25 de enero de 2015

LA DECADENCIA DEL MUNDO

Es la decadencia lo que define estos tiempos modernos: el deleite en lo feo, en lo deforme, en lo carente de armonía. La dolencia viene de atrás, sólo queda saber cuántas generaciones vivirán condenadas a este deterioro de nuestra civilización. El nihilismo encontraría aquí justificación, sumirse en la nada es algo más sensato que regodearse en el mundo enfermo que nos rodea; sólo así puede que uno pueda sobrevivir a tanta absurdidad.


Hombres como nosotros viven el ciclo de la vida en su forma descendente. Pero serán también hombres como nosotros los que salven la civilización y la arriben hasta la gloria.

Nuestra obligación es vivir por todo, y no por nada, y que nadie nos olvide.


La libertad es una idea que sirve a y que sirve para. No se trata de ser libre, sino a qué libertad vas a servir o para qué la vas a utilizar.




Una persona excesivamente ideologizada es una persona que carece de libertad o que al menos se aleja de la misma. Estar ideologizado es obedecer unos esquemas. Salir de ahí equivale a romper las cadenas. Las ideas son armas a nuestro servicio, no elementos que nos deban someter, que nos deban poseer. El mundo está lleno de poseídos y escaso de exorcistas.


El lobby homosexual lucha por unos derechos que sus aliados políticos consideran retrógrados para los heterosexuales. Esos aliados usan a los homosexuales en la liquidación de una cultural.


Para el musulmán respetar su religión extranjera equivale a que te arrodilles. ¿Vas a consentir algo así, te vas a someter?


Suelo ser tosco algunas veces con la palabra; en el diccionario aparece sin colorido, pero por qué no darle un toque de virtud. La tosquedad es síntoma de un espíritu guerrero. Tosquedad es ser claro, es ser entendido, es no dar lugar al fallo: a la equivocación. La palabra afilada como el acero para que hunda su fuego en el espíritu de quien escucha, y así lo hiera.


La negación afirma de alguna forma la realidad de una cosa, lo mismo que la afirmación: la existencia o no de tal cosa es otro tema, para mí el principio de realidad es ser. Por lo tanto, no se trata de creer o de no creer en Dios, sino en cómo darle forma.


La nueva Europa, la ramera del mundo: multiculturalismo, multiracialismo... una Europa sin identidad. Eso a lo que se denomina Humanidad como nuevo modelo racial, moral y civilizatorio será algo que dará literal significado a la palabra bastardo


El abrahamismo es la ideología del hombre que vive con la fe. La ideología es la religión del hombre que vive con la razón. Ambas formas pueden ser fanáticas, y ninguna son inocentes; todas son violentas, todas son ¡pacificadoras!, ninguna es la paz. Incluso una ideología de paz, de talante, de entendimiento, es violenta, en cuanto supone la rendición incondicional, el llamamiento de una fuerza que quiere someter; además de que su razón de ser es la propia violencia, la carencia de paz y un afán masoquista. Y todo sea dicho, hoy sabemos que la violencia no es sólo física, y que la agresión viene en forma de “paz” y “amor”.

16 de enero de 2015

SOBRE RELIGIÓN

Toda religión que te obliga a encadenarte a un Dios debería ser eliminada. ¿Cómo se hace algo así? Enseñando que la fe es una fuerza menor comparada con la voluntad. La voluntad empujada mediante uno mismo es aquello que te lleva a la superación, mientras que la fe sustituye tu voluntad y tus obras son por/mediante el señor/profeta/unidios: dejas de ser una persona libre, por lo cual te impide dar el siguiente paso hacia la soberanía. 

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Entender el islam y la yihad como un producto puramente árabe es un error.

EN LA IMAGEN: SE LLAMABA JORDAN HORNER


Tanto dolor de áfrica se debe solucionar trabajando por África en África, no permitiendo que toda África venga a Europa.



La eternidad de nuestros dioses es ya una manifestación de realidad. Simplemente son. Existen al margen de los hombres: ellos no necesitan ser creídos y creer en ellos ya sería dudar de la propia realidad, porque los dioses son. Los abrahámicos necesitan creer, son de fe, hacen culto al libro, a la palabra, ¡¡a la idea!!... por ello “no obran con los sentidos”. Así que creen, porque en el fondo su Dios es una idea, es una racionalidad.

EL BUITRE, ANIMAL ASOCIADO AL DIOS MARTE


Estamos obcecados en condenar todo lo que huela a modernidad. La modernidad ha cogido sus modelos y se ha apoderado de muchas cosas para hacerlas identificables como la modernidad. Por poner un ejemplo, no creo que la individualidad sea moderna ni creo que ésta sea dañina; de hecho, no es algo que exista gracias a la modernidad. La modernidad es todo lo contrario a la individualidad, te obliga a depender de más elementos.


Ateo no es ir todo el día "exabrutando" contra el cristianismo para luego exculpar de todo al islam, hasta el punto de justificarlo: lo mismo es aplicable al judaísmo. Eso es hipocresía con todas las letras y sin duda no es ateísmo verdadero, que vendría a significar el despojarse de toda supeditación a la idea del Dios.

Sin embargo, ateo en la práctica es ser tan monoteísta y abrahámico como el que más, pues imita los comportamientos propios y las normas propias de los moralistas y castigadores de almas cristianas, musulmanas y judías.


El islamismo radical adora Israel.


Las religiones del libro atentan contra nuestra libertad para expresarnos. Es decir, atentan contra el espíritu libre. Exigen que no se debe faltar al respeto a su Dios y religión; es decir, que no se les puede criticar, que su fe debe quedar libre de sospecha y sólo bajo el palio de un escrupuloso respeto; si no se enfadarán mucho y su irá y las consecuencias que traiga consigo tendrán justificación. Eso es una imposición o intento de tal cosa; y además tanto respeto es espolón para imposiciones mayores.

La religión, cuando quiere surgir como sujeto político, no hay más remedio que pararle los pies. Porque a la persona se le respeta, a las ideas se les combate. Hay una batalla cultural en ciernes, pero sigan en su arcoíris.



El mundo musulmán pide a gritos un Nietzsche que descabece a su religión y lo haga evolucionar a una época más acorde al imperio de la razón equilibrada (no fanática, no descerebrada...) y de la libertad. Es decir, eso equivaldría casi a des-musulmanizarse y vivir sin ataduras del más allá.


La islamofobia no es racismo, ni siquiera una forma de odiar, sino miedo al islam: un miedo justificado... ¿acaso es condenable tener miedo? ¿Por qué no condenan el terror? Pero condenar como racismo toda resistencia frente al islam es una buena táctica del enemigo para chantajear a las estúpidas instituciones europeas, víctimas de su buenismo, de su tolerancia y de su traición al pueblo al que deben servir. Y la Humanidad no es un pueblo.


Negar la evidencia de un genocidio que se está cometiendo es participar: o del mismo, o del suicidio.


1 de enero de 2015

EL EJEMPLARISMO Y ABSTRACCIONISMOS VARIOS

El universalismo es horrible para la persona, pues consiste en desposeerla de una identidad, de un origen, de una herencia… y ponerla al servicio de una idea abstracta que no se sostiene ni por tierra, ni por sangre ni por costumbres.

Mirarte a un espejo y no saber quien eres, ni de dónde vienes... lo que te deja sin rumbo para ir a alguna parte. 


El que lucha por la libertad sacrifica su libertad por la libertad. Siempre nos hemos peleado por nada: la libertad. Lo que nos hace grandes es adquirir un compromiso, la misión: es a eso lo que llamamos realmente libertad, sin serlo; y es algo real, pues la libertad sin más es sólo una abstracción. Que alguien nos somete: nuestra voluntad es la de luchar contra eso, y esa realidad da sentido a nuestra vida, más que luchar por nada, más que estar comprometido por nada. La vida necesita sentido, razón de ser, empuje para la voluntad: destino; si no desesperamos y nace el nihilismo más destructivo: la nada por la nada.


La libertad es una proyección de ideas, y como proyección lo son de imposición, de cosmovisión… Y da igual cuales sean las ideas, a todas se las puede adornar con el eslogan de “lucha por la libertad”, pues queda muy bien. Por eso la libertad es siempre una libertad para qué. Que esto lo dijera un marxista no es motivo para no estar deacuerdo con él.


Me tropiezo con un izquierdista (o progre, o liberal de cierta índole, etc.) y me escucha criticando a la iglesia: me cree como de los suyos. Hablo "mal" del islam o sobre lo que es/supone el islam: no me considera ni ateo, sino directamente intolerante.

En la imagen, de izqda a drcha: Bibiana Aido, Esteban Ibarra y el Pedro Zerolo; todo ellos predicadores de la tolerancia. Imagen que publiqué en un viejo texto de octubre de 2010, durante la etapa con el blog El Mundo de Daorino.


El sentido común no tiene etiqueta ideológica alguna pero la ideología puede tener sentido común.


Un estado multicultural es de todos y a la vez de nadie: es en sí un estado sin cultura, un estado sin pueblo. Todo lo que es de todos es a la vez de nadie. Alguien desarraigado es de todos los sitios y a la vez de ninguno. El drama que supone el universalismo no se ha estudiado bien todavía.


Cada mezquita construida en Europa es terreno conquistado por el enemigo.

Mezquita en la ciudad española de Málaga


Está el arte contemporáneo y el de buen gusto, que es de ninguna época.


Todo el mundo es ejemplar. Pero de todo ese mundo hay ejemplos positivos y negativos. No quiero hablar de buenos y de malos porque esas categorías morales deben ser superadas de una vez.

Ser ejemplar consiste en proyectar una serie de actitudes y de valores que sirvan como elemento a seguir o no para la gente. La gente necesita referencias. Por ello el arquetipo no debe infravalorarse, pues de él surge el mito, y el mito es arquetípico; asimismo el mito es una iniciación, porque transmite y enseña un conocimiento profundo.


Todo hombre que no se prepara para la guerra es que lo hace para morir deshonrosamente.

Atractiva imagen donde se observa al ejército chino haciendo una marcha sobre terreno nevado


Tener un ego fuerte no es negativo. Lo nativo es el egocentrismo y mucho más, a mi parecer, la megalomanía. El orgullo es positivo, es necesario, dignifica a la persona en cuanto que se ama por lo que es. El orgulloso se encuentra entre el humilde y el megalómano, pues poco se ama aquel que se infravalora o se sobrevalora.