21 de julio de 2015

LADRONES Y ESPABILADOS

Siempre he criticado esos aires de superioridad moral de la izquierda, de la llamada izquierda o autoproclamados así: marxistas ortodoxos, marxistas culturales, feministas, homosexualistas, inmigracionistas, soberanistas, etc. Pero habrá que criticar esa supuesta superioridad economicista del liberal, que debería estar callado, pues son los liberales quienes nos han llevado donde estamos y son, además, quienes han provocado las grandes crisis en lo que es llamado mundo occidental. Y van presumiendo de prosperidad, de que crean riqueza… ¿para quién? ¿Cuántas crisis lleva vividas el capitalismo liberal? ¡¡Cuántas!! Desde el crack del 29 han habido decenas de ellas en diversos países del mundo y a diferentes escalas: regionales, mundiales… Entonces, ¿de qué presumen?



BANKIA, CRISIS Y DEUDA

Bankia no fue nacionalizada, simplemente el estado tomó el control de toda la basura que había dentro haciéndose con todo el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) o banco malo, matriz de Bankia, que si fue nacionalizada. Con ello el estado se hizo con más de 50% de la entidad. Pero no se puede hablar de nacionalización de Bankia, al menos a mí entender, sino de toma de control del estado sobre una entidad en la que tiene mayoría de participación.

Rescatar Bankia supuso una torpeza, tirar mucho dinero público que jamás se recuperará a un agujero negro.

Habría sido más rentable expropiar/nacionalizar Bankia... ¡y toda la banca!, o dejar que quebrara, y asegurar los ahorros de las familias, abolir los productos financieros que hacen dinero de la nada y acabar con la economía de casino. Nuestro patrón de valor es el trabajo. Hacer eso no es sólo combatir el capitalismo, sino defender lo que es realmente nuestro.

Las deudas deben pagarlas quienes las cometen, no deben socializarse y hacer que la paguen quienes vivían con lo que tenían, ni más ni menos. Por malos gestores hemos observado como:

- desciende nuestro nivel adquisitivo.
- aumenta el paro.
- desahucian a familias.
- aumentan los pobres.
- aumenta la deuda, que es impagable.
- "descapitalización" laboral: fuga de personal cualificado nacional al extranjero.
- etc.

Cuantas más ayudas se reciben y/o más rescates son asumidos más endeudado quedas, y a nivel de naciones el drama es de dimensiones colosales. El dinero es deuda y la deuda es esclavitud. Las naciones son esclavas de la banca, que impone sus condiciones de austeridad mediante sus organismos supranacionales.

El FMI y BCE usan la deuda para hacer quebrar el estado de bienestar, aumentar los impuestos como el IVA, reducir los derechos laborales, etc. con los mandatarios de la UE mediante como su brazo político. La austeridad significa que vas a tener menos derechos y peores condiciones para tu vida, ya sea a nivel educativo, sanitario, laboral, etc. ¿Y qué hicimos algunos para merecer esto? La mayoría no especulamos, ni jugamos con los ahorros de otros, ni vivimos por encima de nuestras posibilidades, ni fuimos de nuevos ricos... La deuda proviene en su mayoría de la banca y entidades privadas pero la pagamos todos.

Una tercera posición debe hacer énfasis en la idea de la economía como herramienta nacional, no en la idea de la economía como poder de competencias entre lo privado y lo público/estatal, acabando el Estado, como representación de la nación, recibiendo órdenes de voces apátridas y privadas que controlan el curso de los capitales.



Mercaderes de la pobreza, traficantes de la miseria, personas con ética de podredumbre. ¿Qué es?........................... una ONG.

Ver noticia aquí 


El marxista te dará esperanzas, ensalzará la idea del esclavo -a quien llamará oprimido-, y además hará de ello todo un orgullo, una conciencia de clase: el sufrimiento de uno de ellos será el de todos; ¡Sí!, en la idea de ser oprimido, que es una forma de decir que "todo es culpa de los demás y que por ello estoy legitimado a defenderme como sea". El marxista buscará por lo tanto un opresor para darse un sentido... siempre. Junto con este tipo de hombre, caminan sucedáneos, ya sean abrahámicos, ya sean indigenistas, ya sean feministas y/o un largo etcétera.

El liberal te engañará con falsos paraísos, te dará regalos, te hará ver posibilidades, pero a cambio tú le venderás el alma y estarás toda tu vida sirviéndole, pagándole impuestos, endeudado hasta las cejas, etc. Todo lo que te pase será culpa tuya, porque el liberal te dio libertad, o su forma de libertad, la libertad de tener muchas cosas, la libertad de comprar y de vender, de pensar todo el día en tener dinero, en como tener más aunque no lo necesites.

El fascista te avivará como una llama con la palabra, frotará tu espíritu hasta que crepite  y ésta se convierta en fuego. No te dará esperanzas, no te dará falsos paraísos, sino una patria por la que luchar, una causa por la que vivir y una proyección por la que morir.

Visto así, ideologías para esclavos, para mercaderes y para guerreros.


≈ 

Sólo si es para comer no puede ser robar, y siempre que sea comida lo que se coge. Todo lo demás es avaricia, codicia... y merece el máximo de los castigos. Al menos no tiene justificación posible.

2 de julio de 2015

LIBERTADES DE PACOTILLA

Son tiempos raros, todos se escudan en la libertad de expresión, pero existe un temor no declarado a la hora de expresarse. La dictadura de lo políticamente correcto es La Gran Ley Mordaza; lo que se legisle como tal se quedará pequeño. La censura y la ausencia de libertad de expresión viven en nosotros mismos.


Expresar que “¡digo lo que me da la gana!” es una forma de admitir que no se piensa, o que se piensa poco.


Te han convencido de que eres libre. Te han convencido de que tomas decisiones. Te han convencido de que tu vida tiene algún valor para ellos.




Si el sistema lo domina el dinero es imposible ganar la guerra mediante la política. Habrá que educar, luchar y trabajar para que no domine el dinero y entonces el sistema que nos domina caerá, junto con sus dominadores.


La libertad como dominación: liberar un pueblo significa que se va a imponer el sistema de libertades de los libertadores.


El demócrata es el dictador que ha convencido a las masas de que son libres o que de alguna forma convence o puede convencer a éstas de que pueden ser libres gracias… a él.




Llevamos siglos siendo esclavos de la banca. No es nada nuevo, lo sé. Pero ahora lo podemos ver muy claro, no por la fuerte crisis griega en concreto, donde se ve la servidumbre de la Unión Europea a organismos monetarios y a la banca, sino por la crisis generalizada que en mayor o menor medida sufren todas las naciones.

Ahora las naciones son más esclavas que nunca de la banca. En casi una década los gobiernos sólo han hecho políticas para saciarla y pagar una deuda que la gente común no ha generado mayormente, de hecho la deuda de la gente común es escandalosamente minoritaria, siendo mayoritaria la deuda privada, pública y… ¡de la propia banca!

Estamos jodidos. No todos son culpables, pero pagamos todos, sobre todo la gente común, una gente a la que no han rescatado ni socializado su deuda. La embargarán si pueden, porque responden con sus bienes o su poco dinero, ¡con su vida! De la misma forma ha ocurrido con el pequeño empresario y/o persona emprendedora. En este estado de cosas sobreviven los peces más gordos.

El dinero es deuda, y la deuda es esclavitud.





Sólo el dolor y el sufrimiento nos harán libres. Partiendo de esta premisa ninguna filosofía hedonista nos liberará de modo alguno.



El hombre es un ser que necesita algún tipo de ataduras en la vida para sentirse seguro, para sentirse feliz, para tener un sentido de las cosas. Hoy las personas han decidido que esa atadura girará en torno a la idea de la libertad, idea a la cual profesan una fe tal que cualquier crítica a la misma es como un acto de herejía, convertirse en una especie de infiel.

Por alguna razón la libertad es sobre todo creer en ella.



Alguien que en un discurso político habla en nombre de la libertad es alguien de naturaleza sospechosa y nuestra primera pulsión debería ser desconfiar. De la misma manera que deberíamos desconfiar de cualquier persona que dice que es la solución a todos tus problemas, al margen de que te hable de libertad o no.



La libertad hoy es como un bien de consumo. O si  no ¿por qué te compraste la casa más grande, el coche más rápido, o más bonito... que pudiste, incluso si se escapaba de tus posibilidades, sacrificando otras cosas más prioritarias o importantes? Fue duro darse cuenta de que la libertad tiene la misma consistencia que el humo, que no se puede comprar ni conseguir así como así, y que encima vale bien poco, ¿verdad?.





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