16 de abril de 2016

INFERIORES, SOLIDARIOS, CORRUPTOS, LIBERALES Y SALIDOS

La inferioridad es inadmisible a día de hoy porque nadie es capaz de reconocer que alguien es superior a uno mismo; el ego aprieta, ahoga: en el fondo uno se cree el mejor en casi todo; ¡hay pocas personas honestas! De esta forma surge el igualitarismo, de tal incapacidad para reconocer a lo superior, a lo elevado. Y es que el igualitarismo es el producto de acomplejados, el conformador del mundo actual; que llamamos con desdén y despectivamente “moderno”. Y es tal su dimensión que crea visiones nuevas, se reproduce… ¡desde las religiones surgidas de Abraham hasta el marxismo y éticas sucedáneas todo tiene el mismo principio! Por ello podemos afirmar que la ética igualitarista, que es hoy hegemónica gracias a la masa, ha hecho triunfadores a los inferiores en un mundo que se hace demasiado duro para los frágiles.



El solidarismo moderno se ha convertido en una forma de suicidio étnico y el imponerlo en un método para asesinarnos. La abnegación para con lo ajeno, que no es más que irresponsabilizarse de la posteridad, del devenir de la propia raza y del propio pueblo, de la propia sangre. 

Hoy amarse es odiar, odiarse es amar al prójimo.



El sexo es un arma de control social incuestionable. La libido demuestra cuán débiles somos. Bajo este reclamo, que va desde lo pueril a lo sensual y de lo sensual a lo pornográfico y más allá, nos venden todo, incluso el multiculturalismo. Cuando dicen que tal ideal moderno enriquece, tácitamente te están intentando convencer o convenciendo de que todo lo que no te define es mejor que todo lo que eres, pero sobre todo que vas a fornicar con mucha variedad, con mucho hombre y mujer exóticos. Sin embargo llevo viviendo décadas de multiculturalismo activo y ni las putas foráneas, ni el chino de la esquina, ni el moro del “todo a cien” me han enriquecido en nada; ni siquiera el italiano del fondo de mi calle, el que está al lado de un paquistaní que se cepilla a una española. He ahí el sexo, ese es el único beneficio real para el pueblo, es lo único al menos que se lleva esa española, ya con cuatro hijos tras haber sido una feminista abortista toda su vida. Os la han metido bien: fornicar con lo que no os hace ser vosotros mismos es el camino para vuestra aniquilación. ¿Es eso enriquecimiento? El progre dice que sí, ¡raciiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiista! (jajaja)



La libertad de expresión es algo que “nadie” desea aunque no lo reconozca. Al menos eso me demuestra la sociedad moderna-occidental, que presume de libertad y de luchar por/para ella y de bla bla bla… Sin embargo en el momento en el que alguien se escandaliza por la opinión de otro se destapa como un opresor, como alguien que odia la libertad. Y odia la libertad del otro, porque la propia de quien se escandaliza pide guillotina. Y eso es la libertad, esos son los liberales, gente con ideas falsas y pensamiento afilados.



El librepensamiento no te hace más o menos libre, pero te ayuda a entender que la libertad es una falacia. De hecho la libertad es algo que se formula, no es nada por sí misma. Es un concepto vanidoso, un concepto adornado y pomposo que luce como si fuera un Dios... pero no llega ni a bufón. Porque en el fondo la libertad es el capricho del ego de cada uno. Todos los luchadores por la libertad no sólo luchan por nada, sino que son egocéntricos por necesidad, gente a la que mejor tener muy lejos… y si se acercan pues habrá que meterles en cintura.



Y si promocionáramos la inmigración masiva europea a un país musulmán… Y si nos convirtiéramos en un 20% de la población de todos los países musulmanes e impusiéramos nuestra cultura. Seguro que los medios hablarían de invasión, de sustitución demográfica, de imposición cultural… jajajajajaja… Hay una guerra “oculta” y sucia contra Europa y el europeo, pero éste, con el cerebro lavado, no se da cuenta o no se quiere dar cuenta. El enemigo es formidable, reconozcámoslo.



Toda sociedad corrupta tiene políticos corruptos. En el fondo los políticos son más inocentes de lo que pensamos. He dicho.