4 de diciembre de 2017

EL TRIUNFO DEL MAL


La violencia, el sufrimiento, el dolor, la sangre, las lágrimas, la muerte, la tragedia, el sinsentido, la injusticia, la maldad, la ceniza, el fuego... todo lo que arrasa, todo lo abismal, son lo único que ha dado belleza, sentido, bondad -¡todo lo bueno!- y auténtico arte a nuestra existencia. Por eso hay que decirle a la vida sí. Si a quiero vivirte, a quiero que me mates.


No hay patria que no devenga en nación, o al menos no hay nación sin pueblo que haya creado su patria antes.


Sin maldad esta vida no merecería vivirse ni sabríamos cuanto de bueno somos.


El poder no es el fin. Después de la revolución… sigue la revolución.


Hasta en los seres más pequeños podemos encontrar virtudes más elevadas que (en) cualquier hombre. Ese hombre que se hace llamar ser... humano..., tan sobrevalorado ciertamente.


El capital quiere fronteras abiertas, pero en el campo cerradas. La propiedad privada es más fuerte que la soberanía e integridad nacionales.


El liberalismo y el marxismo deben perecer bajo el puño de la sangre.


Cuando gobiernan las ideas en lugar de las personas somos esclavos de un ideal. Pero cuando las personas trabajamos mediante la idea hacemos esclavos a otras personas, que se sienten poseídas por cierto idealismo. Aquel gobernante que sueña con seres libres, con hacer a los seres libres, creo que no ha entendido al hombre. El hombre nunca ha deseado ser libre, ni estar despierto, porque el hombre por lo general es mediocre: ¿pero acaso sabe esto el hombre, sabe el hombre que no quiere ser libre? El hombre se satisface con muy poco en realidad y se le esclaviza mejor dándole todo que privándoselo.


Uno sabe que todos piensan lo mismo por mucho que discutan cuando un discurso disidente levanta la voz y todos se vuelven contra él.


Todos hemos esclavizado a alguien mediante el látigo del amor. Y seamos sinceros, nos gusta esclavizar, lo disfrutamos profundamente. Quien diga lo contrario, miente.


El mal ha triunfado porque han engañado a todo el mundo diciéndoles que ser bueno es de tontos.


La ética sólo sirve para vivir en sociedad, entre hombres. Sirve para dominar instintos, sentimientos, pensamientos y acciones truculentas... del hombre. Porque en la naturaleza la ética, la moral, el bien y el mal... son ausentes, y en su ausencia todo es más crudo y a la vez más bello. Ética para dominar al hombre, amoralidad para entender la vida.

5 de noviembre de 2017

DAORINO ES UN PUTO NAZI


¿Cuántas veces se dirá nazi al día? ¿Habrá alguien que no piense en nazis? Es decir, ¿habrá alguien libre de nazis? Los ames o los odies los nazis históricos y/o Made in Hollywood han robado la mente y el corazón de todo el mundo. Los nazis son la gran obsesión. Nazis por todas partes. Hasta el cantar de los pájaros es nazi. No hay escapatoria. De alguna forma los nazis han vencido. Algo se derrota de verdad cuando ya no piensas en ello: cuando se ha pasado página.


Todo nacionalismo es tildado de nazi porque amarse a sí mismo está muy mal visto, de la misma forma que están mal vistos los nazis. En realidad la modernidad te dice que tú no debes pertenecer a ti mismo, sino que debes regalarte sin más a todo el mundo; porque tu origen importa poco y tu destino lo va a dirigir la deriva universal de la humanidad.


La individualidad dirigida es la sensación de libertad que el sistema te da para que pienses que compras lo que realmente necesitas cuando anima a tus deseos a ser tu nuevo amo. El deseo es un nazi, un tirano, y el sistema pone a trabajarlo para que no pienses en algo bueno para ti.


Si los nacionalsocialistas hubiesen ganado la guerra imagino que se verían comunistas por todas partes. ¿O no? No, no creo, los nacionalsocialistas no eran de derechas, o no los de verdad. No obstante, posiblemente verían judíos por todas partes o rusos por todas partes, quién sabe. Los que ven comunistas todo el tiempo son los liberales, y como decirles comunistas en esta época no suena despectivo, pues también les llaman nazis.


Hay tantos nazis por ahí. No entiendo por qué ser nazi no se ha vuelto algo normal, pues todos somos nazis. Puigdemont es nazi, Rajoy es nazi, Trump es nazi, el Papa es nazi, hasta los judíos son nazis... mi abuela en paz descanse era nazi, mi novia es nazi… y el perro y la perra de mi vecina también lo son. Así que no entiendo porque no se normaliza algo tan extendido como ser nazi.


La exclusividad del nacionalsocialismo no reside sólo en que es un producto surgido de la idiosincrasia alemana, sino que es exclusivamente una reacción nacional contra el poder judío. Y eso el judío nunca lo va a perdonar.


Decir que Hitler no era nazi… bien, no quiero insultar vuestra inteligencia, pero joder, los nazis de ahora no son ni la sombra de lo que fue este hombre tan maldecido. ¡Qué clase! ¡Qué oratoria! ¡Qué bien pintaba a pesar de las mentiras al respecto!¡Y qué bien vestía! Vamos, que los nazis de ahora, que somos todos, somos una mierda. No sé, lo dejo caer, igual podríamos aprender algo de Adolfo.


La carrera espacial norteamericana y rusa pertenece a los nazis. Y ni insinuar que los nazis hicieron algo bueno. Tabú.




Texto de interés: CULPABLES PARA SIEMPRE

23 de octubre de 2017

DESPOJOS HUMANOS

Contra la dignidad humana



Una religión que venera la piedad y el perdón por encima de todas las cosas le ha dado el triunfo a los delincuentes, a los malnacidos, a los débiles y pusilánimes y a toda esa panda de victimistas que acechan en el mundo. Ser piadoso y perdonar porque sí no es grandeza de ánimo, sólo pérdida de buen juicio y, en consecuencia, de justicia.


La libertad de expresión es peligrosa cuando la mayoría social la forman imbéciles.


Tanta libertad de información ha dado más alas a la mentira que a la verdad y, sobre todo, impide ver algo certero, algo que sea lo que es sin discusión, algo por encima de la mentira y de la verdad.


No hay nada que nos impida ser menos libres que el deseo y, sin embargo, le obedecemos ciegamente. El mundo hedonista de la modernidad es la derrota de la voluntad.


La masa no ha demostrado ser mejor que el individuo. Y por ello todo colectivismo que niega la individualidad y su derecho a desarrollarse fracasa.


Destruyendo la familia desarraigas a la persona y seguidamente acabas con cualquier pueblo.


El desapego hacia la sociedad me ayuda a ser más consciente de la misma. Por ello siento un profundo desprecio por la gente en general. No así por ciertas personas, diluidas en una masa que rehuye de lo excepcional, de lo realmente valioso. La mediocridad se ha adueñado de nuestra vida porque la mediocridad es mayoría. La virtud y la educación se perdieron entre vicios y la propia educación reglada. ¿Hay salida? A los que no son parte del rebaño quizá les espere sobrevivir -simplemente- hasta que esa masa de despojos humanos se aniquilen a sí mismos.


La dignidad humana. ¿Eso qué es? ¿Toda persona es digna? No. No toda persona es digna, ni toda persona ha nacido para serlo. La humanidad es por definición algo indigno, y no es lícito identificar lo excepcional de la especie humana con esa humanidad, donde la inmensa mayoría es mediocre y vive para nada.


Quiero libertad (y entiéndase mi libertad como poder real) para que me dejen tranquilo. Quiero libertad para quitarme de encima a los luchadores de/por la libertad. Quiero libertad para no ser libre y decir “este soy yo, esta es mi voluntad”. Nietzsche "mató" a Dios y yo quiero matar la libertad.


El odio a España es ¿un delito de odio? y no es culpa del fascismo.

18 de septiembre de 2017

LOS BAJOS FONDOS DEL SER

Acceso oculto a la Humanidad

Todo mundo que vive más cerca de Dios o de los dioses es mejor que cualquier otro mundo esclavo de Mammón. Lo digo con un convencimiento absoluto, más viendo que el avance de la técnica sólo ha servido para hacer del hombre un ser más dócil, menos soberano y sobre todo más imbécil.


El marxismo y el islamismo tienen muchas características en común, entre ellas que ambas son ideologías y a la vez religiones.


Me siento muy gilipollas cuando muchos me dicen que me ponga en su lugar.


No es justo que las personas de buena condición no puedan defenderse. La justicia... perdón, el sistema judicial, deja impune a muchos malnacidos demasiadas veces. Y no sólo eso, impide que el bien se imponga ante el mal porque hasta el mal tiene derecho a un "juicio justo" -es decir, lleno de derechos que se han privado o se van a privar a la víctima.


La moral es necesaria en el hombre. Una noción del bien y del mal, de lo correcto y de lo incorrecto. Nada se puede hacer sin la moral. Mas en sociedad, donde es necesaria una brújula, un rumbo, algo que nos ordene. Pero con estos mismos términos no se puede interpretar ni entender la vida misma, y por ello es necesario ser amoral, incluso con muchas de las acciones humanas, y he ahí una paradoja.



Siempre va a haber corrupción como siempre va a haber hierva en el jardín mientras sea un jardín. Y la corrupción es como la hierba. Puedes cortarla y mantenerla a raya, aun sabiendo que es corrupción, o dejar que crezca hasta tal punto que sea cada vez más difícil devolver al jardín una mirada al horizonte.


Los cobardes tienen la culpa de todo. Y los culpables también.


No creo que los mongoles modernos se sientan culpables por descender de quienes arrasaron buena parte del mundo conocido. Sin embargo, los europeos se sienten culpables por descender de aquellos que llevaron civilización.


Toda la vida creyendo que la libertad -si es que tal cosa pudiera llegar a ser tangible- era poder hacer lo que dictara mi capricho, hacer simplemente lo que quisiera, eligiendo lo mejor respecto a lo peor, o lo que es casi lo mismo, dejar lo peor a los demás para quedarme con lo mejor, y resulta que la libertad es ni decidir ni elegir, ni pensar… sólo fluir, volatilizarse en la nada, destruir el ego.


Las personas de cruel condición sonríen y vagan con la apariencia de bienhechores. Estas personas merecen la muerte más que ninguna, pues siembran la discordia y el odio. Gentes tóxicas que sólo pueden sobrevivir en la era de las impunidades.

12 de septiembre de 2017

EXABRUPTOS


Cada vez que me enfrento a un folio en blanco me pregunto por qué lo mancho con tinta si la nada es al fin y al cabo la expresión más perfecta de mi filosofía.


Nacen quienes han muerto.


Pienso que hay personas superiores a otras. Pienso que eso existe a un nivel individual, al margen de la raza o del sexo, por eso me río de muchos ¿¡arios!? que se creen precisamente arios y que por serlo ya se piensan superiores por ejemplo a cualquier negro: no; hay mucha basura blanca, no lo vamos a negar. Sin embargo, cuando hablamos de pueblos y culturas afirmo que grupos humanos más o menos bien diferenciados y homogéneos han demostrado ser superiores a otros. Y sé que decir esto hoy es declarado racismo y puede que hasta delito de odio. Pero sólo hay que observar las contribuciones de cada grupo humano, de la cultura que han forjado y con ello costumbres, arte, etc. Creo que negar esto es infantilismo, igualitarismo barato, ser un marxista cultural y por lo tanto un esclavo de las élites que hoy mandan, que aspiran al gobierno mundial y reducir todo a lo mismo: una sola raza -la humana-, un sólo pueblo -la humanidad-, una única cultura -la del consumo-, etc...



La gente simplemente tiene la vida de mierda que se merece. Y no es por culpa de los políticos, ni de Hacienda, ni del fascismo.


Ser musulmán es un chollo: matas a alguien y la culpa es de los demás.


No creo que ser sensible sea sólo amar. Odiar implica mucha más sensibilidad. Sensible significa ser presa de las emociones.


Toda ideología es culpable de un crimen en su totalidad menos el islam. Es decir, todos los nacionalsocialistas y comunistas y cristianos... son asesinos desalmados o defensores de crímenes por el campo de concentración, el gulag, la Inquisición... pero por arte de magia los crímenes en nombre del islam no son posibles, no pueden existir, porque en nombre del islam no se cuelgan homosexuales, no se atropella a infieles, ni se echa ácido a las mujeres, hasta la conquista de Hispania tras el año 711 fue un reparto de flores y de caramelos... Eso es trampa, así que dejar de tomarnos el pelo. El islam no es inocente, es una religión-ideología criminal.



Por lo general en la montaña no hay ni terroristas ni gilipollas. Tampoco me he encontrado con Alá.


Ser un librepensador me obliga a pensar sin miedo, sin mis miedos y sin los miedos que me pudieran provocar otros.


Voy a atacar al monoteísmo allí donde esté, como elemento de retraso civilizacional, como rémora esclavizante, como elemento de aborregamiento y sometimiento mediante una idea abstracta que se impone mediante el miedo.


A quien no le guste que me exprese clara y libremente que se vaya de Europa, Europa debe ser la tierra de hombres libres, de hombres soberanos, de hombres que se enfrenten a quien sea y donde sea.


Tras siglos en Europa se libró una batalla contra el judeocristianismo, ahora la libraremos contra el islam, o contra ambos: como Hércules lucharemos contra la Hydra, de muchas cabezas.


Discriminación positiva sería obligar a Usain Bolt a empezar a correr desde 10 metros por detrás de la línea de salida, ¿no? En eso consiste el marxismo cultural y la piedad cristiana que ésta predica: en joder a los mejores.



Las ideas son demonios que poseen a las personas y éstas ideas desean fervorosamente apoderarse de todo el espacio a ocupar. Toda idea es totalitaria, pero... ¿y si yo controlo a la idea?, ¿y si ésta trabaja para mí?; ¡y si yo soy el demonio que se apodera de la idea! He ahí el quid de todo.


Hay una enfermedad llamada marxismo cultural que ya no la cura ni Gramsci si resucitara y se lo explicara a todos esos pijos izquierdosos: ¡que todo era una estrategia para cargarse occidente!, diría Gramsci. - Cállate, italiano de mierda, fascista... - le responderían sus hijos ideológicos.


La gente crea más problemas de los que soluciona. ¿Y le echáis la culpa de toda vuestra mierda a los políticos? Empezar por ver lo mierdas que sois vosotros mismos.


Venezuela está condenada al desastre sigan los chavistas o los judeofilos opositores.



Esos españoles que quieren vivir del estado -esa moral de la dependencia- son la auténtica rémora del franquismo sociológico. Y es eso lo que quiere recuperar Podemos, o al menos engordarlo más, aunque sus clientes son otros... menos españoles (como mucho españoles amigos de Podemos).


Amo el odio en sí y que me odien porque si me odian es como si me hubiese apoderado de sus almas.

28 de julio de 2017

ABISMOS


El sinsentido de la vida, ese abismo del cual huimos; y durante la huida hemos creado toda una tapadera a la cual nos abocamos para no desesperar.


Estar rodeado de imbéciles da tantas ganas de matar como de matarse. ¡Pero el suicidio tampoco tiene sentido! Puede que matar dé placer, como cuando el león come carne humana… y le gusta. Dejémoslo ahí, jajajaja...


El hambre saca lo mejor de los hombres. Y también lo peor. Del hambre han surgido esos hombres demasiado humanos, esos que dan pena, y esos otros que han luchado por mejorar y salir del pozo, dando grandes ejemplos.


Sentir el vacío, el sinsentido de la vida, equivale a ser abandonado por un Dios. En realidad es eso.


El nihilismo positivo parece la única respuesta ante el sinsentido existencial. El que la vida no tenga sentido quiere decir que la vida podemos hacerla nuestra, que podemos apoderarnos de ella.




Un folio en blanco no tiene sentido. El blanco es la concentración de todos los colores y sin embargo ves nada. Verlo todo negro -que en sí no es un color- como blanco o de otro color son sólo formas de ver la nada.


Es incomprensible tanto dolor… para nada. También es incomprensible tanto placer... sin merecerlo.


Lo importante de la violencia es proyectarla bien. Un puñetazo bien dado, bien proyectado, puede reventar cualquier mandíbula, pero uno mal dado te puede romper la mano.


No me gusta lo gratuito, me hace muy esclavo.


Las feministas son mujeres que adoran el patriarcado... aunque no lo saben o fingen no saberlo. Y esto para una feminista debe ser muy duro, porque le quita todo el sentido a su lucha.





La vida se expresa en forma de seres. ¿No somos acaso una expresión de la vida, de ésta queriendo decir algo? En este punto debemos preguntarnos si existe realmente algo superior a nosotros, algo que nos maneja. Pero bien, ¿tiene la vida sentido con los dioses? Nada superior justifica el qué hacemos aquí. La filosofía es un camino angustioso.

28 de junio de 2017

LIBERTADES DE PACOTILLA Y MORALISMO BARATO


La libertad de expresión sólo ha servido para manipular a la gente. La libertad de expresión significa que hay libertad para mentir; porque la mentira se expresa mediante la palabra haciendo parecer acontecidos actos que nunca han sucedido. Todo esto hace de la mentira algo muy real, aprobando la sentencia manida sobre que “vivimos en una mentira”.


Todo el día obligándonos a tomar decisiones que no son nuestras…


Los mítines de Podemos son clases de catequesis.


En las sociedades libres del siglo XXI hay más tabús que durante las épocas más conservadoras del siglo XX.


Ver el bien y el mal es relativizar la moral. Ver el bien y el mal como elementos de conciencia volátiles y mutables es entender la moral. Pensar que se puede vivir sin moral -sin un código de valores- es de estúpidos pero pensar que con la misma podemos entender la vida y toda la realidad es de ingenuos. La moral es una herramienta para ponernos en orden la conciencia, pero también un freno, un límite que a veces hay que traspasar. De ahí la importancia de las religiones, de las escuelas filosóficas, de la educación en general... y de los librepensadores.

Ser amoral es reparar en el bien y el mal como elementos no definibles de la realidad ni de los actos. Cuando decimos que es asesinato que un ser humano mate a otro y lo valoramos como “malo” somos morales pero cuando vemos natural un león despellejando una gacela somos amorales, pues no hay condena.

Ser inmoral significa ir en contra de tu código, tú código dicta lo que está bien.

Quienes siguen códigos ajenos son esclavos y quienes crean sus propios valores o los hacen suyos son señores, soberanos.


No me siento humano cuando amo, sino cuando odio. Y entonces es cuando me desprecio con todas mis fuerzas, pues debería estar por encima de emociones tan bajas.


Según las leyes básicas de la economía a mayor cantidad de seres humanos el valor de éstos se devalúa. La superpoblación mundial implica un control de natalidad pero el invierno demográfico europeo implica dejar de promocionar el aborto y el sexo interracial y esforzarse en programas de natalidad entre europeos.


El sufrimiento hace personas buenas y fuertes. El hedonismo aniquila la civilización. Cada generación debería tener una guerra.


Detesto la realidad humana, lo cual me hace reflexionar sobre si yo lo soy. La humanidad no es para mí algo deseable. En tal concepto veo condensado lo peor de una especie que pretende ser Dios, que quiere ser sobrenatural en cuanto quiere modificar la naturaleza a capricho. La humanidad es la plaga de este mundo.


Soy libre en cuanto me importa bien poco lo que la gente piense de mí. La libertad -de ser posible- es con gesto de imperturbabilidad.


Los propagandistas marxistas culturales hacen tus series favoritas, escriben tus libros favoritos, crean tus héroes y también hacen películas que te dan mucha esperanza y ejemplos a seguir. También escriben los diarios que lees, dictan las noticias que te deben parecer importantes y te dan lecciones de ética y buen comportamiento que debes seguir. Esos propagandistas son los que dirigen tu vida, quienes la conforman, minando tu cerebro de falsedades o medias verdades. Ellos son tu pastor y tú les sigues, quizá queriendo o sin saberlo, dando los pasos según su agenda.


La violencia debe tener una función, si no es gratuita, mal dirigida. La violencia debe instaurar el orden, ese es su cometido y no sirve para nada más.


Es el drama lo que hace de la vida algo interesante.

31 de mayo de 2017

ORÍGENES Y TINIEBLAS


De varias personas aisladas de distinto sexo surgieron familias gracias a uniones de amor o al mero instinto de vivir, de prolongarse en los hijos e hijas: el amor a la posteridad, a no dejar de existir. De las familias surgieron tribus y de ellas líderes. De las tribus se fueron formando estados más complejos y en ellos también había líderes. Se formaron pueblos, más amplios y territoriales aún, y también tenían líderes. Eran territoriales porque los pueblos, porque los grupos homogéneos, desean hacer patria, quieren ganarse su suelo y no vagar sin rumbo, sin destino: un hogar es ponerse un centro en el mundo. ¡Y qué es "el pueblo" sino la lucha constante por una tierra! Y por ello hubo guerras y por ello la patria es amar la sangre de los ancestros que nos dieron un lugar por el que luchar y donde vivir. Los pueblos se hicieron indistintamente nación y éstos, como todo grupo, también formaron su estado. El estado contiene a las naciones que representa, pero el estado puede ser ocupado, usurpado, así que si una nación no domina a su estado no hay democracia que valga aunque los usurpadores llamen al voto. Tampoco lo hay si una nación desconoce su propia situación, sus males más profundos. 

De las primeras familias que dieron lugar a tribus y luego a pueblos surgieron costumbres. A esas costumbres les llamamos tradición. Esas tradiciones dieron idiosincrasia al pueblo, que luego quiso ser nación y estado. La tradición no es más que la condensación de la creatividad humana de un grupo de seres con un denominador común, el origen de una moral, de aquello que da peso a las naturalezas mutables del bien y del mal. Y sí, de esas tradiciones surgieron dioses también, y con éstos mitos, comportamientos, voliciones (expresiones de la voluntad), inspiración, amor, sangre, guerra, arte… ¡cultura!... ¡ciencia!...

Llegados al punto en el que un pueblo no quiere vivir, reniega de su nación y de su estado: repudia y luego olvida su origen. ¡El hombre universal es alguien que viene de ninguna parte! Reclama su individualidad como si tal cosa fuera posible por sí misma y no gracias a aquello de lo que reniega y repudia. Todos divididos los pueblos se mueren, todo relativizado todo es cuestionable, si todo es cuestionable no hay ni verdades ni certezas por las que algo adquiera solidez y una existencia duradera. 

Llamar libertad a la negación de todo aquello que te determina es cerrar los ojos a la realidad y paradójicamente ser menos libre. Un pueblo que quiere y lucha por ser libre perece a causa de ello. No es la libertad más que luchar por nada: quitarse las cadenas que otro hombre o grupo de hombres te pone no es luchar por la libertad, sino por tu propia voluntad, a la cual impiden vivir y realizarse. Todo lo bueno surge del compromiso: el amor no es más que amar al otro, amarse a sí mismo no es más que egocentrismo. Se debe vivir y morir por algo que nos supere, por algo que nos engrandezca. Una mujer que muere por su hijo es mil veces más fuerte y heroica que un intelectual que dice luchar por la libertad. Un leñador cuidando de su familia en un bosque recóndito, mimando a su mujer y a su prole, comprometido con el porvenir y la posteridad, es infinitamente más honorable que cualquier payaso lector de libros y de periódicos que no dicen más que vendas tu alma al diablo o te desvivas por cuatro derechos de mierda que en la práctica sirven para nada: porque todo lo que tiene valor te lo ganas tú mismo. Una puerca amamantando a sus jabatos es más digna que cualquier vasallo de la modernidad.

La luz sólo brilla entre las tinieblas. Las tinieblas son el mundo. Por ello el mundo es trágico y por ello el mundo es bello. Hoy viven los hombres dominados por las ideas, por abstracciones… quieren morir por fantasmas y perderse la oportunidad de vivir.■