parece honroso flagelarse, verse a sí mismo como insignificante, poner la otra mejilla y perdonar mientras tu cabeza está a punto de rodar. La fuerza causa rubor en el débil, sobre todo miedo. ¿Por qué? Toda esas manifestaciones vitales van en contra de la actitud compasiva, piadosa y humana, entendiendo tal concepto en su dimensión moral, que no biológica.

¿Pero cómo es posible que pulsiones tan débiles generen tanta potencia hasta el punto de derruir y vencer fuerzas vitalistas y creadoras, es decir, a esas fuerzas donde la voluntad humana fuera el auténtico impulso civilizacional frente a la predestinación lineal y la fe en el Dios Compasivo del todoloperdona? Nos preguntamos tal cosa porque hemos concebido la concepción de la fuerza de manera equivocada. Siendo tautológico, enuncio que sólo es fuerte lo que se impone, y se impone porque es lo más fuerte. La fuerza aparente es sólo una cáscara, la fuerza real es la evidencia de un auténtico poder, lo que hace que algo sea o no sea. Y la fuerza real se mide por el volumen de voluntades que caminan en una misma dirección o por la capacidad de dominar el mayor número de voluntades. Por ello los superiores no siempre están donde les correspondiera, por ello la élite es siempre minoritaria; porque la fuerza y la superioridad no van de la mano. 

El poder de la masa es siempre más fuerte que la virtuosidad, atesorada en individualidades, en excepcionalidades, en siempre sujetos aislados. La decadencia como expresión civilizacional, la falta de amor propio como anti-virtud, son consecuencia judeocristiana, la que ha generado todos los anti-valores de la modernidad, siendo la seña de identidad de la masa, de que cualquiera vale.

Textos relacionados:

10 de diciembre de 2015

A MARTILLAZOS


El liderazgo mejor que el sufragio universal. El líder mejor que el electo.
La fidelidad a una lucha mejor que la libertad. El guerrero mejor que el votante.
Hay que servir de pie, no arrodillado. Hay que mandar mirando a los ojos, no dictando.
Nunca me siento mejor que nadie. Ni peor. Simplemente no me comparo con los demás.
Yo soy mi único enemigo… y rival.
Todos es una palabra igualitaria.
Desprecio mis logros, siempre es demasiado poco.
No soy especial. Pero soy único.
Lo que los demás digan no es sobre nosotros, sino sólo lo que ellos creen ver. Lo mismo ocurre con nuestros pensamientos, en realidad presienten una sombra de nuestro interior.
Nadie debe conocerse mejor que tú mismo sobre ti mismo.
Sólo yo puedo amarme en la justa medida. Si me desprecio demasiado o me amo demasiado simplemente no me conozco, ni me quiero lo suficiente, o me amo como lo haría cualquiera.
Si eres capaz de amarte en la justa medida ama del mismo modo a quienes te rodean.
Ayudar siempre a quien lo necesita, por deber; y no por pena, no para sentirte bien para luego presumir de solidario.
La lástima es una enfermedad de la conciencia. Por un lado es como los gusanos si se permite que las desgracias de otros te consuman; por otro es puro egoísmo por lo que he dicho anteriormente de presumir...
El sufrimiento mejor que el placer. Porque lo uno endurece y lo otro te debilita.
El cuerpo es un arma, hay que cultivarlo y tratarlo como tal.
El deporte es un medio de preparación para la guerra. Si es un negocio el deporte pierde valor y sentido.
Un instinto agresivo ha salvado más vidas que el diálogo. Por lo tanto hay que saber cuándo se ha acabado de dialogar.
Quien cree en la igualdad ama cualquier cosa. No merece respeto.
La esperanza es el cáncer de la humanidad. Querer esperanza es una demostración de que la gente en el fondo no desea ser libre.
La familia propia antes que la de los demás; primero tu sangre.
Que los amigos sean tan favorables para ti que puedan ser tu propia familia.
Ama lo diferente para que lo diferente perviva. La mezcla destruye; al principio de dos se crea uno distinto y de ese uno con otro uno diferente se crea otro uno, pero al final todo converge en un mismo punto, hasta que un uno acaba siendo igual que todos los uno y ya no existe algo que se pueda mezclar.
Los perdedores siempre serán maldecidos por quienes vencen. Si así no sucediera quien vence es honorable.
Queramos al enemigo capaz de darnos una derrota digna.
La gloria es el camino de aquellos que quieren morir con algo de sentido… ¡y de euforia!
El orden natural de las cosas es la única Ley Universal.
La piedad es la enfermedad de aquellos que no saben ni cumplir su destino… ni el de su víctima.
El ansia de dinero es el culto a la muerte.
No se vive bien con mucho ni se vive mal con poco, se vive correctamente con lo necesario.
La economía financiera son cuatro mafiosos en un casino. Debe ser destruida. Que trabajen.
Los productos financieros deben desaparecer, son sólo para gente que quiere vivir sin trabajar. Quien es estafado por algo así en el fondo ha recibido su merecido.
La soberbia del liberal en asuntos económicos es tan despreciable como la falsa modestia moral del progresista.
Los liberales son muy maleducados.
Los progresistas son muy sacerdotales.
Los ateos sólo hablan de Dios.
Los musulmanes no conocen su religión si dicen que es una religión de paz.
El nacionalsocialismo es sionismo a la germana en un plano completamente étnico y territorial.
El nacionalsocialismo debe ser superado.
El fascismo no es la extrema derecha.
Los comunistas están a un paso del socialismo nacional, sólo deben renunciar al internacionalismo, a la lucha de clases y defender al pueblo del que son parte. 
Los marxistas culturales no son comunistas. El marxismo cultural es un arma contra las sociedades que no formaban parte de la URSS para destruirlas mediante la subversión.
No existe sistema de aplicable perfección porque las personas son imperfectas/incompatibles para un sistema racional. Las ideologías son sólo perfectas formuladas con la Razón, que trabaja de forma abstracta, porque para ello han imaginado/creado al hombre perfecto para dicha formulación ideológica, de forma que todo encaje. La realidad objetiva va por un camino distinto a la realidad racional.
En el fondo las personas reciben lo que se merecen, pero cuando no reciben lo que se merecen es porque están destinadas a ver una realidad mayor. Una realidad que te acerca a la injusticia y por ende a abastecerse de cierta conciencia social. Inconsciente vive quien a todo le va bien.
Los pensionistas son estómagos agradecidos que viven y votan con/por miedo a perder la pensión a su amo. Por ello tenemos muchos males que afectarán a las generaciones siguientes, como la inmigración masiva, sueldos a la baja... Esos pensionistas le dijeron sí a todo ello para no perder su paguita. Está mal generalizar, lo sé. 
La democracia no es para el pueblo, sino para gastarse el dinero en muchos políticos que servirán a sus propios intereses. 
El político honrado suele acabar con su boca en el suelo.
La banca siempre gana en unas elecciones. Excepto en 1933, aquel año y algunos más no fueron muy buenos para sus intereses.

17 de noviembre de 2015

TODO ES REAL

Y para crear ha de pasar por la fase previa del nihilismo: todo pintor necesita un lienzo inmaculado, todo escritor necesita un folio en blanco… el hombre también necesita de la nada para concebirse un todo. (Daorino)

Las ideas pensadas son reales y además lo pensado es lo concebido de algo que antes era irreal, por lo tanto Dios es real como concepción que es y como consecuencia de todo esto Dios existe. (Daorino)



∑ ∑ ∑ 


TORMENTA DE PENSAMIENTOS

¿Qué es la Realidad? Pues la totalidad, la suma de todo lo que es y de todo lo que no es.

¿Qué es lo real? Es todo lo concebible de cualquiera de las maneras posibles.

¿Qué es lo irreal? Lo que no es, lo que aún no ha sido, lo no concebido, lo aún no pensado, es La Nada; es una fuente para lo real, de donde surge lo que antes no era. Lo irreal es inconcebible, pero como abordable en un sentido transcendental y racional, como conscientes de ello, posee un fondo existencial y un principio de realidad. Al final todo es real, todo lo que puede ser concebido lo es, no importa de qué forma y en qué manera, el mundo físico y tridimensional es sólo la punta del iceberg que supone el mundo del que formamos parte, que va a un más allá de lo sensible, y que además está aquí.


No hay nada que engañe más sobre la realidad que la Razón, porque ésta aboca más a transformar las cosas bajo la formulación de un estilo o un gusto que a entender la realidad en sí; o simplemente a interpretar las cosas que son sin llegar a lo que son realmente: y crean realidad, forjan lo real. Asimismo la Razón a veces brilla por no recoger nada con los sentidos y lanza al ego a la sensación de creer que lo puede saber todo o de que lo sabe todo, escondiéndose –la Razón– de lo externo; y se interioriza, se regodea en un vacío trascendente, alejado de lo sensorial: y posteriormente, como si de repente abriera los ojos, quiere hacer el mundo al dictado de su razón, de lo razonado, para poder estar en sintonía: y así crea realidad, forja lo real. 


Antaño lo sagrado y lo real eran indistinguibles. Fue el mundo judeocristiano lo que desacralizó el mundo y creó un más allá. Fue el paso del panteísmo al dualismo, de la Unicidad del mundo a la Dualidad de éste. ¿Qué es lo que conforman estos estilos, estas cosmovisiones? ¿La realidad conforma nuestra Razón o es la Razón la que conforma nuestra realidad? ¿Cómo es la realidad al margen de nosotros?


La Nada es lo no concebido de el Todo. No conocemos la totalidad de las cosas pero esas cosas no conocidas existen en algún lugar. La Nada es lo por descubrir, y también es una fuerza creadora.


Decir que dios existe, que es una realidad inmaterial, es tirar una pedrada a los ateos, que dicen que no creen en Dios; pero en su no creencia le dan más que nadie sentido de realidad a Dios: al final creen más que nadie en ello. No se puede creer en algo no concebido porque al final cada cosa es su propia formulación. La base de la teología atea es Dios y el ateísmo formula sin cesar a Dios. Sin él el ateísmo no es posible. Hay ateísmo, luego Dios existe.

Recomiendo la lectura de “El Demonio de la Tautología” de Clément Rosset. 


La mentira es algo que no ha sucedido realmente pero que de alguna forma ha sucedido irrealmente: ¡pero todo lo que sucede de alguna forma es real! Por ello la mentira se convierte fácilmente en verdad y aunque sea a base de cosas que no pasan está conformando lo real y genera realidad objetiva e inmaterial. Es confuso, lo sé, me cuesta entenderlo hasta a mí, que lo estoy pensando; y es porque aparentemente es ilógico y en el fondo tremendamente absurdo. Pero esto ya es una opinión.



Todo lo que está pasando en vuestra imaginación está pasando realmente, se está concibiendo. Cuando os dicen cuidado con lo que deseáis no se trata de una advertencia vana, de lo inmaterial a lo objetivo sólo hay un paso.



Que todo lo que pasa en el mundo tiene su eco en la eternidad nos dice dos cosas:
1. Que la realidad es la misma, que vivimos en un todo del que no podemos escapar, ni los mortales ni los propios dioses.
2. Que los dioses libran entre ellos las mismas batallas que nosotros.
¿Pero no será al revés, no será que nuestro mundo es un eco de la eternidad?



El futuro no ha sido concebido y sin embargo podemos predecirlo hasta cierto punto. ¿Es real el futuro? En un principio es irreal, pero lo irreal conforma parte del cuerpo de la realidad. El futuro nos demuestra que nuestro mundo está hecho de elementos que son y que no son.


∑ ∑ ∑ 


ESQUEMA INTERPRETATIVO DE LA REALIDAD


Este esquema pretende poner un poco de orden en mis ideas o concepción de la realidad. Sin duda, puede parecer pretencioso y sin duda dará lugar a la discusión filosófica. Pero todo pensador en su lucha con los pensamientos más que explicar intenta comprender. Y esa es mi intención, yo no hago esto para enseñar, sino para aprender y aprender con los demás.

La realidad es un problema filosófico de primer orden. No hay ninguna explicación absolutamente convincente que lo pueda abarcar todo. 

Para concluir este texto quisiera hacer una reflexión demoledora a modo de interrogantes (filosofar es ante todo hacerse preguntas): ¿Qué es la muerte? ¿La muerte nos expulsa de la realidad? ¿Pasamos a ser inmateriales o irreales? ¿Éramos y ahora no éramos? ¿Pasamos de ser seres con ser, con entidad, a simple materia inanimada? 

Sólo hay algo claro. Filosóficamente este tema es frustrante, abismal... y doloroso, pues con el lenguaje del que soy capaz de expresar me temo no saber alcanzar lo que realmente pasa por mi cabeza.


Texto relacionado:
- LO REAL

21 de octubre de 2015

LA CONSANGUINIDAD IDEOLÓGICA

El laberinto de las ideologías


Cuando hablamos de consanguinidad entendemos parentesco, ius sanguinis. En relación a las ideologías es obvio que no podemos hablar de lazos de sangre pero si de ciertas relaciones de parentesco o de similitud de carácter idealista.

Las ideologías conforman un conjunto de ideas que requieren para su formulación de un ideólogo, séase una cabeza pensante: el emisor. Pero el ideólogo no es más que receptáculo consciente de un contexto y de una serie de demandas de la época procedentes de quienes serán la masa a moldear, que en bruto lo constituirán toda la sociedad, pero netamente sólo los adheribles a la doctrina formulada por el ideólogo. El contexto es asimismo el caldo primitivo de una ideología, por lo que podemos sintetizar así: el ideólogo consciente transforma el contexto en ideología, los receptores reciben la doctrina y se adhieren o no, siendo el medio para el fin o la realización misma de la ideología formulada.


Las ideologías que conocemos, al surgir de un mismo contexto humano, que devienen cambiantes según los acontecimiento y las imposiciones de una u otra, permutando el contexto (las ideologías como generadores de contexto y/o de realidad objetiva), tienen muchos elementos en común. No por ello las distintas ideologías tendentes son idénticas, pero podemos hablar de cierto hilo conductor que las une, ¡que une a todas!, ya sea por acción/reacción o por afinidad/repelencia.


El esquema de más arriba quizá resulte chocante, sobre todo para los más fanáticos que no conciben cierto “ius sanguinis” entre los diferentes ismos. Las líneas que unen cada ideología pretenden crear una especie de árbol genealógico de parentescos entre los paradigmas doctrinales de la Edad Contemporánea hasta hoy. Como se ve, el denominador común es el capitalismo, como madre de las dos grandes ideologías de la modernidad que hacen uso del mismo: el liberalismo y el socialismo (marxista). En el centro, el fascismo, como elemento reaccionario de esas visiones materialistas. Cabe aclarar que defino capitalismo como la forma del uso de los capitales como fin mismo y a la concepción materialista, siendo esta visión diferente a lo que podéis encontrar en los diccionarios o enciclopedias, que circunscribe el capitalismo exclusivamente en funciones tendentes a la propiedad privada de los medios de producción, entre otros detalles.

Sé que el esquema puede reinterpretarse y rehacerse, no es algo absoluto. Por ejemplo, el presocialismo científico o utópico bien podría descifrarse como un algo aparte por su originalidad o colocarle otros lazos, ya que entre los utópicos se mezclaron todo tipo de intelectuales, desde industriales a filósofos, y con ello ideas que van desde aristocráticas a socialdemócratas y elementos propios del liberalismo. El socialismo utópico, por su originalidad y formulaciones para la reestructuración social, bien merecen un estudio pormenorizado autor por autor y no mofa: y lo de autor por autor debe tornarse con la mayor seriedad, porque el socialismo utópico se caracteriza por no ser monolítico, como puede decirse de lo anterior. No obstante las ideas de éstos influirían en las ideologías posteriores en elementos como el cooperativismo y el colectivismo. Por lo tanto, esto no pone más que de relieve la complejidad a la hora crear/generar un árbol genealógico sobre las ideologías que nos ayude a interpretarlas desde un punto de vista amplio, holístico; más hoy, pues bien sabemos de las fusiones de concepciones que a priori pudieran parecer antagónicas.

Otro detalle importante sería señalar que el marxismo es reacción frente al liberalismo y que por lo tanto bien podría extenderse una línea roja del socialismo científico al liberalismo, lo mismo que se puede observar esa línea en el fascismo, como reacción ante las dos ideologías materialistas, como ya se ha dicho anteriormente.

Hay elementos ideológicos que parecen cruciales, por ejemplo en su recepción; ¿a quién va dirigida cierta ideología: al sujeto aislado o a la colectividad misma?


¿O las ideologías son de un carácter orgánico o globalizante?


Asimismo, las ideologías, a grandes rasgos, tienen siempre una doble dimensión. Primeramente la económica, pues todo sistema ideológico debe tener una maquinaria de producción sobre la que sostenerse; la otra es la ética, que concierne a los valores y a la moral de la ideología pretendiente al dominio, cuyo objetivo son las conciencias. Ambos polos son indivisibles si tratamos una ideología en toda su radicalidad para su análisis. Ya sabemos que la realidad se presta a tener que hacer matizaciones, pues lo que es absoluto para la Razón no lo es para la vida misma, que se muestra no en absolutos racionales, sino en evidencias, cosas que son por sí mismas.

La desmitificación de las ideologías, que es lo que hace en parte este esbozo, hace que me incline más a la acción que al propio valor ideologizado. Las personas con ideología actúan en función de un programa y de unas ideas en comunión con una praxis rígida y por lo tanto no son libres ni pueden dar respuestas de forma inmediata y sin mala conciencia a las necesidades de las personas si ello confiere traicionar la doctrina; ni podrán generar grandes eventos a largo plazo sin dramatismo, pues tenderán a tener que luchar contra las propias contradicciones que les ponga por medio el baño de realidad. La ideología coarta el accionar, es decir, la volición política. Por lo tanto un político debería actuar des-ideologizado, lo que no quiere decir sin metas ni objetivos ni unas ideas claras, simplemente por encima de las ideologías parciales y racionales, las que dividen la realidad para crear/imponer una propia donde poder desenvolverse bajo sus propias leyes formuladas.


Yo definí la izquierda y la derecha como la moral política (ver texto relacionado: aquí) e hija del mismo fenómeno, por ello de alguna forma estar por encima de ello podría ser denominado amoralismo político. Eso quiere decir no valorar las ideas en función de buenas o malas, decir que no tengo que elegir hacia un lado o hacia otro y que hay una opción de librepensamiento político, de actuar de forma natural, es decir, sin dogmas que determinen criterios y decisiones, sino todo bajo una mentalidad netamente realista

Es posible que este texto puede ayudar a superar ciertos traumas y a entender ciertas paradojas ideológicas, como mínimo ser provocador o revulsivo intelectual. Al final todo es muy sencillo o al menos no tan complicado, nada se puede entender sin la causa que lo origina. El marxismo existe gracias al liberalismo, por lo tanto, forman un mismo fenómeno, son parte de un mismo contexto: sin ambos tampoco existiría el fascismo. De igual manera existe consanguineidad entre el sionismo y el nacionalsocialismo. El segundo no existiría sin el primero: el nacionalsocialismo es por lo tanto gracias a la existencia del judío lo mismo que el judío sionista se justifica hoy por la existencia pasada del nacionalsocialismo. E yendo más lejos, ¿acaso no fue el nacionalsocialismo la aplicación del sionismo en el pueblo alemán? ¿No implica el reaccionarismo consanguineidad ideológica? Al final va a resultar que el nacionalsocialismo es hijo del judío nacionalista, quienes perseguían la tierra prometida tanto como el nacionalsocialismo su espacio vital, la defensa del pueblo elegido tanto como el nacionalsocialismo la raza aria. Por lo tanto el sionismo es la fuerza creadora del nacionalsocialismo, el mecanismo de empuje que hace que el pueblo alemán reaccionara ante lo que se consideraba la amenaza. Son las paradojas ideológicas, las relaciones de parentesco.

Pero claro, como la ideología tiene dos vertientes, la política y la ética, que confiere a los valores, los hilos conductores -los parentescos- pueden venir de los dos elementos o de uno. Pero es difícil no encontrar elementos afines entre las ideologías.

Así que adentrados en este laberinto, ¿cómo salir de él? La política encierra en sí misma un enigma, es la búsqueda del hombre de una forma para gobernarse a sí mismo y a todos los demás. La política es gobernar y cómo gobernar, es mandar y cómo mandar, y por lo tanto dominar, dominar algo, ¡y cómo dominarlo! En las ideologías la libertad es su propia formulación, algo al servicio de un fin. Todo lo demás son boberías.■


TEXTO RELACIONADO: 
- LAS IDEOLOGÍAS COMO MODO DE DOMINACIÓN

18 de octubre de 2015

LA HISPANIDAD ES LA DEFENSA DEL GENOCIDIO REAL EN LAS AMÉRICAS

UN PUNTO DE VISTA IDENTITARIO O ETNICISTA

El falangismo basado en la hispanidad surge de parámetros igualitaristas y universales: todos unidos bajo una misma visión del mundo. Católicos en lo universal con habla hispana, eso es la hispanidad, además de sentir a España como la madre patria y centro del mundo. Franco nació, vivió y murió bajo esta visión, él nunca fue racista tal como la gente lo entiende, si acaso fue antirracista… y como la gente lo entiende hoy. Fue un dictador, pero lo fue con la biblia en la mano y con la iglesia en la oreja; y la moral de aquellos que llamamos “progres” no es que sea muy distinta, se asemejan en la universalidad y en su ética piadosa y paternalista: cuando se dicen antifranquistas niegan parte de lo que son. Un identitario no puede ver sino con repudio tal visión; todo igualitarismo, todo universalismo, debe ser visto como una amenaza a toda la diversidad, a todas las realidades diferenciadas, a toda la riqueza humana de nuestro planeta. 
por Daniel Aragón Ortiz


Con el "descubrimiento de América" por parte de los españoles la historiografía entiende que se da como inicio a la Edad Moderna. Dicha edad concluye con la Revolución Francesa. Así acotan el tiempo histórico los señores académicos.

Sin duda la conquista de América fue una de las más grandes aventuras humanas acontecidas en la historia contada. Grandes proezas, heroicas batallas y portentosos hombres murieron y lucharon en pos de la consecución de las américas y la liberación de tantos pueblos dominados por los grandes imperios que allí ya existían; aunque bien sabemos que liberar significa imponer al liberado tu libertad, porque la libertad sólo es real cuando sirve a algo: cuando se habla de la libertad en abstracto se habla de nada. Torno a todo ello muchos se dedicaron en redactar y extender la leyenda negra. Entre ellos muchos ingleses y criollos enfadados, pertenecientes a la masonería, que querían el poder de las tierras americanas para sí. Por lo tanto la Leyenda Negra no son más que mitos de una mentira bien formulada, o, mejor dicho, propaganda (sobre todo inglesa, quienes bien deberían estar callados) de la época y de siglos venideros que adquiere fuerza en los movimientos indigenistas de hoy y en algunos estados sudamericanos, como Venezuela, donde en lugar de celebrar el Día de la Hispanidad se conmemora el día de la Resistencia Indígena; al menos desde 2002 por gracia del chavismo. A su vez celebran a su amado criollo Simón Bolívar, descendiente de vascos y masón. Pero de esto habría mucho que contar, sobre todo sobre el odio racial hacia el español.

Pero yo no escribo ahora para defender la hispanidad, la conquista, y todas esas heroicidades y mitos positivos que celebran algunos despistados identitarios y unos cegados nostálgicos del franquismo, católicos y puteros caribeños (que ya poca solución tienen), que para nada sirven para un movimiento identitario y realmente valedor y defensor de España. Yo estoy aquí para afirmar que la Leyenda Negra es falsa porque no ha sido sino con los españoles que América del Sur vio algo de luz y buen trato, pero también para afirmar que hubo un genocidio real, perpetrado por los españoles de la mano de la moral cristiana, siendo los forjadores de las realidades hoy dominantes, propagando ese ánimo de mezcla y de odio a sí mismos, siendo pioneros en la globalización, en la idea de progreso… Aunque sólo había un detalle que casi hace que el fenómeno moderno del crecimiento de la hispanidad en la Edad Moderna no fuera del todo moderno: la fe por encima de la razón. Quizá esta realidad histórica hiciera ver a los españoles como elementos retrasados, oscuros y sin un rumbo claro que no fuera el de los cielos, y sin embargo los españoles dominaron el mundo durante siglos.

Los indigenistas se basan en elementos identitarios para dar fuerza a la resistencia contra lo que ellos dicen que resisten y contra aquello que dicen que luchan. Muchos izquierdistas y progres hacen lo mismo para defender a los indigenistas y otras realidades diferenciadas. Torno a ello no hay más que odio a España. Un izquierdista te defiende el indigenismo y al pueblo saharaui y a los cinco minutos la mezcla de razas y de pueblos como algo enriquecedor y necesario. ¿Ven la incoherencia?


Así que bien, los españoles cometieron genocidio, y sólo de una forma, haciendo el amor. El propio Juan Carlos Monedero dijo que la raza es un elemento de exclusión que se elimina haciendo el amor. Eliminar una raza es genocidio. ¿O no lo es? Quizá el cacao mental del izquierdista no asuma lo que digo. Los españoles llevaron a cabo la destrucción física de otros pueblos mediante el mestizaje. Esa práctica de la modernidad que hoy "todos" asumen como positiva tras años y años de propaganda y de obligarnos a asimilar lo extranjero, que hoy se ve de lo más positiva y enriquecedora. ¿Acaso esos pueblos indígenas se resistían al enriquecimiento cultural y a la renovación de la sangre tras siglos de endogamia, que dicen que es malísima? Por lo tanto, mi afirmación es, en clave identitaria, que sí, que los españoles cometieron genocidio, genocidio racial; y al parecer no fue efectivo, no tanto como el de los ingleses: pues éstos no hicieron mucho el amor. Pero en clave moderna, utilizando el lenguaje políticamente correcto, ¿podríamos afirmar cierto racismo y cierta intolerancia en esos indígenas que se resistieron y que se resisten a perder hoy su identidad e idiosincrasia, su ius sanguinis y cultura? ¿O se deben usar diferentes varemos para calificar, valorar y condenar ciertos contextos? Cuántas paradojas.

También hubo otro despojo importante a aquellos habitantes de América: su cultura. La etnicidad tiene dos elementos, el primero ya ha sido comentado: el racial; el segundo es el cultural. El catolicismo, con una visión universal y única de entender el hombre, mató a aquellos dioses de la América del Sur y los postró ante la cruz cristiana. Quizá esta cruz arrancó de barbarie (como los sacrificios humanos) a aquellas tierras, sí, pero propicio otro tipo de barbarie, quizá más sádico. ¿Pero era necesario todo lo demás? ¿Así que se les despojó a aquellos habitantes “originarios” de su cultura? Sí.

En definitiva: ¿fueron los pueblos americanos del sur despojados de su identidad? Sí. Por lo tanto la Hispanidad no es más que la celebración de un Genocidio que ha dejado a un continente completamente amorfo y que difícilmente encontrará unas raíces sólidas que los unan más allá del catolicismo, el patriotismo, el amor al Estado o a unas banderas de origen masónico, hijas de la emancipación dirigida por la voluntad de ciertos criollos, generalmente.

Y hoy en España muchos se dan golpes de pecho defendiendo la hispanidad, defendiendo el mestizaje hispánico, defendiendo ideas, en consecuencias, anti-identitarias y antiespañolas, por derivación antieuropeas. 

En España es necesario un movimiento identitario fuerte que mediante un trabajo metapolítico dé la respuesta a sujetos políticos que sean capaces de dar el giro necesario al nacionalismo español, alejándolo de la caspa, del franquismo, de las falanges, del área y de todo lo que sabe rancio y a ultratumba.

Y la paradoja de todo esto es que a día de hoy una inmensa y abrumadora mayoría de personas condenan al Imperio Español de/por algo que ahora mismo esas mismas personas defienden y aman con un entusiasmo tan elevado, que hasta el Dios más ególatra se ruborizaría. Pero esta realidad es desconocida y por lo tanto el Imperio Español no puede ser amado.

El Imperio Español aplicó las mismas fórmulas que hoy aplica cualquier forma dominante globalizadora: reducir todo a lo mismo. A mi parecer tal fórmula no es novedosa de la modernidad, pero no fue hasta entonces que adquiere dimensiones realmente globales.


Textos relacionados: 

13 de octubre de 2015

SUDAMERICANOS Y SOBERANÍA Y LIBERALES...

Esos progres sudamericanos que odian a España, que están todo el día con el genocidio español en América en boca -¡y que es falso!-, cuando España llevó allí enriquecimiento cultural, multiculturalismo, interculturalismo, economicismo global y mestizaje; es decir, esas panaceas universales de la modernidad que una vez esos sudamericanos han soltado la bilis que tienen para ese día contra España, defienden. Que había malas condiciones laborales y abusos, ¿y qué querían? Las condiciones no eran buenas ni en pleno siglo XX en una mina española y los abusos en la propia Europa eran y son constantes.

Dicho esto, yo como español no puedo ver como acertada –en un sentido puramente histórico- aquella aventura española en América que alguna vez califiqué de "aventura de puteros caribeños", que ha traído más mal que bien para los peninsulares ibéricos, y más bien que mal para los liberados americanos de los grandes imperios que allí habían. ¡Oh, Isabel!, ¡católica!, tú les hiciste libres, tú aboliste la esclavitud allí antes que ninguna potencia europea y ¡así te lo agradecen!

Tantas universidades que se hicieron en América para nada.



El autor de PostNihilismo, Raul Ascaso, ha observado al capitalismo como objeto de Mal Absoluto, algo contra lo que todos van, y por ello se erige como defensor de tal forma económica y ética, que transforma y crea mentalidad y valores. Lo que no se ha parado a pensar es en quiénes de los que se dicen anticapitalistas lo son y no lo son. Porque cuando un marxista o un izquierdista dice que es anticapitalista no lo dice de verdad, pues el marxismo es capitalismo: la lucha por los medios de producción. Y el izquierdista sin más, donde entran muchos, es un liberal por la defensa social que hace solidaridad con el dinero de otros.

Luchar contra el capitalismo es mucho más que luchar contra la sociedad del dinero. Es luchar contra el mundo materialista, es luchar por un mundo donde los valores realmente importantes estén por encima del mercado, el dinero y las propias cosas, objetos inertes, sin vida. El capitalismo es el culto a la muerte.



Genial. Los liberales robaron la fe del obrero para darles Razón y de esta forma enseñarles que Dios era el dinero.


Por desgracia los movimientos de liberación o emancipación han supuesto en muchos casos alejar a los hombres de las cosas importantes de la vida.


El nacionalsocialismo, producto alemán, es la respuesta al sionismo, lo mimo que el marxismo lo es del liberalismo económico. Por ello sionismo y nacionalsocialismo son parte de un mismo fenómeno y por ello ambas corrientes se parecen tanto, demasiado diría yo, por no decir que esencialmente son lo mismo. Y ojo, con esto no condeno ninguna ideología, simplemente manifiesto una observación, bastante clara hay que decir, exenta de condena moral.


¡Ay!, esos sudamericanos que odian a España y que veneran a criollos, es decir, a descendientes directos de españoles, por esa historia de liberación de las tierras americanas del Imperio Español.



Entre cierta izquierda se ha puesto de moda reclamar soberanía nacional. Séase el caso de Podemos, que lamenta que estemos gobernados por Alemania. Sin embargo estos siempre están echando por la boca la cantinela de los derechos humanos para que asimilemos inmigración, multiculturalidad, mestizaje, sueldos a la baja, etc. Para éstos la ONU no es un organismo supranacional que de alguna forma escribe los dictados de las naciones. Al parecer este organismo no corrompe la soberanía nacional, cuando no es más que uno de los autores que atacan a Europa con todo su buenismo, hipocresía y bien redactadas líneas éticas y morales.


Con un fanático NO se puede hablar. Con un fanático sólo se puede pelear… contra él.


Cuando sabes que Simón Bolívar era descendiente de vascos es fácil comprender esa predilección chavista por los etarras.



La hispanidad es una ideología globalizante. Es occidentalismo de la edad moderna, el prólogo para el occidentalismo de la edad contemporánea. ¿No se dan cuenta? La hispanidad es antiEspaña, es globalización, es, una vez más, reducir todo a lo mismo, a la única idea de España como un algo abstracto; es la idea de la España Imperial, la idea de la España como espolón del catolicismo, como estado vasallo del Vaticano.

España no es un destino en lo universal, España es sólo para los españoles de verdad. Sin remordimientos, pero basta de hacer el tonto, ¡identitarios!


EL PASTOR DE LOS DÉBILES Y LA AFIRMACIÓN DE SU DEBILIDAD

El Imperio de los débiles y malogrados, séase el de los corderitos, no ha hecho del mundo un sitio mejor, sólo lo ha hecho más perverso. He dicho.

1 de octubre de 2015

PACIFISTAS Y VOTANTES Y ESTÚPIDOS Y...

La guerra es algo inevitable por lo que se ve: en esta época, las venideras… y en todas las demás. Lamentablemente es así, si es que es algo a lamentar. La guerra no es algo que se quiera o no, no es algo por lo que estar a favor o en contra, simplemente es algo para lo que hay que estar preparado y punto. Hay que aceptarlo o morir miserablemente.

El enemigo tiene claro que el pacifismo es rendición, someterse sin más. ¿Eres tu acaso un corderito, europeo? 


El marxismo es capitalismo. No hay contradicción más allá de una dialéctica estamental; que un comunista vive como un burgués, que viste de marca, no os engañéis, es el sueño comunista. El marxismo sólo quería y quiere hacerse con el taller capitalista-liberal para los trabajadores. Para el marxista no se trataba en realidad de una lucha de valores, sino de clases; donde el objetivo era conseguir el poder sobre los medios de producción, que deben llegar al dominio de la clase elegida por los ideólogos marxistas. Y eso era/es/será la dictadura del proletariado, esencialmente.



¿Qué se entiende por progresismo a día de hoy? Pues por la abolición de las naciones, por la abolición de las razas, por la abolición de las identidades; todo para mediante la reducción de todo a una cosa llegar a la consecución de un Gobierno Mundial.


Muchas de mis afirmaciones hoy se consideran conspiranoicas o simplemente se niegan: me pasa a mí y a mucha más gente. Pero cuando leo afirmaciones del siglo XIX de muchos autores pertenecientes a distintas ramas del saber que pudieran sonar en la época también como conspiranoicas o ser objeto de burla -y sin embargo no sonaban así, sino que se les procuraba la mayor de las atenciones-, no puedo más que medio sonreír, porque al final la realidad se muestra tan tozuda que tiene que dar la razón a los locos, por mucho que los supuestos cuerdos se obstinen en lo contrario.


Lo increíble de la verdad es que necesita del hombre para que sea, pero lo real es por sí mismo, está por encima de la verdad y de la mentira; y por ello no necesita de los hombres, ni de su opinión, porque lo real es la espontaneidad de todo lo que debe pasar, una serie de certezas tras certezas a las que el hombre le cuesta llegar.



Todo régimen o modo de poder, si quiere permanecer en el poder “para siempre”, aun no estando, es decir, sobreviviendo al mismo origen, sólo debe erigirse como Bien Absoluto, convenciendo a una gran mayoría de tal cosa; a la vez que debe demonizar, es decir, convertir en la Maldad Absoluta, a otro sujeto para mantener un estado de terror psicológico. De este modo, toda maldad del Bien Absoluto quedará siempre como algo menor y hasta justificado.


Una gran mayoría de españoles –si así merecen ser llamados–, hoy una suerte de seres incultos y analfabetos funcionales dominados por doctos propagandistas políticos y culturales y el fútbol y las ofertas del mercado, han decidido por un error histórico y/o por una mala praxis historiográfica inoculada por los susodichos dominadores culturales y políticos, que proceden de todas y de cada una de las culturas que han pisado la Península Ibérica, y por ello se sienten mestizos y por añadidura piensan que tal cosa hace que la cultura española sea muy rica y variada, como una ensalada. Y toda esta gente, señores, vota.


Yo no soy franquista -y no lo digo para justificarme-, pero una cosa está clara: desde 1939 hasta 1978 las cosas fueron a mejor, sin embargo a partir de 1978 hasta hoy todo ha ido a peor a mayor o menor ritmo, y eso que en 1978 no se encontraron con España en ruinas. No hay nada más que añadir.


Izquierdistas que dicen que “¡hay que ver la inmigración española durante el franquismo hacia Alemania y otros lugares!”, como si de repente viajar y conocer mundo y buscarse la vida no fuera bueno; y que ahora nos dicen, a los hombres y mujeres del siglo XXI, que la globalización es buena y que hay que salir de España para crecer, aprender y sobre todo para curar el fascismo que todos llevamos dentro mientras a España puede venir todo el mundo porque todos somos iguales... bla bla bla… Y señores, esta gente vota.


La democracia parlamentaria o “el gobierno de los cualquiera” es la forma de poder que hace sentir especiales a los estúpidos.